FOLICULITIS Y FURUNCULOSIS

octubre 29, 2009

La foliculitis es una inflamación del orificio folicular y de su periferia a causa de infección bacteriana. Se desarrolla brus­camente, con dolor y sensación pruriginosa y secreción puru­lenta en escasa cantidad. De preferencia asienta en la línea anterior y posterior de los cabellos, en el cuello, el rostro, etc. Es propensa a atacar con frecuencia. Cuando se extiende a su alrededor y se infiltra en lo profundo de la piel, se convierte en furunculosis. Esta, además de producirse a menudo en las áreas mencionadas, aparece a veces también en la cabeza, la espalda y las caderas. En un principio provoca obvios sínto­mas tales como enrojecimiento, hinchazón, calor, dolor, etc. Por lo general, se rompe de por sí cuando supura, pero en algunas ocasiones necesita ser abierta para la supuración.

TRATAMIENTO
1) Método: Se aplica acupuntura con agujas filiformes.
Prescripción:
Puntos principales: Dazhui, quchi, hegu y waiguan.
Puntos secundarios: Zusanli, fengchi, weizhong, linqí de pie, qiuxu y kunlun.
Explicación: Prepondera el de dispersar, sin o con retención de agujas durante 15-30′. Es 1 sesión diaria, y 1 curso de tratamiento se cumple en 7 sesiones. Cuando la enfermedad ha mejorado, se puede dar 1 sesión día por medio, pero se pasa a hacer sangría con punzadas dadas principalmente en el weizhong.
Experiencias clínicas: Se ofreció tratamiento clínico con acupuntura a 36 casos de foliculitis o furunculosis reincidente producida en la nuca. A estos pacientes se les repetía el ata­que en distintas áreas, sin que los antibióticos pudieran tener éxito. Por lo general, la patología era prolongada e incluso había durado en algunos varios años. Pero la acupuntura probó ser bastante eficaz. Resultados del tratamiento dispen­sado a los 36 casos: curación, 34; y efecto notable, 2. Gene­ralmente, esta terapia logró producir efecto notable en 1-2 sesiones, al tiempo que la mayoría de los pacientes curaron en 5 sesiones. Merece señalar que si la acupuntura es auxilia­da de la sangría con punzadas en el weizhong, o de la sangría mediante punzadas en el dazhui luego de una ventosa, esto ayuda a una curación más pronta y sirve para prevenir la reci­diva.

2) Método: Se aplica moxibustión.
Prescripción: Dazhui o área enferma.
Explicación: Se atiene al método requerido para la aplicación indirecta de conos de moxa con rebanadas de ajo. Antes del tratamiento se corta los pelos o vellos del área afectada (con el objeto de colocar luego rebanadas de ajo). Los conos de moxa miden cerca de 1,5 cm. de alto y son coniformes con base de algo de 0,8 cm. de diámetro. Cada vez se consumen 10 conos en cada sitio afectado, o se usa en auxilio el dazhui quemando 5-10 conos de moxa. Se ejecuta 1 sesión al día, siendo 1 curso de tratamiento compuesto de 10 sesiones.
Experiencias clínicas: Se recurrió a la antedicha terapia para tratar a 54 casos de foliculitis crónica retrocervical y se los curó a todos. El estado evolutivo más corto era de 2 años, y el más largo, 10 años. 14 pacientes tenían grado leve, y otros 40, un grado de enfermedad grave. De ellos sufría recidiva sólo 1 caso, el cual pudo curar tras 2 sesiones de moxibustión. Según comprensiones del autor, los enfermos de grado leve pueden ser curados en 1 curso de tratamiento (generalmente tras 3 ó 4 sesiones y, sin embargo, aquéllos han de completar 1 curso de tratamiento para evitar la recidiva), a la par que los pacientes graves pueden obtener curación en 2-3 cursos. Como regla intervienen varios días de reposo entre un curso de tratamiento y otro.
Caso registrado: Paciente Wang, varón de 33 años de edad. Se quejó de haber padecido de la foliculitis en la nuca ya por 10 años. Había recibido más de 100 sesiones de tratamiento. Siendo curado en cada ocasión, la dolencia recidivaba al cabo de 1 año y empeoraba en verano e invierno. Examen físico: tumefacción rojiza en la línea posterior del pelo, pápulas folicu­lares dispersas tan grandes como granos de arroz que eran rojas o purpúreas y cuyos centros eran atravesados por pelos, y también pápulas rojas de inflamación en la periferia de las cuales algunas habían formado pústulas en forma de panal. Diagnóstico: Foliculitis.
Se procedió a tratarlo con la aplicación indirecta de conos de moxa mediante rebanadas de ajo. En los primeros 6 días, cuando los conos se habían quemado en dos tercios, el hom­bre se sentía particularmente cómodo y sin dolor. Pero desde el séptimo día, cuando estos conos de moxa se habían aca­bado en dos tercios, la piel percibía dolor. Finalizado 1 curso de tratamiento, la inflamación desapareció de la piel, las pús­tulas se abrieron, pero el médico no pudo extraer la secreción. Terminado el 2.° curso de tratamiento, el terapista logró extir­par el punto purulento que medía 0,5 cm. de largo, de modo que el área enferma no volvió a doler. Al cabo del 3.° curso de tratamiento, esta área se secó y cicatrizó. El médico lo inspec­cionó por lapso de 5 años sin descubrir recidiva.

3) Método: Se aplica sangría acupuntural e incisión con aguja.
Prescripción: Weizhong, dazhui y chize; y máculas-pápulas rojas en la parte interescapular y el ángulo inferior de la escá­pula asentados en la región dorsal.
Explicación: El weizhong, dazhui y chize conforman 1 grupo de puntos. De weizhong se saca 2-4 ml de sangre; del dazhui, 2 ó 3 gotas de sangre; y del chize, unos 2 ml. Se hace 1 se­sión por semana.
Las máculas-pápulas dorsales rojas se asemejan en tamaño a “chinchetas”, al comienzo son puntos de congestión sanguí­nea y se descoloran cuando se los oprime. En la etapa media no pierden color aunque sean presionados y aparecen de color purpúreo. En la etapa avanzada permanecen de color marrón. Se da punteo con aguja de cabeza N.° 9, o aguja de tres filos u otra de cuerpo redondo y cabeza afilada para abrir el prurito rojo. Habitualmente, se rompe por vez 1-3 puntos. Se aplica 2 sesiones a la semana.
Experiencias clínicas: Por una información fueron conocidos 60 casos de toxina de furunculosis tratados mediante la san­gría ejecutada en los puntos weizhong, dazhui y chize. Acorde a las inspecciones médicas, 17 pacientes habían curado tras 1 sesión y otros 8 luego de 2 sesiones. Otro dato se dedica a 35 casos de furunculosis cervical reinci­dente tratados con la incisión de puntos rojos dorsales me­diante punzadas de aguja. El estado morboso más corto lleva­ba 2 meses, y el más largo, 3 años y medio. Todos los pacien­tes habían sido medicados con antibióticos y otros remedios y sus áreas locales habían sido tratadas con pomadas. No obs­tante la curación, había recidiva en áreas cercanas, perduraba a través de los años con mejoramiento y recidiva continuos. Resultados del tratamiento con la explicada terapia: curación tras 1 sesión, 25 casos; curación después de 2-4 sesiones, 9 casos; y no curación luego de 1 sesión con la terapia inte­rrumpida, 1 caso. Conforme a las visitas médicas realizadas durante 1 año, los 34 casos curados no habían sufrido recidi­va.
Explicaciones adicionales:
1. Se prohíbe oprimir o apretar el área folicular o furuncular, especialmente cuando la enfermedad está radicada en la cara o en el ángulo nasolabial. De lo contrario, las bacterias podrán invadir el encéfalo por conducto de la circulación sanguínea y traer serias consecuencias. Por otra parte, es preciso poner cuidado a la higiene cutánea, lo cual contribuye a disminuir la incidencia de esta afección.
2. La acupuntura, moxibustión, sangría acupuntural y la inci­sión con aguja surten buen efecto para esta enfermedad. Sin embargo, no se debe insertar con aguja directamente en el área afectada. Para puncionar los puntos próximos a los focos patológicos, es imprescindible una rigurosa esterilización, en prevención de la infección.

PRURITO

octubre 27, 2009

Es una dermatosis a causa de la disfunción de los nervios. Pero se refiere a aquella que solamente produce picazón al rascarse y que carece de excoriación esencial. Tiene dos divisiones: General y limitada. El prurito general se debe a dos tipos de factores: Externos e internos. Los factores externos son el clima frío, la piel seca, baños frecuentes, etc. A estos factores corresponden los pruritos estacional y senil. Los factores internos comprenden la disfunción de la secreción interna, la ictericia oclusiva, la etapa avanzada de gestación, el tumor, la medicación, el factor psíquico, etc. Al campo de prurito limitado pertenecen el vulvar, el anal y el escrotal. Tienen por causas, además de los factores generales que acabamos de mencionar, la alteración patológica local y la irritación prolongada del área.

A. Prurito vulvar
TRATAMIENTO
1) Método: Se aplica acupun­tura con agujas filiformes.
Prescripción: Puntos princi­pales: Huiyin (Ren. 1), yinlian (H. 11) y qugu (Ren. 2). Puntos secundarios: Yinling-quan y sanyinjiao.
Explicación: Se da estímulo mediano con el método de tonificación y dispersión pare­jas, se retiene las agujas por 5-15′, es 1 sesión por día o en días alternativos, y 1 curso de tratamiento ocupa 6 sesiones.
Experiencias clínicas: Con esta-terapia fueron atendidos 6 pacientes de prurito vulvar, cuya edad variaba de 45-55 años y cuya patología llevaba 6-12 meses. Todas obtuvieron efecto
notable y curaron en su mayoría tras 1 curso de tratamiento.

