ULCERA GASTRODUODENAL

octubre 1, 2009

Es una enfermedad crónica con dolor epigástrico como sínto­ma predominante. Por lo general se presenta en personas jóvenes y adultas. La medicina tradicional china considera que esta afección cabe dentro del campo de “gastralgia”, “cardial­gia”, “deglución de ácido”, etc.
Sus manifestaciones principales se expresan por el dolor epi­gástrico, el mismo que se exacerba y disminuye sin causa aparente, se caracteriza por su larga evolución, periodicidad y ritmo, se limita en general al epigastrio. Habitualmente, es un dolor obtuso, además hay pirosis que se relaciona con el tipo de alimentación. El dolor por la úlcera gástrica se produce, comúnmente, en forma postprandial y desaparece gradual­mente en 1-2 horas, hasta que se presenta nuevamente con la próxima comida, acompañado del mismo comportamiento. Mientras tanto, el dolor por la úlcera duodenal tiene lugar fre­cuentemente 2 ó 3 horas tras la comida, persiste y no dismi­nuye hasta la siguiente ingesta. Se exacerba, sobre todo, por la tarde o por la noche. A medida que se desarrollan las alte­raciones patológicas, pueden aparecer otras molestias digesti­vas tales como náusea, vómito, eructos, acedías, salivación. El ulterior progreso de la afección puede traer consigo, entre otras, las complicaciones de una hemorragia gastroduodenal, obstrucción pilórica o perforación. La úlcera gástrica persisten­te amenaza con una posible cancerización.

TRATAMIENTO
1) Método: Se aplica acupuntura con agujas filiformes.
Prescripción:
Puntos principales: Zhongwan, zusanli y neiguan. Puntos auxiliares: Pishu, weishu, liangmen, jianli (Ren. 11), neiting, shousanli (IG 10), liangqiu (E. 34), gongsun (B. 4) y yinlingquan (B. 9).
Puntos de experiencia: 1. Jingxue (punto de quietud): por este punto se toma el lugar de mayor dolor por presión que se descubre a lo largo de los puntos acupunturales paravertebra-les llamados huatuo en la región dorsal (dicho de otra manera, se escoge por punto acupuntural el sitio de mayor dolor por presión a 0,4-0,6 cun de los bordes exteriores de ambos lados ubicados entre la sexta y duodécima vértebras dorsales. De no ser hallado tal punto en esta región, es preciso encontrarlo arriba de la sexta vértebra.)
2. Anxue (punto de paz): es considerado como tal el sitio de dolor por presión localizado entre la apófisis superoanterior y la apófisis superoposterior de cada hueso ilíaco y a 0,9-1,2 cun abajo del borde superior del mismo hueso. Nota: El jingxue y el anxue del lado derecho sirven para tratar la úlcera duodenal, y los mismos puntos del lado izquierdo para tratar la úlcera gástrica, la gastritis y la gastroptosis.
Explicación: Preferentemente, se adopta el método tonifican­te, reteniendo la aguja por 10-20′. O se adopta una variante del método tonificante pero que produce sensación de calor en el punto puncionado. 1 curso de tratamiento es de 10 sesio­nes. Cuando la aguja entra en el punto jingxue, la punta se inclina en 75 grados para avanzar hacia el lado interior de la columna vertebral en la región dorsal. La profundidad de pene­tración depende del espesor de la capa adiposa del paciente. De ordinario, se inserta la aguja en 0,9-1,2 cun, se la rota y vibra en forma continua y alternada para intensificar la estimu­lación.

