APENDICITIS AGUDA

octubre 10, 2009

Se trata de una patología intestinal aguda muy frecuente. La medicina tradicional china la denomina “supuración intestinal” y considera que se debe principalmente al estancamiento de la energía y la sangre y a la acumulación de humedad y calor en los intestinos.
Al comenzar la enfermedad, a menudo aparece un dolor sos­tenido en el epigastrio o en torno al ombligo. El dolor se inten­sifica cada vez más y, unas horas después, se localiza en el flanco derecho, acompañado de náusea, vómito, diarrea o estreñimiento. Por lo general, la temperatura no es alta, pero empieza a subir cuando la inflamación avanza. Cuando se examina el abdomen, se nota defensa muscular y el dolor a la palpación es intenso, es positivo el signo de Blumberg. (es decir, el dolor se pone más evidente cuando la mano se levan­ta de súbito luego de oprimir el área). Con frecuencia existe un punto sensible de dolor por presión correspondiente al apéndi­ce, punto que está situado entre el zusanli y shangjuxu (E. 37). El examen de la sangre revelará que los leucocitos han subido en número.

TRATAMIENTO
1) Método: Se aplica acupuntu­ra con agujas filiformes.
Prescripción: Puntos principa­les: Lanwei (Extra.) y zusanli. Puntos secundarios: Shangjuxu, xingjian, quchi y hegu.
Explicación: Preferentemente se adopta el método de disper­sión que consiste en rotar, le­vantar y empujar la aguja, en insertarla en la dirección opues­ta al recorrido del meridiano, o en producir una frescura pene­trante. Durante el período inicial agudo, se da acupuntura 2-6 veces por día, y por lo general las agujas son retenidas por 30­60′. En casos leves, éstas pue­den ser no retenidas, pero en casos graves pueden serlo durante 2 horas. Tras haber mejorado los síntomas, se van reduciendo las aplicaciones de acupuntura y también el tiempo de retención de las agujas.
Experiencias clínicas: Se ha acumulado gran número de experiencias relativas al trata­miento de la apendicitis aguda con la aplicación de acupuntura y moxibustión. Dichas terapias tienen efectos relativamente buenos para la apenaicitis y pueden servir como terapias principales. Mientras tanto, la acupuntura puede aplicarse como terapia auxiliar para otros tipos de apendicitis. Para la acupuntura se toman por puntos principales el zusanli, lanwei y ashi (punto de dolor por presión) del flanco derecho. Si hay náusea y vómito se añaden el shangwan y neiguan; si hay fiebre se agregan el quchi y hegu; y si hay complicación de peritonitis se agrega el tianshu. En el caso de abscesos se puede puncionar 3 ó 4 puntos en el sitio de dolor a la presión ubicado en el borde de la masa dura. Según datos estadísticos incompletos de 2.401 casos entre los diversos tipos de* apendicitis, 1.896 fueron curados con la simple acupuntura, conociéndose una tasa promedia de curación del 78,96%, la cual oscila del 52,5% como mínimo al 94,2% como máximo. El dolor abdominal desaparecía rápido, en una sola hora como tiempo mínimo y en 5 días como tiem­po máximo y en 3 ó menos días en la mayoría de los casos. El dolor a la presión desapareció de la manera más rápida en 6 horas, de la manera más lenta en más de 14 días y, en la mayoría de los pacientes, en menos de 4 días. En cuanto a la normalización del número de leucocitos, el tiempo mínimo fue de 1 hora; el máximo, más de 14 días; y en la mayoría de los casos, menos de 2 días. La temperatura bajó a lo normal ge­neralmente en 1-3 días. Como opinión unánime se cree que la acupuntura surte buen efecto para el tratamiento de la apendicitis aguda simple. Al ser aplicado el tratamiento de modo acertado, éste puede surtir un alto efecto terapéutico para la apendici-tis aguda simple. No obstan­te, es indispensable someter al paciente a una estrecha observación en el curso de tratamiento. Con respecto a la apendicitis crónica con ataques agudos, los cambios patológicos del apéndice no son favorables al vaciamien­to de su cavidad y probable­mente disminuya el efecto terapéutico de la acupuntura. En