2) Método: Se aplica inyección en los puntos.
Prescripción:   Changqiang (Du. 1), qugu, huantiao, zusanli y sanyinjiao.
Explicación: Se añade 200 microgramos de vitamina B12 al clorhidrato de procaína al 1 por 100 para conseguir una solu­ción de 5 ml. Si el prurito se halla en la parte anterior de la vulva, se inyecta en el qugu; y si está en la parte posterior, se lo hace en el changqiang. Es 1 sesión diaria, y 10 sesiones componen 1 curso de tratamiento. Después de 2-3 inyecciones en los puntos locales, se agrega 1 inyección en el zusanli o sanyinjiao, ambos tomados bilate-ralmente.
Otro método consiste en preparar una mezcla de 0,2 ml de prometacina al 2,5 por 100 con 1 ml de vitamina B1 para in­yectarla en el changqiang. Se aplica 1 inyección diaria, y 10 inyecciones forman 1 curso de tratamiento.
Experiencias clínicas: Con la inyección de vitamina B12 más procaína fueron tratados 26 casos, 12 de prurito vulvar, 6 de prurito escrotal y 8 de prurito anal. El estado evolutivo más
corto llevaba 2 meses, y el más largo, 8 años. Ofreci­das 8-30 sesiones, 8 ca­sos curaron, 6 se benefi­ciaron del efecto notable, 8 mejoraron y 4 no res­pondieron al tratamiento. Otros 22 pacientes fueron atendidos con la inyección de prometacina en el changqiang. Sus enfer­medades incluían eczema escrotal, prurito escrotal, prurito anal, prurito de los genitales externos y ec­zema en estas mismas regiones. Resultados del tratamiento: curación, 8 casos; efecto notable, 10; mejoramiento, 3; y efecto nulo, 1. Esta terapia rinde un efecto antiprurítico rápido. Por lo general, 1 inyección sirve para dete­ner la sensación prurigi-nosa por lapso de 2-4 días.

B. Prurito generalizado
TRATAMIENTO
1) Método: Se aplica auriculopuntura. Prescripción: Adrenal, shenmen, pulmón, secreción interna y áreas correspondientes en la oreja.
Explicación: Se prefiere recurrir a la implantación auricular de agujas. Se elige 2 puntos cada vez. Se usa y se hace entrar agujas de opresión o agujas intradérmicas y luego se las fija. Estas son retenidas 1-3 días. Se descansa 1 día y se vuelve a implantar agujas. 1 curso de tratamiento ocupa 5-10 sesiones e interviene 1 semana de reposo entre un curso y el subsi­guiente. Se recomienda al paciente que durante la retención de agujas pueda oprimirse los sitios de implantación, lo cual ayuda a aliviar los síntomas. El prurito ataca en la mayoría de los enfermos cuando se desvisten por la noche antes de acos­tarse. En este caso el sujeto puede dar presión a los sitios donde las agujas están insertas antes de quitarse la ropa, en prevención del acceso de prurito.
Experiencias clínicas: Se dio a conocer 56 casos de prurito tratados con la implantación auricular de agujas. El paciente más joven tenía 27 años, y el más anciano, 79. 30 pacientes tenían prurito generalizado, 10 prurito vulvar, 6 en los genita­les externos masculinos, 4 en el ano y 6 en otras áreas. La evolución más corta era de 3 meses, y el más largo, 18 años. Se les dio como mínimo 5 sesiones de implantación de agujas y como máximo 35 sesiones. Resultados de la citada terapia aplicada a los 56 pacientes: curación, 27; efecto notable, 8; disminución de los síntomas, 14; y efecto nulo, 7. Eficacia: 87,5%. De los casos de este grupo no se logró sacar en claro la etiología evidente.

2) Método: Se aplica inyección en los puntos.
Prescripción:   Dazhui, jianyu, xuehai, fengmen, xinshu, fengshi, quchi y zusanli.
Explicación: Preparada una solución de 10 ml de clorhidrato de procaína que va del 0,1-0,25 por 100, se inyecta 2-3 ml en cada uno de dichos puntos, pero se usa 2-3 puntos cada vez. Es 1 sesión al día o día por medio, y 1 curso de tratamiento se cumple en 10 sesiones.
Experiencias clínicas: Con la explicada terapia se atendió a 40 casos de prurito generalizado cuya patología llevaba 3 años como mínimo y 15 años como máximo. 8 de ellos eran casos graves, tenían en todo el cuerpo cicatrices post prurito y costras de sangre, no podían dormir tranquilos cada noche debido a la picazón seria y estaban acompañados de los sín­tomas de neurosis evidentes. Resultados del tratamiento des­pués de 1-3 cursos de la mencionada terapia brindada a los pacientes de este grupo: curación, 18; efecto notable, 6; mejo­ramiento, 8; efecto nulo, 8; eficacia total, 80%; y tasa de efecto notable para arriba, 60%.
Cierto dato abordó 12 casos tratados con la inyección de 5 ml de procaína al 0,25 por 100 puesta en el quchi de ambos la­dos, respectivamente. Fue 1 sesión diaria. Concluidas 2-17 sesiones, la curación alcanzó al 60%, y la eficacia total al 86%.
Explicaciones adicionales:
1. El prurito vulvar puede provocarse por la infección derivada del trastorno del sistema endocrino, la degeneración funcional del ovario, la excesiva secreción del tiroides, la diabetes, la dermatosis, así como por tricomonas y oxiuros. De ahí la im­portancia del tratamiento causal. Si la cura es combinada con la implantación auricular de agujas, el efecto antiprurítico re­sulta bastante bueno. Coincidentemente, es menester poner cuidado a la limpieza de los genitales externos, 2 ó 3 veces diarias con una infusión obtenida mediante la cocción de la
planta medicinal china radix sophorae flavescentis. 2. Tanto la acupuntura, moxibustión, auriculopuntura, electro­puntura como la inyección en los puntos tienen determinados efectos para el tratamiento del prurito, al tiempo que su efecto antiprurítico es particularmente bueno. Sin embargo, es nece­sario partir del punto de vista global para diferenciar los sínto­mas antes de tomar los puntos acupunturales, optar por méto­dos y procedimientos de manipulación distintos y dar trata­miento en la totalidad del cuerpo. Luego de aliviados los sín­tomas, es indispensable proseguir el tratamiento durante 1 ó 2 cursos más. De otro modo, la afección recidivará con facilidad.

ZONA

octubre 27, 2009

Es una afección dérmica no contagiosa causada por virus, suele presentarse en un solo lado y estar localizada en el tórax, la cintura, los miembros y la cabeza (o rostro). Puede suceder a través de las cuatro estaciones del año, sobre todo en la primavera y el otoño. La medicina tradicional china la denomina “enrojecimiento del fuego intercostal”. Popularmente se conoce por “llaga de araña” o “llaga de serpiente enrosca­da”. Y debido a que con frecuencia se produce en la cintura, la espalda y región costal donde las vesículas se hallan compac­tas y agrupadas en forma de faja, tiene también el nombre de “dragón enrollado alrededor de la cintura”. Los síntomas se caracterizan por la hipersensibilidad y la neuralgia local. Parte de los pacientes sienten una leve aver­sión al frío y tienen fiebre e indisposición corporal. 2 ó 3 días más tarde, en la piel aparecen vesículas rojas pequeñas e irregulares. Estas contienen, en su interior, una secreción transparente y a menudo se presentan zoniformes. El paciente presenta prurito, calor local acompañados de un dolor fuerte.

TRATAMIENTO
1) Método: Se aplica acupuntura con agujas filiformes.
Prescripción:
Puntos principales: Ashi y huatuo jiaji (del tramo patológico). Puntos secundarios: Hegu, quchi, xuehai y sanyinjiao.
Explicación: Con respecto al ashi, se da punzadas en torno a las vesículas zonales. Para la acupuntura se usa el método de dispersar o el de tonificación y dispersión parejas, se retienen las agujas durante 20-30′, es 1 sesión al día, y 7 sesiones forman 1 curso de tratamiento.
Experiencias clínicas:
1. Se atendieron a 110 casos de zona puncionando a lo largo de la piel. Siendo todos los pacientes externos, la mayoría había acudido al médico luego de producida la en­fermedad. Aquellos de neuralgia en quienes habí­an desaparecido las vesí­culas, también recibieron acupuntura. Todos los casos de este grupo fueron tratados exclusivamente con acupuntura. Método de tratamiento: Con alcohol al 75 por 100 se esteriliza la frontera que separa la piel enferma de la sana. Luego, teniendo en cuenta el tamaño de la piel excoriada, se escoge agu­jas filiformes de variada longitud. Se inserta por debajo de esta piel, en forma de cruz y en sentido paralelo a ella. Si la piel afectada ocupa una gran superficie, la aguja puede entrar desde la periferia de ella y avanzar en dirección al corazón y en sentido paralelo a la piel. No se deja inserta la aguja, mien­tras que se ofrece 1 sesión por día. Para ciertos casos graves (ampollas grandes en una amplia área, ampo­llas de sangre y vesículas en la cabeza o rostro) se unta la piel local con violeta de genciana al 2 por 100. Resultados del tratamiento: Curación (desaparición del dolor y secamiento y costra de las vesículas en 3 días), 51 casos, un 46,3%; efecto notable (carencia de ampollas nuevas luego de la acupuntura, y eliminación de los síntomas y seca­miento y costra de las ampollas en 6 días), 45 casos, un 40,9%; y mejoramiento (desaparición de los síntomas en 9 días), 14 casos, un 12,8%. Dada la acupuntura siguiendo la piel, el alivio del dolor en el paciente surgió antes que el mejo­ramiento de las vesículas. Una vez aplicada la terapia, la ma­yoría de los enfermos se aliviaron del dolor y pudieron dormir­se tranquilos en la misma noche. El dolor se fue tras 1-3 se­siones. En 2 de estos pacientes, que tenían la neuralgia con­secutiva a la enfermedad por más de 1 mes, el dolor desapa­reció luego de 9 sesiones de acupuntura. Esta enfermedad puede ser inducida por el vivo fuego del hígado y la vesícula biliar resultante de la insatisfacción moral o por el largo estancamiento de la humedad del bazo, la acu­mulación interna de la humedad-calor y la invasión del factor patógeno externo. Como el factor patógeno se convierte en fuego, se anuda con el fuego del hígado y la humedad-calor e impide la circulación de la energía y sangre por los canales y colaterales, se producen en consecuencia los síntomas de dolor y pica­dura de calor. Cuando el factor patógeno se acumula en la sangre, se producen manchas rojas; y cuando la humedad-calor se condensa sin disiparse, aparecen am­pollas. De ahí que la esencia de esta enfermedad estriba en el exceso de calor del hígado y la vesícula biliar y la acumulación interna de la humedadcalor, mientras que las ampollas en la piel y el vivo dolor constituyen sus características principales. La acupuntura que se da en forma de cruz siguiendo la piel ayuda a dispersar el calor y la humedad, disolver la toxina y el estancamiento, despejar los colaterales y regular la energía, así como fomentar la circulación de la energía y sangre y, por lo tanto, tiene un buen efecto analgésico.
2. Cierto acupunturista aten­dió a 31 casos. Antes de la hospitalización, 12 de los pacientes habían tomado vitaminas B1 y C, moroxidina y otros fármacos, sin que los síntomas mejoraran visiblemente, al tiempo que los demás enfermos no habían sido medicados. Todos ellos estaban con los síntomas de supersensibilidad y neuralgia en el área local. Algunos tenían, además, leve aversión al frío y fiebre y tam­bién sentían malestar del cuerpo. Luego de 2 ó 3 días apare­cían puntos rojos irregulares en la piel local, los cuales se iban llenando de líquido transparente. Áreas de enfermedad: vesí­culas en el pecho, parrilla costal y la región dorso-lumbar, 15 de los 31 casos; en la cabeza y el rostro, 4; en los miembros superiores, 4; en los miembros inferiores, 3; y en el abdomen, 5. Etapas de formación de zona al momento de la hospitaliza­ción: etapa de vesículas rojas pequeñas, 4 casos; vesículas pequeñas, 16; y mezcla de vesículas grandes y pequeñas, 11. Método de tratamiento requerido: Acupuntura periférica. Esta consiste en que la aguja ingresa desde los cuatro lados de la piel afectada a distancia de 0,5-1 cun de las vesículas, la pun­ta de aguja se dirige hacia el centro del área zonal y punciona oblicuamente en un ángulo de 25 grados y propina 4-8 punza­das de acuerdo al tamaño de los focos patológicos. Puntos auxiliares: si el zona está ubicado arriba de la cintura, se aña­de los quchi, zhigou (SJ 6), waiguan y hegu; y si está abajo de la cintura, se agrega los sanyinjiao y taichong. El número de puntos a seleccionar depende del estado clínico grave o leve. Comúnmente se opta por 1 ó 2 puntos. Para el zona localiza­do en la cabeza y el rostro se puede escoger puntos tomando como referencia los puntos apropiados para el zona hallado arriba de la cintura. Entrada la aguja, se adopta el método de levantamiento y empuje en combinación con la rotación. Como requisito para la acupuntura periférica local basta con producir una sensación de calambre, entumecimiento, plenitud y pesa­dez. En los puntos de las cuatro extremidades el estímulo debe ser más fuerte con el método de dispersar y tiene que producir una sensación acupuntural relativamente poderosa que se extienda y expanda lejos. Cada vez se retiene las agu­jas por 30-40′. En algunos pocos casos de dolor fuerte se permite que concurra la electropuntura. Si el dolor es violento, la enfermedad se encuentra en la etapa de desarrollo o los puntos rojos están en la etapa de seguir formando ampollas grandes, cada día se da 2 sesiones de acupuntura y, cuando el dolor ha disminuido y las vesículas han comenzado a ab­sorberse, se pasa a dar 1 sesión por día. Cuando el dolor se ha ido y las vesículas han cicatrizado, se suspende el trata­miento de inmediato.
Aparte de la piel local excoriada, el zona tiene el dolor como síntoma principal. En el caso de los 31 pacientes antes cita­dos, presentaban un dolor bastante fuerte. No obstante, luego del tratamiento con acupuntura, este dolor pudo ser controlado con rapidez por lo general, en 24-48 horas. Una vez contro­lado el dolor, las vesículas comenzaron a absorberse. Resultados del tratamiento de los 31 pacientes según la ob­servación: Comienzo de absorción de las vesículas en 2-4 días, 26 casos; comienzo de esta absorción en 5-7 días, 5 casos; y promedio de días para este inicio de absorción, 2,7. Finalizada la acupuntura, 13 casos empezaron a cicatrizar en 2-4 días, 10 en 5-7 días, y 8 en 8-10 días; y promedio para esto, 4-5 días. Concluido el tratamiento, 1 caso resultó curado con la cicatriz desprendida en 2-4 días, 16 casos en 5-7 días, 9 casos en 8-10 días, y 5 casos en más de 10 días; y prome­dio de días para la curación con la cicatriz caída: 8,5. Según la inspección médica durante un corto lapso de tiempo, todos los casos, luego de curados, no habían sufrido secuela. El autor sostiene que, en la etapa de formación inicial de las vesículas rojas durante el tratamiento con acupuntura, esta terapia aplicada a tiempo puede impedir que la alteración patológica se expanda en su alrededor y es capaz de controlar la extensión de la zona. La acupuntura periférica en el área local permite la circulación de la energía y sangre de los cana­les situados arriba y abajo y a la derecha e izquierda de la piel afectada y detiene así el dolor. Los puntos zhigou y waiguan pertenecen al canal de sanjiao shaoyang de la mano y pueden ayudar a despejar el mecanismo de energía del hígado y la vesícula biliar y a disipar el fuego patógeno de estos órganos. El quchi y el hegu son el punto he-mar y el punto yuan-fuente del canal del IG yangming de la mano, respectivamente, dando expresión exterior e interior al canal del pulmón. Como el pulmón predomina sobre el exterior y corresponde afuera a la piel y los pelos, la acupuntura dada en dichos puntos puede desterrar el viento y calor. El taichong es el punto yuan-fuente del canal del hígado jueyin del pie y, cuando es punzada con el método de dispersar, es susceptible de disolver el fuego patógeno del hígado y la vesícula biliar y, cuando se punciona el sanyinjiao con el método dispersante, esto contribuye a alejar la humedad patógena. En cuanto al zona que tiene lugar en la cabeza y el rostro, además de la acupuntura periférica local, se puede elegir puntos de entre los auxiliares ubicados arriba de la cintura. Debido a que la cabeza y el rostro se hallan en lo más alto del cuerpo humano y a que “el viento siempre llega sin falta a la cúspide”, el zona producido allí suele corresponder al viento-calor. Mientras tanto, el zona formado por debajo de estas regiones a menudo son del ex­ceso de humedad. Por esta razón, debe haber una diferencia de prioridad cuando se toma puntos para el tratamiento. 3. Se realizó la observación del efecto terapéutico y la función inmunológica de la acupuntura aplicada a 25 pacientes de zona. Tratamiento impartido: para la acupuntura fueron usa­dos los puntos jiaji (paravertebrales) del área correspondiente a la alteración patológica. Cuando ésta se encontraba arriba de la cintura, se agregaba los hegu, quchi y waiguan del mis­mo lado; cuando estaba abajo de la cintura, se añadía los taichong, xiaxi (Vb 43) y zusanli del mismo lado; y cuando se limitaba a la región de distribución del nervio trigémino, se agregaba los puntos tinghui (Vb 2), taiyang y zanzhu. La acu­puntura destinada al tratamiento adoptaba invariablemente el método de dispersar. En cada sesión se dejaba insertas las agujas por 30′ y se las manipulaba 1 vez a cada 10′, siendo 2 sesiones diarias. Después de controlados los síntomas, se cambiaba a 1 sesión por día. En el curso de tratamiento se suspendía toda clase de medicación. Resultados del tratamiento dispensado a los 25 casos: Des­aparición de los síntomas y secamiento y cicatrización de la piel afectada, en 3-5 días a partir del tratamiento, 22 casos; desaparición de los síntomas y secamiento y cicatrización de la piel afectada en 6-7 días, 2 casos; y no mejoramiento de los síntomas tras 7 días de tratamiento, 1 caso. Respecto de los 24 casos curados, el dolor desapareció en un promedio de 2,5 días, la hinchazón de maculas rojas se eliminó en el de 3,7 días, y la piel afectada cicatrizó en el de 4,8 días. A través de la observación de la función inmunológica de 22 de estos pacientes antes y después de la acupuntura se des­cubrió que luego de esta terapia aplicada en ellos, se había producido la fitohemaglutinación y un visible aumento de la reacción de las aureolas rojas a la inyección dérmica de prue­ba con biestreptomicina y tuberculina y que en 18 de ellos tras la acupuntura el número de leucocitos y linfocitos también había aumentado. Todo esto demuestra que la acupuntura sirve para mejorar la inmunidad no específica del organismo. Antes del tratamiento con acupuntura, se llevó a cabo en 6 casos de este grupo el examen patológico de las células des­echadas contenidas en la efusión de las vesículas zonales y fue observada una minúscula cantidad de fagocitos y linfoci-tos. 2 de los 6 casos fueron reexaminados 24 horas después de la acupuntura. Como resultado, fueron observadas una enorme cantidad de linfocitos y fagocitos y otra pequeña de plasmocitos y monocitos, mientras la reacción local de la ci-toinmunidad se manifestaba mayormente por la infiltración de los linfocitos y macrofagocitos y desplazaba a los antígenos mediante la acción de los linfocitos sensibilizados y los macro-fagocitos. En fin, el frotis de células desechadas contenidas en la efusión del zona puede reflejar en cierta medida el estado citoinmunológico del área local. Los exámenes mencionados comprueban que la acupuntura contribuye realmente a elevar la defensa del organismo y a fortalecer la inmunidad no espe­cífica tanto total como local del cuerpo. En estos 22 casos, antes y después de la acupuntura, la IgA, la IgG y la IgM, así como el complemento C3 total, contenidos en el suero, se mantenían dentro de lo normal y no experimen­taban cambios visibles, lo cual sugiere que el cambio de la inmunidad humoral no influye mucho en el tratamiento de esta afección.
La inmunidad humoral y la inmunidad de las células se vincu­lan e influyen recíprocamente, conforman una cadena integral y compleja y no pueden separarse absolutamente la una de la otra. En este grupo de pacientes, sin embargo, creció única­mente la citoinmunidad del organismo, al tiempo que la inmu­nidad humoral permanecía dentro de lo normal. Los experi­mentos han constatado que la infección por el virus suele estar ligada con la función inmunológica de las células. En el curso de recuperación de la infección por el virus, lo importan­te es el crecimiento de la citoinmunidad, en tanto que la inmu­nidad humoral se relega a un estado secundario. La citoinmu-nidad sirve para inhibir la multiplicación del virus y actúa co­ntra la infección debida al virus. Por consiguiente, la acupuntu­ra puede elevar la citoinmunidad total y local del cuerpo y es positiva para el tratamiento del zona. En lo que concierne a qué mecanismos a que recurre la acupuntura para fortalecer la citoinmunidad, esto todavía esta pendiente de estudios ulterio­res.
El alivio y la desaparición del dolor causado por esta enferme­dad gracias a la acupuntura tienen que ver quizá con el creci­miento de la citoinmunidad del cuerpo y con su contención de la actividad del virus. Al mismo tiempo, se cree que el efecto analgésico de esta terapia reside principalmente en su fortale­cimiento del sistema nervioso central y del proceso de inhibi­ción de los nervios aferentes. Sobre todo, expertos de China y otros países han confirmado en años recientes que, después de aplicada la acupuntura, la endorfina en el líquido cerebroespinal, así como la 5-HT del encéfalo y el producto de su metabolismo el 5-HIAA, se elevan cuantitativa­mente y que de esta manera dicha terapia produce su efecto analgésico.