vista de ello, algunas opiniones se pronuncian por la intervención quirúrgica. Sin embargo, otros médicos, al usar puntos acupunturales en base a la diferenciación de los síntomas, han obteni­do efectos terapéuticos efi­caces. En cuanto a la simple acupuntura dada a la perito­nitis, no se puede lograr efectos buenos. Incluso los casos curados con el con­curso de la medicación tradi­cional china o con otras terapias presentan una alta probabilidad de recidiva. Por esta razón se puede tratar al paciente en un tiempo prudente des­pués que éste haya sido intervenido quirúrgicamente. En lo referente a los casos de apéndice con plastrón, la acupuntura y la moxibustión no difieren mucho en efecto del tratamiento conservador de la medicina occidental, por lo cual es proce­dente aplicar la acupuntura y la moxibustión. Pero la afección recidiva con una alta probabilidad. Los casos recidivados po­drán seguir recurriendo a estas terapias, mas con una nueva posibilidad de recidiva y, en fin, conviene que reciban un tra­tamiento quirúrgico.
Del análisis arriba realizado se infiere que la acupuntura y la moxibustión poseen, a pesar de todo, un sitial muy importante en el tratamiento de la apendicitis aguda. Para esta enferme­dad representan etioterapias, enteramente diferentes de las terapias conservadoras que antes usara la medicina occiden­tal. Si bien el tratamiento operatorio es radical, se ha entendi­do mediante la práctica que la acupuntura y la moxibustión lo aventajan en muchos aspectos. Primero que nada, éstas no sufren restricciones de tiempo, lugar o condiciones, en tanto que una operación presupone determinadas condiciones y equipos. En segundo lugar, la acupuntura y la moxibustión rara vez traen tras sí complicaciones y mientras, a su vez, las complicaciones postoperatorias alcanzan hasta una tasa de 18,1%. Debido a que la apendicitis aguda es la enfermedad más común de la cirugía y a que sus pacientes son en su mayoría jóvenes y adultos, es preciso tomar en consideración también la pérdida de fuerza de trabajo al momento de evaluar el efecto de la terapia. En segundo plano, el tratamiento ope­ratorio implica en sí ciertos síntomas en sentido opuesto, los cuales, aún siendo no contraindicados, posiblemente pro­voquen efectos malignos. Para el paciente que tenga la ten­dencia a la hemorragia o que sea enfermo cardíaco, el trata­miento operatorio hará, muy probablemente, peligrar su vida. Si la paciente es una mujer embarazada, por ejemplo, la inter­vención quirúrgica podrá implicar una tasa de parto prematuro o aborto hasta del 15,1% y una mortalidad del feto del 9%. En contraste, la acupuntura y la moxibustión se prestan para estos pacientes, tanto de sexo masculino como de sexo feme­nino, como terapias seguras y eficaces, destacándose por sus ventajas peculiares.
Caso registrado: Paciente Zhao, femenino, 47 años de edad. Sin causa aparente presentó dolor abdominal tipo cólico que fue intensificándose, localizado inicial-mente en epigastrio, para luego ubicarse en flanco derecho, acompañado de vómi­to. Paciente que adopta posición antálgica, faz de dolor, tem­peratura 37,5°C, el punto Mc Burney positivo, Blumberg posi­tivo; leucocitos 13.500. Diagnóstico: Apendicitis aguda. Se le trató con acupuntura en el lanwei y zusanli en una gran pro­fundidad hasta de 1,5-3 cun, con el método de levantamiento, empuje y rotación de las agujas, las cuales fueron manipula­das hasta que el dolor disminuyera. Se dejaron insertas las agujas durante 1 hora, siendo manipuladas 1 vez a cada 10′. 6 horas después de retiradas, el dolor volvió a presentarse, pero más leve que antes. Se prosiguieron entonces con el mismo método terapéutico durante 50′, con lo que los síntomas remi­tieron. Al día siguiente, la paciente refería que no sentía dolor. Examen: El punto Mc Burney era negativo. Nuevamente le aplicaron la mencionada acupuntura, a fin de consolidar el efecto terapéutico. La afección no había reincidido al cabo de 5 días de observación. 2) Método: Se aplica moxibustión.