2) Método: Se aplica sangría acupuntural.
Prescripción: Periferia del zona a distancia como de 1 cm.
Explicación: Se esteriliza la piel y se saca un poco de sangre con una aguja de tres filos mediante punzadas rápidas. O bien en la periferia del área enferma se punciona con varias agujas cortas atadas juntas, o bien en esta periferia se da golpecitos con una aguja “flor de ciruelo”, con la finalidad de extraer san­gre. Se ofrece 1 sesión al día.
Experiencias clínicas: Tres datos dan a conocer 21, 33 y 30 casos, respectivamente, tratados con la citada terapia, impli­cando un total de 84. Eran 61 pacientes de sexo masculino y 23 de sexo femenino. 49 tenían la enfermedad en la región costal izquierda, y los otros 35 en la derecha. Les dieron 1-5 sesiones de tratamiento en 1-7 días. El tiempo necesitado para la curación promedió 4,1 días. La eficacia total fue de 96,4% entre los 84 casos.

3) Método: Se aplica inyección en los puntos.
Prescripción: Jiaji (tramo patológico del lado enfermo), wai-guan y yanglingquan.
Explicación: Se combina 500 microgramos de solución inyec­table de vitamina B12 con 8-10 ml de clorhidrato de procaína al 0,5 por 100. Se toma 3-5 puntos jiaji del sector patológico del lado enfermo. En cada punto se inyecta 1-2 ml de solución, y el resto en el waiguan de ambos lados o en el yanglingquan también de los dos lados. Estos dos puntos son de uso alter­nativo. Es 1 sesión diaria, y 1 curso de tratamiento consta de 5 sesiones.
Experiencias clínicas: Con esta terapia fueron tratados 28 casos de zona. Resultados: curación de todos en 3-8 días y con un promedio de 5,8 días, a excepción de uno que curó al cabo de 15 días.

4) Método: Se aplica laserpuntura.
Prescripción: Puntos sensibles y puntos correspondientes a los focos patológicos en las áreas del hígado, la vesícula biliar y el shenmen ubicadas en la oreja. Explicación: Para el tratamiento se adopta el láser helio-neón con 6.328 ángstrom de longitud de onda, 25 milivatios de potencia para la irradiación y 1,5 milivatios de potencia para la aguja luminosa. Con fibras ópticas se irradia directamente los puntos sensibles de las áreas del hígado, la vesícula biliar y el shenmen en la oreja y los puntos correspondientes a los focos patológicos. Cada punto de ambos lados es irradiado durante 5′. Se da 1 sesión al día. Para el caso grave el láser se irradia directamente al área local en forma adicional, mientras se suspende cualquier otra terapia.
Experiencias clínicas: Según una información fueron atendi­dos con laserpuntura auricular 27 pacientes de zona entre 12 hombres y 15 mujeres que contaban de 19-67 años de edad y tenían una patología que iba de 1-3 días. Previamente al tra­tamiento y después de éste, fue medida la citoinmunidad de algunos de los enfermos.
Resultados del tratamiento ofrecido a los 27 casos: Curación (desaparición del dolor y cicatrización o recuperación total de la piel excoriada), 22 casos; efecto notable (cicatrización o recuperación total de esta piel y subsistencia del dolor), 4; y efecto nulo (4 sesiones de irradiación, no disminución de los síntomas y suspensión de la terapia por el propio paciente), 1. La eficacia total llegó al 9 6,3%. En opinión del autor, si bien el zona tiende a curar por sí solo, la laserpuntura auricular se presta a acortar en mucho el proceso de curación espontánea y a acelerar la misma curación. Al concluir, el autor puntualiza que el efecto terapéutico mantiene una íntima relación con la edad y el proceso morboso. A más edad y más largo proceso morboso es más lento este efecto y, sobre todo, es más pobre el efecto analgésico. Inversamente, el efecto analgésico aparece rápido, y pronta también la recuperación de la piel dañada.
Explicaciones adicionales: 1. La acupuntura es fácil de prac­ticar para tratar el zona y no acarrea efectos secundarios. Tiene un efecto terapéutico eficaz, y en especial un buen efec­to analgésico. La sangría acupuntural, la inyección en los puntos y la laserpuntura igualmente han brindado ciertos re­sultados terapéuticos.
2. Cuando el enfermo tiene la piel seriamente afectada, debe ser tratado, además de las terapias mencionadas, con la ciru­gía y la dermatología. Se puede untar la piel con violeta de genciana al 2 por 100, en prevención de la infección secunda­ria.

URTICARIA

octubre 26, 2009

Se trata de una afección alérgica observada con frecuencia. A menudo es provocada por productos del mar en mal estado tales como pescado o camarón, o parásitos intestinales, polen, ciertos medicamentos, a veces por la irritación del frío. Carac­terísticas clínicas: suele producirse repentinamente la presen­cia de ronchas pruriginosas de distinta dimensión, pueden aparecer pápulas en cualquier área del cuerpo, que pueden quedar pequeñas (1-5 mm) o aumentar. Las mayores tienden a ser claras en el centro y en un principio pueden notarse como anillos. Cuando el caso es leve, el sujeto se limita a rascarse y las lesiones dérmicas se presentan diseminadas, suben en un sitio y bajan en otro. Cuando el caso es serio, éstas se unen en vastas regiones y cubren el cuerpo entero, otros síntomas que pueden estar asociados son náusea, vómi­to, fiebre, dolor abdominal, diarrea e incluso dificultad respira­toria.
Esta es una enfermedad recurrente y de larga evolución. Vul­garmente se conoce por “pruritos de viento” o “urticaria de viento”. La medicina tradicional china concibe que está rela­cionada con el “viento” y la “sangre” y que se distingue en frío de viento y calor de viento y también en calor de sangre y deficiencia de sangre.

TRATAMIENTO
1) Método: Se aplica acupuntura con agujas filiformes.
Prescripción:
Puntos principales: Dazhui, fengshi (Vb 31), zusanli, xuehai (B. 10), quchi (IG 11) y jianyu (IG 15).
Puntos secundarios: Fengchi, yanglingquan, hegu y da-changshu.
Explicación: Prevalece el de tonificación y dispersión parejas. Si la urticaria es fuerte, e intenso el prurito y efectivo el exceso funcional de la constitución física, entonces es viable el método de dispersar, se retiene las agujas 30-60′, pero no se debe retenerlas en un infante sino que se le propina punzadas rápi­das, es 1 sesión diaria. Cuando el prurito es intenso, se permi­te dar 2 sesiones de acupuntura al día; y para el caso crónico se puede ofrecerle 1 sesión cada 2 ó 3 días.
Experiencias clínicas: 1. Se atendió con acupuntura a 125 casos de urticaria, 83 hombres y 42 mujeres, quienes conta­ban de 8-67 años de edad y cuya patología había durado 3 días como mínimo y 24 años como máximo. 67 la tenían me­nos de 1 año; 42, 1-5 años; y 16, más de 5 años. Previamente al tratamiento, todos los pacientes presentaban pruritos y máculas rosadas similares al vestigio del viento en distinto grado y forma en el tronco y en las cuatro extremidades, las mismas que eran duras al tacto, aparecían y desaparecían y provocaban prurito extraordinario e inaguantable. En algunos de los pacientes las ronchas se habían convertido en placas. 25 de los 125 casos tenían además sintomatología gastroin­testinal. 123 habían sido tratados con benadril, hidroxicina, clorofeniramina, compuesto de calcio y hormona, pero sin resultado. Otros que ingirieron fármacos chinos tampoco se mejoraron. En consecuencia, todos acudieron a la acupuntura. Métodos de tratamiento. Dos grupos de puntos para la selec­ción: 1) shendao (Du. 11) y zhiyang (Du. 9) perforados de una punzada, xuehai (B. 10) y sanyinjiao (B. 6); y 2) dazhui y shenzhu (Du. 12) perforados con una aguja, quchi y área auri­cular de secreción interna. Para uso se alternan ambos gru­pos. Cuando se punciona del shendao al zhiyang y del dazhui al shenzhu, se usa agujas largas Núms. 26, 27 ó 28, que mi­den 5 cun de longitud, se las deja insertas 2 horas, y en los puntos auriculares se las retiene solamente 1 hora, pero en los demás puntos no se las retiene sino que se aplica el estímulo poderoso. 1 curso de tratamiento ocupa 7 días y hay 3 días de suspensión entre un curso y otro.
Resultados del tratamiento: Curación, 119 casos, sin recidiva en 15 días después de suspendida la acupuntura; y efecto nulo, 6 casos, que fueron mejorados terminada la terapia pero que recidivaron más tarde. Entre ellos, 90 curaron tras 1 curso de tratamiento, 21 luego de 2 cursos y 8 después de 3 cursos. 2. Otros 348 casos también fueron tratados con una eficacia terapéutica va del 70,5-85%. De entre los 86 casos agudos, la eficacia llegó al 96,51%, y la curación al 95,34%. En cuanto a los casos crónicos, estas tasas fueron de 75,92% y 51,85%, respectivamente. Con anterioridad, cerca de un tercio de los casos agudos habían recibido inyección intravenosa de gluco-nato de calcio, ó 1-2 inyecciones intramusculares de benadril y efedrina, pero sin resultados positivos, pasaron entonces a ser tratados con acupuntura exclusivamente. Entre este grupo de pacientes se comprendían 44 casos rebeldes cuya evolución más corta era de 2 meses, y la más larga, 17 años. Por el resultado obtenido de la acupuntura en la urticaria tanto aguda como crónica se infiere que la terapia ha surtido efecto en ambos tipos pero que éste ha sido mejor en el tipo agudo.

2) Método: Se aplica moxibustión.
Prescripción:   Hegu, yangchi (SJ 4), xingjian (H. 2) y jiexi (E. 41).
Explicación: Se atiene a la aplicación indirecta de conos de moxa mediante una rebanada de jengibre fresco. El cono es
tan grande como medio grano de arroz, en cada punto se queman 3 conos y se cumple 1-2 sesiones de moxibustión por día hasta la eliminación completa de los síntomas. Sin embar­go, el caso crónico requiere de 2-5 sesiones más.
Experiencias clínicas: Se utilizó la mencionada terapia para tratar a 33 casos con estos resultados: Curación (desaparición de la urticaria, no autopercepción de los síntomas y no recidiva durante varios meses de observa­ción posteriores), todos los 13 casos agudos; curación, 13 de los 20 crónicos, y mejoramiento (veces de acceso reducidas y disminución de los síntomas autopercibidos), 3 de estos ca­sos; y efecto indeterminado (interrupción de la terapia y falta de observación de seguimiento), 4. Generalmente, los casos agudos pudieron curarse en 2-5 sesiones, mientras los cróni­cos en su inmensa mayoría lograron lo mismo tras 8-21 sesio­nes.
Caso 1: Paciente Zeng, mujer, 32 años de edad. Su caso se inició 1 año atrás. Las pápulas eran ligeramente rojas y habían formado placas grandes y pequeñas. Estaban en su mayoría en las cuatro extremidades y las caderas, con prurito insopor­table y más intenso por la noche, de modo que la paciente dormía mal y estaba deprimida de espíritu. A pesar de ser tratada con múltiples medicamentos, no había mejorado. Te­nía el pulso filiforme pero perceptible y la saburra escasa. Apenas recibió la citada terapia, los síntomas se moderaron y, finalizada la 5a sesión de moxibustión, las pápulas desapare­cieron. Con el propósito de consolidar el efecto, le dieron otras 5 sesiones. La enfermedad no recidivó, y fue observada du­rante 1 año.
Caso 2: Paciente Lin, mujer, 25 años de edad. Desde hace 3 días tenía el cuerpo cubierto en su totalidad de pápulas roji­zas, irregulares. Había calor local y prurito +++, acompañados de náusea, anorexia, insomnio y faz de sufrimiento. Diagnosti­cado el caso de urticaria por medio de la medicina interna, se administró vitamina C y clorhidrato de benadril y recibió inyec­ción de gluconato de calcio durante 2 días. Cada día la sensa­ción pruriginosa podía disminuir un tanto en 2-3 horas luego de la inyección, mas vencido el tiempo, se restablecía como antes. No obstante, apenas haberse aplicado la referida moxi-bustión, el prurito se redujo y las pápulas remitieron ostensi­blemente. A la segunda sesión, que tuvo lugar al día siguiente, los síntomas habían disminuido, sólo que se notaban aún manchas ralas en los cuatro miembros. De nuevo le aplicaron la moxibustión con el mismo método. La muchacha quedó curada tras un total de 3 días de tratamiento. La afección no recidivó durante los 10 meses posteriores de inspección médi­ca.

3) Método: Se aplica auriculopuntura.
Prescripción: Área inherente a la urticaria, adrenal, nervio simpático, pulmón y shenmen de la oreja.
Explicación: Como regla se aplica la implantación de agujas durante 1-5 días. Ante el ataque agudo se puede usar una aguja gruesa N.° 26, se da estímulo fuerte (frecuencia alta y rotación duradera), y el prurito termina generalmente en unos algo más de 10′. Es, asimismo, permisible utilizar un aparato terapéutico de electropuntura, conectado con el flujo eléctrico.
Experiencias clínicas: Una información se ocupó de 45 ca­sos de urticaria tratados con esta terapia. En todos fueron tomados los puntos sensibles  del área propia de esta enfer­medad.
Se dividió a los pa­cientes en 3 grupos para la observación del resultado terapéu­tico. 1) Grupo de electropuntura: se retenía las agujas por 30′, conectadas con la corriente durante 10-15′ y era 1 sesión por día. Fueron trata­dos 15 casos con estos resultados: curación, 6; efecto notable, 4; mejora­miento, 3; y efecto nulo, 2. En este grupo el efecto surgió rápi­damente pero no duró mucho. 2) Grupo de implantación auricular de agujas: entradas éstas, se propinaba estímulo, luego se las sujetaba con espara­drapo por 24 horas, y se hacía 1 sesión cada 2 ó 3 días. Re­sultados de 15 casos así tratados: curación, 8; efecto notable, 4; mejoramiento, 2; y efecto nulo, 1. En este grupo el prurito se detenía con lenti­tud, pero se podía controlar la recidiva. Y 3) Implantación de agujas conectadas con la corriente: in­ternadas aquéllas se las mantenía conec­tadas con la electrici­dad durante 15′ aproximadamente, finalizado esto se las fijaba con esparadrapo y se las dejaba insertas por 24 horas. Era 1 sesión cada 2 ó 3 días. Resultados de este tratamiento impar­tido también a 15 casos: curación, 10; efecto notable, 3; y mejoramiento, 2. En este grupo el método fue capaz de dete­ner el prurito inmediatamente y de controlar la recidiva y se mostró más ventajoso que la simple electropuntura o la simple implantación de agujas.
Otro dato deja en nuestro conocimiento 33 casos de urticaria aguda tratados con la implantación auricular de agujas. La patología más corta llevaba 2 días, y la más largo, algo de 15 días. 12 de los 33 pacien­tes tenían antecedentes de esta afección. Tratamiento: se elegía el punto sensible del área inherente a la urtica­ria, adrenal, el nervio simpá­tico y otros puntos auricula­res. Cada vez se escogía 2-3 puntos. Con agujas gruesas se daba estímulo fuerte du­rante 2-3′, se las dejaba insertas 30-60′, se las rotaba 1 vez a cada unos 10′ de intervalo para reforzar el estímulo y, removidas las agujas, se cambiaba de punto. Se implantaba las agujas y se las inmovilizaba por 1-2 días. Resultados del tratamiento en los 33 casos: desaparición total de los síntomas, 8; efecto notable, 11; mejoramiento, 12; y efec­to nulo, 2. El dato hace cons­tar que la auriculopuntura surte efecto terapéutico rele­vante para terminar con el prurito pero que el efecto a largo plazo en cuestión de la urticaria crónica no es tan ideal.

4) Método: Se aplica inyec­ción en los puntos.
Prescripción:   Dazhui y quchi.
Explicación: En agua desti­lada se diluye 0,5-1 mg de dexametasona para conse­guir un total de 5 ml. El pa­ciente se sienta con los bra­zos apoyados en la mesa o se acuesta en decúbito pro­no. Se inyecta en el dazhui 1-2 mi, y el resto en el quchi de ambos lados. Se da 1 sesión cada 2 ó 3 días, 5 sesiones forman 1 curso de trata­miento y luego se suspende la inyección por 1 semana antes de pasar a otro curso.
Experiencias clínicas: Se aplicó la inyección de dexameta-sona en pequeña dosis para tratar a los 25 casos rebeldes de urticaria por el frío. El estado morboso más corto era de 4 años, el más largo, 13, y promediaba 6,6. De entre los 25 casos, 18 se repetían con ataque, mientras los demás 7 se demoraban en curar. Todos habían sido tratados con medicina china y occidental y también con acupuntura y moxibustión. 13 pacientes se habían bañado en fuentes térmicas. Resultados del tratamiento ofrecido a los 25 casos tras 2-3 cursos de inyección: curación, 13 casos; mejoramiento, 8; y efecto nulo, 4. Durante los 6 meses de visitas médicas 3 casos recidivaron, pero una vez retratados sus síntomas desaparecieron nueva­mente.
Normas para juzgar el efecto terapéutico: A causa de que la enfermedad persistía sin curación en algunos de los pacientes de este grupo, y en otros atacaba repetidas veces durante largo tiempo pero con una intermisión no superior a los 6 me­ses, se considera, por lo tanto, como curación la eliminación de los síntomas luego del tratamiento y la no recidiva durante más de 6 meses, como mejoramiento la disminución de los síntomas o la reducción del tiempo de ataque y la prolonga­ción de la intermisión, y como efecto nulo la falta de mejora­miento notable tras el tratamiento.

5) Método: Se aplica ventosa.
Prescripción: Shenque (Ren. 8).
Explicación: El paciente adopta la postura de decúbito supi­no. Con pinza se enciende y mete dentro del vaso un tirón de papel (o torunda de algodón) remojado de alcohol, dándole 1­3 vueltas alrededor de la pared (sin calentar la boca del vaso) y se lo retira. En seguida se coloca el vaso trastocado en el shenque. Transcurridos 3-5′, se remueve el vaso y luego se aplica la segunda y la tercera ventosas. 3 ventosas continuas forman 1 sesión de tratamiento, se da 1 sesión por día, y 1 curso de tratamiento consta de 3 sesiones.
Experiencias clínicas: Se informó sobre el tratamiento clínico con ventosa (excluido el uso de todo antianafiláxico) ofrecido a 105 casos de urticaria provocados por la polen, pintura cruda, aire frío, alergia ante los alimentos, áscaris y otros factores. El tratamiento culminó con resultados exitosos. De entre los 105 pacientes había 46 de sexo masculino y 59 de femenino, quienes contaban de 6-65 años de edad. Finalizada la terapia de ventosa, 101 quedaron curados, esto es, un 96,19%. Comúnmente, el prurito empezó a disminuir apenas haberse dado la segunda sesión, al tiempo que las lesiones dérmicas fueron remitiendo. El tiempo para la cura­ción implicó 4 días como mínimo y 9 como máximo. Si el caso no había curado habiendo pasado 9 días, era considerado de efecto nulo. De entre los pacientes que lograron curar, hubo 2 que estaban a punto de curar tras 2 sesiones, pero que como tomaban una profusa cantidad de bebidas alcohólicas, sufrie­ron recidiva. Finalmente, pudieron curar luego de retratados con dicha terapia. La ventosa continuó siendo válida para aquellos casos que recidivaran después de la curación. El autor concibe por su práctica que el efecto de la ventosa resul­ta mejor mientras que es más notoria la sangre extravasada que hay en el área local de aplicación de esta terapia.
Explicaciones adicionales:
1. Tanto la acupuntura, moxibustión, auriculopuntura, inyec­ción en los puntos como la ventosa son eficaces hasta cierta medida para el tratamiento de la urticaria, su efecto es particu­larmente bueno para la urticaria aguda, y es también eficaz para terminar con el prurito y eliminar las pápulas. La mayoría
de los expertos se pronuncia por la necesidad de continuar con el tratamiento, luego de eliminadas las pápulas prurigino-sas, durante un tiempo con miras a consolidar el efecto en prevención de la recidiva. En lo tocante a los pacientes que usan una excesiva cantidad de hormona y a los que tienen casos crónicos rebeldes, el efecto resulta, por lo general, no ideal, por lo cual estos pacientes deben ser tratados con otros medios y persistir en un tratamiento prolongado. Únicamente obrando de tal modo, parte de ellos podrán ser beneficiados.
2. Es preciso averiguar la etiología y dar tratamiento causal al paciente, para así poder reducir o evitar la probabilidad de recidiva. Cuando en el caso agudo de gravedad surge dolor abdominal, diarrea, obvio sofocamiento pectoral, dificultad respiratoria y otros síntomas, es indispensable recurrir al tra­tamiento múltiple combinado de la medicina tanto china como occidental.
3. El tratamiento con la medicina tradicional china basado en la diferenciación de los síntomas produce buen efecto. En consonancia con el principio de “agujas rápidas para el sín­drome de calor” es admisible propinar punzadas rápidas desti­nadas a ejecutar la sangría; y acorde al principio de “retener agujas para el síndrome de frío”, es viable dejar las agujas implantadas por largo tiempo, vale decir, la terapia de implan­tación de agujas. Respecto de la deficiencia funcional por el frío prepondera a su vez la moxibustión.