Prescripción: Qihai.
Explicación: Se procede con el método requerido para la aplicación moderada de cigarros de moxa. Es 1 sesión por día, la cual dura 30′. Luego de 2 ó 3 días de terapia, se puede reducir a 1 sesión cada 2 ó 3 días conforme al estado clínico. Durante el proceso de moxibustión se suspende la administra­ción de todo medicamento.
Experiencias clínicas: Se dio tratamiento clínico con la moxi-bustión moderada a 91 casos. De ellos, 86 fueron curados o beneficiados con efecto notable, o sea, un 94,5%, mientras los demás 5 no cedieron al efecto, un 5,5%. (Curación significa desaparición total de los síntomas y los signos y normalización del hemograma y de la temperatura; efecto notable, reducción visible de la hinchazón del apéndice, leve dolor por presión local y normalización del hemograma y la temperatura; y efec­to nulo, no disminución de los síntomas y los signos y cambio al tratamiento operatorio). He ahí un análisis de 40 casos los cuales disponían de datos completos: apendicitis aguda, 22; apendicitis crónica, 11; complicación de peritonitis local, 4; y complicación de peritonitis difusa, 3. Merced a la moxibustión, 38 casos se curaron y los 2 restantes no respondieron al efec­to. De estos 40 pacientes se llevó a cabo un análisis compara­tivo del número total de leucocitos en relación a antes y des­pués del tratamiento, obteniendo el siguiente resultado: P<0,01, es decir, una reducción muy notable del número de glóbulos blancos después de la terapia. Generalmente, la temperatura empezaba a bajar en los pacientes tras 2 ó 3 sesiones y los síntomas disminuían evidentemente o desapa­recían. Si los que ya tenían la complicación de peritonitis, podrían quedar curados en 5-6 sesiones. Siendo la apendicitis un síndrome de calor interior, ¿por qué puede la moxibustión moderada tener efecto? A juicio del autor de esta información, la gran mayoría de los 91 casos correspondían al éstasis y al calor acumulado y, por eso, se debió tomar por principio de tratamiento fundamental activar la sangre y dispersar el éstasis. El sahumerio con moxa es ca­paz de eliminar el estancamiento y, lo que es más, ayuda a regular la energía y la sangre, a fortalecer los anticuerpos y a sustentar los factores antipatógenos y terminar con los facto­res patógenos.
Caso registrado: Paciente He, femenino, 20 años de edad. Historia clínica: refirió que desde hace 3 días presentaba dolor abdominal difuso tipo cólico, acompañado de vértigo, fiebre. Luego, el dolor se localizó en flanco derecho y se mantenía permanente y notorio. Tenía malestar general, hiporexia y acedías, su defecación era seca y su orina amarilla. Examen: temperatura 38°C, faz de dolor, corazón y pulmones norma­les, el punto Mc Burney positivo, Blumberg positivo, hígado y bazo normales, número total de leucocitos en 14.500/mm3 (neutrófilos, 88%, y linfocitos, 12%). Diagnóstico: Apendicitis aguda. Se procedió a aplicarle moxibustión en el qihai durante 30′, y la paciente se sintió al instante aliviada del dolor abdo­minal. Al otro día, tenía la temperatura normal y un número total de leucocitos en 7.150/mm3 entre un 65% de neutrófilos, un 27% de linfocitos, y un 5% de monocitos. Se continuó con la misma terapia. Al tercer día, la paciente podía caminar des­pacio sin sentir dolor abdominal. El punto Mc Burney se nega-tivizó. Tenía un total de 6.300 leucocitos por mm3 entre un 69% de neutrófilos, un 29% de linfocitos y un 2% de monoci-tos. Se aplicó nuevamente moxibustión en el qihai durante 30′. La joven fue tratada con 3 sesiones de moxibustión. Se reinte­gró al trabajo tras 2 días de reposo.