RINITIS

octubre 26, 2009

Es también una de las enfermedades más observadas en la práctica otorrinolaringológica. Se puede dividir en aguda, cró­nica, alérgica, etc. Generalmente, la rinitis aguda es una com­plicación de la infección aguda del aparato respiratorio. La crónica puede ser subdividida, a su vez, en simple, hipertrófi­ca, seca y atrófica. De entre ellas la rinitis simple crónica es la más común. Pero si perdura sin tratamiento, puede producir hiper-plasia del periostio y los cornetes   nasales y devenga en rinitis hi­pertrófica crónica. Por rinitis atrófica se refiere a la atrofia de la muco­sa, el periostio y los cornetes nasales, acompañada de ocena, por lo que se llama asimismo “nariz fétida”. Sin embargo, ésta es menos observada que las dos rinitis antes citadas. La rinitis alér­gica   se manifiesta predominantemente por prurito de la cavidad nasal, estornudos ince­santes, obstrucción nasal y secreción mu-cohialina.  Ocurre de súbito y se alivia rápi­do, pero recurre con evolución larga.

TRATAMIENTO
1) Método: Se aplica acupuntura con agujas filiformes.
Prescripción: Puntos principales: Yingxiang y yintang.
Puntos secundarios: Zanzhu, fengchi, shangxing y hegu.
Explicación: Las agujas ingresan despacio, se las rota con el método de tonificación y dispersión parejas, se las deja im­plantadas 15-30′ y durante la retención se las hace girar 1 vez, a fin de fortalecer el estímulo. Una sesión diaria o en días alternativos, con 6-10 sesiones para formar 1 curso de trata­miento.
Experiencias clínicas: Habitualmente, la acupuntura sirve para curar el caso agudo en 2 ó 3 sesiones, con resultado bastante efectivo. Surte también cierto efecto para el caso crónico.
Con esta terapia se atendió a 53 casos con rinitis crónicas cuya mayoría tenía de 16-25 años de edad y cuya patología había durado de 1-5 años. La mayor parte de ellos se benefi­ciaron del tratamiento tras 1-2 cursos. Resultados: curación, 22; efecto notable, 17; mejoramiento, 11; y efecto nulo, 3. La acupuntura puede llevar el cornete inferior a la contracción. Alguna que otra vez, cuando se punciona un cornete inferior, esto puede hacer que los cornetes de ambos lados se contrai­gan. El efecto acupuntural resulta bueno si hay una fuerte contracción de los cornetes, mientras es pobre si no la hay. Se ha informado que la acupuntura no única­mente sirve para la rinitis en general, sino que también tiene buen efecto para la rinitis alérgica.
La rinitis alérgica es una enfermedad de reacción metamorfósica para la cual todavía se carece de terapia satisfactoria hasta la actuali­dad. Se reportó 138 casos tratados con acupuntura. Como resultado, la mitad fue curada; un tercio, más o menos, mejoró; y en unos pocos no surtió efecto. Para la rinitis atrófica la interven­ción quirúrgica es eficaz hasta el 65%, pero aún deja mucho que desear. En con­traste, fueron tratados con acupuntura 45 casos con el siguiente resultado: curación de los síntomas, 3; mejora­miento, 33; y efecto nulo, 9. 1. Se dio tratamiento a 110 pacientes de rinitis motriz vascular, dos terceras partes eran hombres y una tercera mujeres. La mayoría tenían de 25-35 años de edad. Acudieron al médico al tiempo que eran atacados por la enfermedad. El proceso morboso les había durado de 2 semanas-20 años. Al ser examinados 50 casos mediante frotis de la secreción nasal, fueron encon­trados eosinófilos en más de la mitad de ellos. Tratamiento. 1) Selección de puntos: shangxing, yingxiang, jingming, zanzhu, juliao, sibai, sanjian, hegu, zusanli y sanyin-jiao. A veces también se punciona en el dorso de la nariz y en el cornete inferior. 2) Operación: En cada sesión se toma 1 punto cercano a la nariz y se añade otro de uno de los cuatro miembros. Todos los puntos son usados sucesivamente. Se da 1 sesión de acupuntura cada 2 ó 3 días y se deja las agu­jas insertas 15-30′ cada vez. Sí el efecto no ha sido notable luego de 5-6 sesiones, se procede a otra terapia distinta. Método de puncionar en el dorso de la nariz: Bajo la observa­ción con un rinoscopio se hace ingresar una aguja filiforme de 2 cun de largo por encima del extremo superoanterior del borde anexo al cornete inferior para internarla en la mucosa en 0,2-0,3 cun. Una vez hecho esto, el paciente estornuda, excre­ta moco o tose. Removida la aguja, los síntomas desaparecen. Resultados de la acupuntura aplicada de esta manera: Cura­ción, un 10%; efecto notable, un 34%; progreso leve, un 33%; y efecto nulo, un 23%.
2. Otro acupunturista atendió a 11 casos de rinitis alérgica. División de puntos en 3 grupos: 1) yingxiang, heliao de la nariz (IG 19), shangxing, fengfu y qiangu (ID 2); 2) heliao, baihui, hegu y tianzhu; y 3) yingxiang, mingmen, zusanli, fengchí y dazhui. Para uso todos estos puntos se pueden alternar y repetir. Manipulación: cuando la aguja ha entrado a cierta profundidad y hallado la sensación acupuntural de calambre y entumecimiento (sin ella el efecto es pobre), se rota 1-2′ para que el paciente se sienta cómodo. Por lo general, las agujas son retenidas durante 20-30′. Es 1 sesión cada 2 días, 1 curso de tratamiento se cumple en 7 sesiones, se interrumpe la terapia por 1 semana y luego se inicia el segundo curso. Los pacientes pueden curarse en su mayoría tras 1-2 cursos de tratamiento. Resultados del tratamiento así dado a los 11 casos antes citados: curación, 5; mejoramiento notable, 2; mejoramiento parcial, 3; y efecto nulo, 1. En el curso de trata­miento no se recurrió a la medicación. Como el yingxiang y heliao de la nariz juegan un mayor papel, pueden ser escogi­dos como puntos principales para la acupuntura aplicada a esta afección.

2) Método: Se aplica moxibustión.
Prescripción: Feishu.
Explicación: Se aplica cigarros de moxa en forma moderada, es 1 ó 2 sesiones diarias, y cada sesión toma 20-30′.
Experiencias clínicas: Caso registrado: Paciente Tan, feme­nino, 38 años de edad, trabajadora médica. Hacía 5 años que con frecuencia sentía una leve aversión al frío en la espalda, sudaba mucho, sentía prurito en la cavidad nasal y en seguida estornudaba continuamente, la nariz se congestionaba, se presentaba rinorrea y lagrimeo, tenía dolor de cabeza, pulso superficial y débil y la saburra de la lengua delgada, blanque­cina y tersa. Un departamento de otorrinolaringología diagnos­ticó rinitis alérgica. La paciente no mejoró a pesar de haber sido tratada. Posteriormente, se optó por el tratamiento con cigarros de moxa aplicados en el feishu. Fueron 2 sesiones
por día. Los síntomas mejoraron notablemente tras 4 sesiones continuas. Luego de otras 4 los síntomas disminuyeron. No sufrió recídiva en los 3 años siguientes de visitas médicas.
Explicaciones adicionales:
1. La acupuntura proporciona cierto efecto para varios tipos de rinitis. El efecto es más ideal para la rinitis alérgica; menos para la rinitis simple, pero también es bastante satisfactorio. El efecto resulta pobre para la rinitis hipertrófica, no obstante lo cual aventaja al vasoconstrictor en cuanto al alivio de la obs­trucción nasal.
2. En el trabajo clínico los casos de rinitis crónica provocados por medicamentos no son pocos. El más usado es nafazolina. Mientras el paciente lo hace gotear en la nariz por más tiempo y con mayor densidad y dosis, los síntomas de rinitis se tornan más notorios. Para el tratamiento, además de las terapias en los puntos, hace falta reducir gradualmente la densidad de dicho medicamiento y la frecuencia de uso hasta suspenderlo por completo. Por lo general, el caso puede ser resuelto.

AMIGDALITIS AGUDA

octubre 25, 2009

La amigdalitis se clasifica en aguda y crónica. Es producida principalmente por el estreptococo, el estafilococo y el diplococo. Las amígdalas están situadas en las paredes laterales y exteriores de la laringe. Tienen la superficie irregular en donde pueden ubicarse las bacterias. Cuando el organismo ha reba­jado su resistencia, es fácil que tenga lugar la amigdalitis agu­da. La repetición de la inflamación aguda conduce a la amig­dalitis crónica. Cuando el estreptococo prolífera dentro de las amígdalas, su toxina (estreptotoxina) puede provocar sínto­mas del organismo por reacción autoinmune. Manifestaciones clínicas de la amigdalitis aguda: Temor al frío, fiebre y temperatura que llega hasta los 38-40°C. Al comienzo el dolor de la laringe se limita a un lado y después es bilateral. El dolor se exacerba cuando el sujeto intenta tragar. Las tonsi­las enrojecen y se hinchan, y algunas veces se identifican ganglios linfáticos submandibulares hipertróficos. Cuando la tonsilitis aguda es grave, se forman abscesos en el área local. Esta afección fácilmente se repite y ataca a los niños de edad preescolar y se convierte en amigdalitis crónica o en hipertro­fia de las amígdalas. La tonsilitis aguda suele estar asociada con fiebre reumática, cardiopatía, nefritis aguda o crónica, artritis, etc.

TRATAMIENTO
1) Método: Se aplica acupuntura con agujas filiformes.
Prescripción:
Puntos principales: Shaoshang (P. 11), shangyang (IG 1) y hegu (IG 4).
Puntos secundarios: Lianquan (Ren. 23), jiache (E. 6) y yuji (P. 10).
Puntos de experiencia: 3 puntos del hélix de la oreja (el punto superior está en el cruce en sentido horizontal del surco del hélix con el trago; el inferior en el justo medio del lado anterior del lóbulo; y el intermedio en el surco del hélix entre los puntos superior e inferior).
Explicación: Prepondera el método de dispersar. Con aguja filiforme se punciona rápido en el shaoshang y shangyang para que sangren. En los demás puntos la aguja filiforme in­serta fuerte mediante rotación con el método de dispersar. Es 1 sesión diaria, las agujas permanecen insertas durante 30′, se introduce en el lado afecto si es una inflamación unilateral y se lo hace en ambos lados si ésta es bilateral.
Experiencias clínicas: La acupuntura aplicada a la amigdali­tis aguda estaba registrada ya en las obras de medicina en tiempos antiguos. En la época moderna, una enorme cantidad de observaciones del trabajo clínico ha comprobado que esta terapia es extraordinariamente eficaz. Sobre todo, la sangría acupuntural tiene efectos tan rápidos que no hay parangón con ningún otro método. Según estima la medicina tradicional china, el dolor de laringe, la fiebre y otros síntomas de esta enfermedad corresponden al síndrome de exceso de calor de los meridianos yangming y taiyin, y si se punciona con aguja el shangyang y shaoshang, dos de los puntos jing-pozo, con el método dispersante o se lo hace para la sangría, esto permite disipar directamente el exceso de calor. Por ende, cuando al enfermo le duele la laringe y no puede tragar, la acupuntura es susceptible de producir efecto al instante. Acerca de la selec­ción de puntos para esta afección también se puede utilizar el yuji, hegu, jiache, lianquan, tianzhu, etc., así como la vena retroauricular, para ejecutar la sangría acupuntural. La inmen­sa mayoría de los casos suelen ser curados apenas haberse dado 1 ó 2 sesiones de acupuntura. A modo de ejemplo, se sometió a observación a 50 casos tratados con esta terapia con el siguiente resultado: curación, 42 casos, o sea, un 84%; curación al cabo de 1 sesión, 32 casos; y mejoramiento, 8 casos, un 16%. Según otra informa­ción, el tratamiento ofrecido a 507 casos dio por resultado: curación, 486; mejoramiento, 15; efecto nulo, 6; y curación luego de 1 ó 2 sesiones, la gran mayoría. Otro acupunturista atendió a 342 casos y curó al 90% de ellos al haber impartido 1-3 sesiones. La curación de entre otros 114 casos fue tan alta como de 98,2%.
Por lo común, la acupuntura es capaz de calmar el dolor de inmediato, a la par que la temperatura y el número de leucoci­tos bajan al estado normal, pero también hay casos en que suben primero y descienden después. La acupuntura incluso sirve para curar el ataque agudo de la amigdalitis crónica, pero se demora en producir efecto. Res­pecto de la complicación de inflamación de los ganglios linfáti­cos es admisible aplicar la moxibustión de modo moderado en el área local, y el dolor cede en 1 ó 2 días. Para la complica­ción de inflamación periférica o absceso de la tonsila puede también tener cierto efecto (pero algunos casos necesitan de un tratamiento multiterapéutico). En comparación con la inyec­ción intramuscular de penicilina, la acupuntura la supera en efecto para terminar con el dolor y la fiebre y permite que la temperatura descienda a lo normal en 1,65 días por término medio. En la etapa de inflamación periférica o absceso, sin embargo, el antibiótico resulta más apropiado, y si es combi­nado con la acupuntura, puede acortar el tiempo de tratamien­to y elevar el efecto terapéutico.
incluso hubo otro médico que se valió de la acupuntura para tratar a 60 pacientes de esta enfermedad y descubrió median­te observación las siguientes situaciones: 1) El efecto es mejor
si se toma como auxiliares para la acupuntura los puntos hegu, jiache y shaoshang; 2) El efecto es independiente del sexo y la edad; 3) El efecto va en proporción directa a la dura­ción y estado de la enfermedad; 4) La curación promedia 2,66 días, y el tiempo necesario para ella no tiene mucho que ver con el concurso de medicamentos; y 5) Todos los pacientes mencionados se aliviaron del dolor de laringe tan pronto se hubo dado la acupuntura, este dolor desapareció del todo en un 70,6% de ellos y reapareció en un 29,4% en 1-8 horas, pero mucho más leve que antes.

2) Método: Se aplica moxibustión.
Prescripción: Jiaosun (SJ 20).
Explicación:
Se trabaja con el método de fuego de lámpara. Cuando el fuego de moxibustión se aplica al punto, es imprescindible tener cuidado para separar de modo natural los cabellos ubi­cados en él y dejarlo descubierto y permitir al fuego tocar directamente la piel del mismo punto. Ordinariamente basta 1 sola sesión, mientras en algunos pocos casos se da una se­gunda sesión al día siguiente.
Experiencias clínicas: Según una información, se dio trata­miento clínico con esta terapia a 316 pacientes obteniendo el siguiente resultado: curación, 285, o sea, un 90,18%; y efecto nulo, 31, esto es, un 9,8%. Por lo general, 1 hora después de la primera sesión de moxibustión, el paciente va librándose del sufrimiento, su temperatura se normaliza gradualmente, el dolor, la congestión y la hidropesía de su laringe disminuyen y, 12 horas más tarde, la materia purulenta secretada es reab­sorbida. Esta terapia se limita a tratar la amigdalitis aguda simple, pero con efecto notable. Al analizar los casos de efec­to nulo, el autor imputa el fracaso a dos causas: 1) método de manipulación incorrecto para el tratamiento e imprecisión en tomar el punto; y 2) complicaciones de los pacientes, tales como pulmonía, etc.
Caso 1: Paciente Yang, niña, 7 años. Presentaba decaimiento, astenia, labios cianóticos, respiración corta, y fiebre de 40,8°C. Examen físico: amígdalas hinchadas, grado II; secre­ción purulenta en el lado izquierdo; y ritmo cardiaco, 126 por minuto. Diagnóstico: Amigdalitis supurativa aguda. La tempe­ratura se normalizó en 1 hora luego de realizada 1 sesión de moxibustión. A la mañana siguiente la niña estaba ya curada. Casos 2: Paciente Wang, mujer. Llevaba ya 3 ó 4 días de fiebre continua. Le habían aplicado terapia antimicrobiana con penicilina y tetraciclina, mas sin efecto alguno. Así que se optó por la moxibustión. El médico la encontró decaída, con 38,6°C de temperatura y respiración superficial. Examen físico: ambas amígdalas hinchadas, grado III; cada lado lleno de secreción purulenta; y cardiorritmo, 88 por minuto.
Diagnóstico: Amig­dalitis supurativa aguda. Luego de tratada con 1 sesión de esta terapia, regresó al médico a las 8,30 de la mañana si­guiente. Con temperatura normal, la secreción purulenta ente­ramente absorbida y el dolor de laringe desaparecido. Estaba curada.

3) Método: Se aplica auriculopuntura.
Prescripción: Trago de la oreja, área correspondiente a la laringe, tramo inferior de la escafa, vena retroauricular y los 3 puntos del hélix.
Explicación:
1) Estímulo poderoso con aguja filiforme: Se usa el trago, el área correspondiente a la laringe, el punto sensible de dolor a la presión del tramo inferior de la escafa y los 3 puntos del hélix. En todas estas áreas y puntos se aplica el método de rotación de aguja con estímulo poderoso, se retiene las agujas por 30′ hasta varias horas, y es 1 sesión diaria.
2) Sangría mediante punzadas rápidas: Se usa la vena re-troauricular. Primero se manipula el pabellón auricular para que se congestione y luego con aguja fili­forme (u otra de cuer­po redondo y cabeza afilada) se propina 1 ó 2 punzadas en el sitio donde la vena está muy abierta para que sangre en 2-3 gotas. Es 1 sesión por día y cada vez se cambia de sitio de vena.
3) Inyección en los puntos auriculares: Se escoge los puntos llamados “amígdala” en ambos lóbulos de oreja y en cada punto se inyecta 0,2-0,3 ml de penicilina (conteni­do de 20.000-30.000 unidades de penicili­na). Es 1 sesión por día.
Experiencias clíni­cas: Para la tonsilitis aguda la auriculopun-tura tiene gran varle-dad de métodos, incluidos estímulo y sangría con agujas fili­formes, inyección de dosis pequeñas antimicrobianas en los puntos, etc, todos los cuales tienen buen resultado terapéu­tico. Según consta en 6 datos, fueron tratados 562 casos con estos resultados tras 1-3 sesiones: eficacia, más de 90%; curación, de 52,3-88%; y efecto aún mejor con la sangría por medio de punzadas rápidas en la vena retroauricular y con la inyección de pequeña dosis de penicilina en los puntos. En el proceso de tratamiento el efecto antiflogístico y analgésico es el más rápido y puede mejorar inmediatamente la odinofagia. Si la tonsilitis es aguda, puede curar en 1-2 sesiones, al paso que la temperatura desciende. Si hay supuración y la fiebre elevada, el paciente requiere de varias sesiones, y es aconse­jable que reciba otras terapias al mismo tiempo. 1. Acorde a una información de cierto grupo de auriculopuntu-ristas de cooperación, ellos atendieron a 304 pacientes de amigdalitis aguda.
Método de tratamiento: Se busca el punto sensible de dolor por presión en el trago de la oreja, mientras en algunos enfer­mos este punto también existe en el tramo inferior de la esca-
fa. Se practica el método de rotación de la aguja con estímulo poderoso, se deja la aguja implantada durante 30-60′, y se imparte 1 sesión al día.
Resultados del tratamiento ofrecido a los 304 casos: Curación (eliminación del enrojecimiento e hinchazón del área local, desaparición del dolor de laringe y normalización de la tempe­ratura), 156 casos (52,3%); mejoramiento, 115 (37,8%); efecto nulo, 30 (9,9%); y eficacia, 90,1%.
La auriculopuntura es sumamente satisfactoria para librar al paciente del sufri­miento y, como regla, es capaz de combatir la infla­mación en 2-3 sesiones.
2. 24 niños de amigdalitis aguda fueron tratados mediante la san­gría con punzadas rápidas en la vena retroauricular. Resultados tras 1 ó 2 sesiones: curación, 21 ca­sos; y efecto nulo,
3. Días de trata­miento: mínimo, 1; máximo, 3; y pro­medio, 2. En otra información fueron abordados 83 casos atendidos con la misma terapia, siendo la eficacia de 9 1,5%, y el tiempo
promedio necesario para la curación, 2,2 días. 3. Otros 50 casos de tonsilitis aguda fueron tratados con la inyección de penicilina puesta en los puntos auriculares. Se eligió el punto denominado “amígdala” de ambos lóbulos de oreja y en cada uno se inyectó 0,2-0,3 ml (contenido de 20.000-30.000 unidades de penicilina). Fue 1 sesión diaria. Curación, 44 de los 50 casos tras 1-3 inyecciones; y también curación los demás 6 relativamente graves, pero luego de 3-5 inyecciones.