3) Método: Se aplicó inyección en los puntos acupunturales.
Prescripción:   Zusanli (lado derecho) y lanwei (apéndice).
Explicación: El paciente se acuesta con las rodillas flexiona-das o se sienta de frente con las rodillas también flexionadas. Se succionan 2-4 ml de agua destilada en una jeringa de 5 ml de capacidad. Se escoge el punto con precisión y se hunde la aguja de la jeringa en él bastante rápido en una profundidad de 0,9-1,2 cun. Cuando se produce en el paciente la sensa­ción de calambre, peso, entumecimiento y plenitud, se inyecta el agua con lentitud. Se pone al paciente 1-2 inyecciones por día hasta su curación.
Experiencias clínicas: Se aplicó dicha terapia para atender a 42 casos de apendicitis aguda, de los cuales 40 fueron cura­dos a excepción de 2 que no cedieron al efecto y pasaron a la operación. La curación alcanzó al 95,3%, con un promedio de hospitalización de 4,5 días entre todos los pacientes. En ellos el dolor abdominal disminuyó visiblemente tan pronto se les aplicó la inyección. Este dolor pudo desaparecer en la mayo­ría de los enfermos en 1-3 días y, en los pocos restantes, en 4­5 días. Por lo general, el dolor a la palpación profunda, el dolor de rebote y la defensa muscular fueron eliminados en 1-4 días, y lo fueron en 6 días en una mi­noría de los pacientes. En la mayoría de ellos descendió la fiebre y se normalizó el hemo-grama en 1-2 días. El autor notó mediante obser­vación que, en el curso de tra­tamiento, los pacientes comían normalmente, no hubo vómitos ni estreñimientos. Esta terapia, salvo que no fue aplicada a los casos de peritonitis con la per­foración del apéndice, no esta­ba contraindicada para ninguno de los pacientes. Tras su apli­cación no se descubrió efecto secundario alguno. Las pacien­tes embarazadas y los niños enfermos también fueron cura­dos.
Esta terapia hace buen efecto para la apendicitis aguda sim­ple, pero es relativamente pobre para la apendicitis crónica de recidiva (incluyendo los casos de cavidad apendicular ocluida o adherida), para la cual se aconseja el tratamiento quirúr­gico. En lo tocante a la peritoni­tis con perforación de apéndice, ésta precisa de una interven­ción quirúrgica.
Al analizar los 2 casos en los cuales se malogró la terapia, el autor deduce que la recidiva se debió al inadecuado método de tratamiento. Pues durante las operaciones se encontró con que uno de ellos tenía la cavidad apendicular obliterada con fecalitos y que el otro tenía adherencias.
Explicaciones adicionales:
1. Para la aplicación de acupuntura a la apendicitis aguda, la observación no debe durar más de 12 horas. Si durante este tiempo la acupuntura, la moxibustión y la inyección en los puntos acupunturales no producen efecto luego de 2 ó 3 se­siones, esto indica que la enfermedad continúa empeorando y debe ser tratada con una pronta operación.
2. La laserpuntura igualmente hace buen efecto para la apen-dicitis. Se ha informado que la irradiación de láser helio-neón o de láser dioxígeno de carbón sobre los puntos lanwei, fujie (B. 14), fushe (B. 13) y el punto Mc Burney ha proporcionado una curación del 90,9%.
3. Conforme a datos de visitas-observación médi­cas, se sugiere que la acupuntura dada a la apendicitis aguda conlleva tras la curación una proba­bilidad de recidiva más baja que el tratamiento conservador que usa de antibióticos.

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