4) Método: Se aplica digitopuntura.
Prescripción: Jiaosun (SJ 20).
Explicación: El terapista oprime el punto con el dedo pulgar, suave primero y luego fuerte, y en combinación con el método de puntear. O bien propina golpecitos en el jiaosun durante 5′ en cada ocasión y da 1 sesión por día.
Experiencias clínicas: 22 casos de tonsilitis aguda fueron tratados con el punteó propio de la digitopuntura. Regularmen­te, el efecto analgésico surgía notable al cabo de 1-5′ de pre­sión. Resultados de este grupo de pacientes: curación tras 1 sesión, 14; tras 2 sesiones, 6; y tras 3 sesiones, 2. La expuesta terapia tiene buen efecto para el caso que apenas ha co­menzado, tiene fiebre no elevada y dolor notorio, al tragar en falso. Pero si el paciente está con alta fiebre y su amígdala ha supurado, es necesario que intervengan en combinación otras terapias.

5) Método: Se aplica sangría acupuntural.
Prescripción: Shaoshang, shangyang y vena retroauricular.
Explicación: Se la ejecuta mediante punzadas rápidas en la vena retroauricular. Para comenzar se frota el pabellón auricu­lar y se lo deja congestionado con la venilla en forma de rama de árbol plenamente abierta. Previa antisepsia de la piel, se practican punzadas rápidas y se la presiona para que sangre en 3-5 gotas. Se hace 1 sesión por día y la próxima vez se punciona en otro sitio de la misma vena.
Experiencias clínicas: Con la sangría hecha en la vena ubi­cada detrás de la oreja se atendió a 65 casos de esta afec­ción. Resultados del primer grupo de 24 casos: curación, 21; y efecto nulo, 3. Número de sesiones: 1-3. Días de tratamiento: mínimo, 1; máximo, 3; y promedio, 1,9. Y resultados del se­gundo grupo de 41 casos: curación, 37; y efecto nulo, 4. Pro­medio de sesiones (días) de tratamiento: 2,1. Si bien la tasa de curación es ligeramente diferente en los dos grupos, esto no cuenta en sentido estadístico.
Otros 60 casos fueron tratados con la sangría ejecutada en la vena retroauricular en combinación con la acupuntura en el hegu y otros puntos y quedaron curados en 1-3 sesiones. Incluso se conoció una tercera información acerca de la san­gría mediante punzadas rápidas dadas en el shaoshang para tratar a 50 pacientes de esta enfermedad con el siguiente resultado: curación, 42; y mejoramiento, 8. Un cuarto reporte cubrió 30 casos con la acupuntura adicional aplicada al guanchong y otros puntos, la cual igualmente se coronó con efectos satisfactorios.
Precaución:
Si la tonsila ha supurado, el paciente puede limpiarse la cavi­dad bucal con colutorio.

6) Método: Se aplica inyección en los puntos.
Prescripción: Dazhui, quchi, hegu y renyingshang (Extra.).
Explicación: Se prepara 5 ml de clorhidrato de procaína al 0,5 por 100, se toma el renyingshang de ambos lados auxiliado del hegu (bilateral) y se inyecta alrededor de 1 ml en cada punto. Es 1 sesión diaria. Si la fiebre es fuerte, se agrega el dazhui.
Experiencias clínicas: Un total de 27 casos recibieron trata­miento con la inyección de clorhidrato de procaína puesta en el renyingshang combinado con el hegu. Resultados: curación luego de 1-3 sesiones, 23 casos; curación tras 4 sesiones, 2; y curación después de 5 sesiones, 2; incluido 1 curado al cabo de 8 días de persistencia. Cifra media de sesiones aplicadas:
2,8.
Ya que la mayoría de los enfermos sienten dolor bajo la larin­ge y odinofagia a los líquidos. Sin embargo, el dolor puede cesar en 1-2′ posteriores a la inyección aplicada en el ren-yingshang.
La amigdalitis aguda se repite con ataque en la mayor parte de los pacientes. Como por ejemplo, atacó en 2- más de 10 ocasiones en 18 de los 27 de este grupo. Luego de aplicado el
bloqueo en los puntos, solamente 2 de los casos fácilmente expuestos a esta afección sufrieron recidiva en 1-2 años de inspección médica. En virtud de ello se considera que el blo­que de los puntos parece servir como profilaxis de la amigdali­tis.
Explicaciones adicionales: 1. Para tratar la tonsilitis aguda otro método reside en inyectar la solución de vitamina B1 o en el dazhui y quchi. En cada uno se inyecta 0,5 ml y es 1 ó2 sesiones diarias. El efecto es igualmente bastante satisfacto­rio.
2. La sangría, la acupuntura y otras terapias para el tratamien­to de esta enfermedad tienen efectos terapéuticos ideales. La mayoría de los enfermos que tienen odinofagia a los líquidos y sólidos, pueden aliviarse del dolor tan pronto aplicada la san­gría acupuntural. Entre tanto, la inflamación local mejora nota­blemente, la temperatura desciende espontáneamente y el paciente se cura en 1-3 sesiones. No obstante, si no se cura, ya no hay necesidad de continuar con el tratamiento o puede cambiarse a otra terapia porque esta enfermedad tiene un corto proceso morboso y puede curarse por sí misma en 2 ó 3 días más.

EPISTAXIS

octubre 25, 2009

Es una de las enfermedades más observadas dentro de la otorrinolaringología. La medicina tradicional china la denomina “hemorragia de la nariz”. Sus causas se distinguen como 2: Local y corporal. La afec­ción local de la cavidad nasal se debe a trauma, inflamación, pólipo, tumor locales etc. Las enfermedades generales pueden ser hipertensión sanguínea y arteriosclerosis, así como tras­tornos de la coagulación, enfermedad cardiopulmonar, fiebre reumática, intoxicación, deficiencia de vitaminas, ciertas en­fermedades contagiosas de calor, etc. La hemorragia nasal de la mujer debida a la menstruación se llama vulgarmente “menstruo regresivo”.

TRATAMIENTO
1) Método: Se aplica acupuntura con agujas filiformes.
Prescripción:
Puntos principales: Shangxing (Du. 23), hegu y yingxiang. Puntos secundarios: Fengchi, fengfu (Du. 16), zusanli, yintang (Extra.) y neiting (E. 44).
Explicación:
Se punciona la cara con estímulo liviano, y se puede aplicar estímulo fuerte en los puntos de los cuatro miembros con el método de dispersar. Las agujas restan insertas durante 10′. Experiencias clínicas: La acupuntura tiene buen efecto hemostático para la rinorragia. En la mayoría de casos, la hemorragia cesa de inmediato. Sin embargo, hay pocas infor­maciones.
La hemorragia nasal se yugula realizando un taponamiento nasal anterior, haciendo hemostasia por compresión. Como regla esto se realiza con una tinta de gasa mojada de solución de adrenalina. Pese a esto, a veces no se logra detener la epistaxis. En cambio, la acupuntura puede tener un eficaz resultado.
Hubo 15 pacientes de rinorragia aguda en copiosa cantidad consecutiva a la inflamación local derivada de rinitis por tener un tipo de alimentación carente de verduras frescas y presen­tar subnutrición. La epistaxis fue detenida inmediatamente tras habérseles insertado en el shangxing, yingxiang y hegu. Los 15 casos fueron curados sin excepción en 1 sola sesión, sin recidivar durante 1 semana de observación. Un ejemplo negativo fue una campesina de 53 años de edad. Había estado semiparalizada del lado izquierdo hacia 1 sema­na y había sido tratada en un hospital local. Dos días más tarde, le sobrevino epistaxis. En aquel momento desapareció la hemiplejia izquierda. Para un mejor examen fue trasladada al departamento de otorrinolaringología de otro hospital donde quedó internada. A los 3 días de su ingreso tuvo parestesia en los miembros izquierdos. La examinaron y diagnosticaron que era rinorragia causada por un hemangioma encefálico. Luego de observada 2 días en el hospital, murió a causa de una gran hemorragia inesperada. Razón por la cual la clarificación de los factores etiológicos de la rinorragia tiene valor para calcu­lar el efecto terapéutico y emitir un pronóstico.

2) Método: Se aplica moxibustión.
Prescripción: Fengfu.
Explicación:
Se practica el método de aplicación moderada de cigarros de moxa.
Experiencias clínicas: Caso registrado: Paciente Zhang, masculino, 34 años de edad. Cierto día la sangre no cesaba de emanar de las fosas nasales luego de estornudar ni podía ser detenida aunque se había oprimido la nariz. Enviado al hospital como paciente de emergencia, fue examinado en el departamento de otorrinolaringología, pero sin presencia de anomalías. Aún habiéndole obstruido las fosas nasales con compresas pequeñas de gasa, no lograron detener el sangra­do, pues la sangre seguía fluyendo hacia afuera por la boca. El paciente tenía el rostro pálido y sentía mareos. Se utilizó adrenalina local y la inyección de vitamina K sin efecto favora­ble. En vista de ello, le aplicaron cigarros de moxa de manera moderada en el fengfu durante 30′, tras lo cual la hemorragia comenzó a mejorar. El paciente fue curado en 1 sesión. La rinorragia no le volvió durante 1 mes de observación.
Explicaciones adicionales:
1. La acupuntura produce efecto terapéutico notable para la epistaxis simple. Luego de yugulada la hemorragia nasal, es indispensable investigar las posibles causas, especialmente para los pacientes ancianos o de edad madura.
2. Algunos de los casos con esta afección son gravísimos, a veces ponen en peligro la vida. Pero si la epistaxis es corolario de una hemopatía, está prohibido usar la acupuntura y la san­gría mediante punzadas. En su lugar, se permite aplicar la moxibustión y la adhesión de parches medicinales a los pun­tos en combinación con el tratamiento.
3. Se martilla y despedaza un ajo y luego se lo coloca en el yongquan (ambos lados), dejándolo permanecer allí cada vez durante 1-3 horas. Es una terapia popular para la rinorragia continua, la cual ha probado ser notablemente eficaz en el trabajo clínico.