Experiencias clínicas: La acupuntura en cierta medida sirve para tratar la úlcera gastroduodenal. Aunque las terapias acu-punturales basadas en los distintos métodos de diferenciación y análisis de los síntomas varían unas de otras, la práctica ha demostrado que la aplicación de agujas filiformes elige inva­riablemente el zhongwan, zusanli, neiguan, pishu, weishu, liangmen, jianli, etc., como puntos usuales para el tratamiento de esta enfermedad. Algunos colegas, confiando en que la punción en el área del liangmen tiene mayor eficacia para la cicatrización de la úlcera, prefieren insertar la aguja a 0,09 cun tanto arriba como abajo del liangmen. Otros, a su vez, dividen los puntos en 4 grupos: el de zhongwan y liangmen, el de zhongwan y liangqiu, el de zhongwan y zusanli, y el de liang-men y zusanli, y agregan los puntos pishu y weishu, para utilizar los 4 grupos alternativamente. Intrahospitalariamente se aplicó la acupuntura para tratar a 204 casos. Entre ellos, 192 correspondían a la úlcera del bul­bo pilórico, y 12 a la úlcera gástrica. Tiempo de enfermedad: la mayoría de casos eran de 10 años siendo éstos 35 pacientes, un 25,7%; los casos de 5 años de evolución eran 29, un 21,3%. Para los internados (se refiere a 11 pacientes que habían solicitado intervención quirúrgica y 71 que tenían ante­cedentes de hemorragia en varias ocasiones), cada vez que les sucedía una hemorragia importante, se les aplicaba la transfusión de sangre y líquido y se les administraba hemostá­ticos. Para algunos de los enfermos físicamente muy debilita­dos se les daba medicamentos tradicionales chinos como parte del tratamiento. Por lo demás, generalmente no se utili­zaban otros medicamentos. Se les aplicaba la acupuntura en el jingxue y el anxue. Método de manejo: más dispersante que tonificante para los enfermos del período inicial en buen esta­do de salud pero que sufrían un dolor intenso; y menos dis­persante que tonificante para aquellos físicamente debilitados o de período avanzado. Convenía que la aguja en el jingxue penetrara oblicuamente en 75 grados hacia el lado interior de la espina dorsal, con tal que la profundidad de esta punción dependiera del espesor de la capa adiposa del paciente. Por lo general, la aguja avanzaba en 0,9-1,2 cun y se la rotaba y vibraba repetidamente y en forma alternativa, a fin de intensifi­car la estimulación sin cesar. Durante el período inicial del tratamiento, la pinchadura podía durar más tiempo para los pacientes con síndromes de exceso o con un violento dolor gástrico, pero regularmente no más de 10′, promediando entre 3, 5, 7 y 10′, sin que la aguja fuera retenida. La sensación de pinchadura estaba relacionada, en cierta medida, con el efecto terapéutico. Tras haberse insertado el jingxue, el paciente percibía una sensación de calambre y peso a través de la región dorsal hasta la parte anterior del abdomen o la región gastrointestinal. Al mismo tiempo, sentía el movimiento peris­táltico y el sonido del estómago, seguidos luego de un bienes­tar y la desaparición del dolor dentro del mismo órgano, y más tarde sentía que el estómago se le estaba distensionando como si no existiera. Mientras se producían tales sensaciones al paciente, el efecto terapéutico resultaba más notorio. Des­pués de la acupuntura, el enfermo percibía la sensación de calambre y peso irradiándose hacia las extremidades inferio­res o hasta ambos pies, esta sensación que generalmente revelaba un buen efecto. Luego de la terapia, si la sensación de calambre y peso atravesaba la región costal de uno o am­bos lados, entonces el efecto no sería, por lo general, notorio. 1 curso de tratamiento constaba de 10 días. Durante el primer curso de tratamiento se daba 1 sesión de acupuntura diaria. Habitualmente, se ofrecían 2 cursos de tratamiento consecuti­vos. Al cabo de 2 ó 3 cursos de terapia (esto dependía de la desaparición de los síntomas y los signos), se aplicaba un nuevo examen radiológico al paciente. Si no estaba tratado, se le continuaba con la acupuntura; y si ya lo estaba, se le daba 1 curso de tratamiento más para consolidar el efecto, siendo 1 sesión día por medio.
Al terminar el tratamiento acupuntural, 191 de los citados 192 casos de úlcera a nivel del bulbo pilórico res­pondieron con un efecto notable, a excepción de 1 solo caso en quien no se logró efecto. Todos los 12 pacientes de úlce­ra gástrica se beneficia­ron con un efecto nota­ble. En cuanto a la auto-percepción de los sínto­mas por parte de los pacientes, la acupuntura sirvió para contener el dolor y eliminar el es­pasmo e incluso fue eficaz para aliviar de inmediato la gastralgia más violenta. Durante las visitas posteriores a 161 pacientes (en 3 meses a 1 año), se confirmó que la sintomatología no había recidivado en 128 de ellos, un 79,5%. Ejemplo de caso regis­trado: Paciente Peng, masculino, 30 años de edad. La gastralgia la presentaba repetidas veces por espacio de 6 años, y había empeorado durante los últimos 2 años. El dolor aparecía particularmente cuando se hallaba resfriado o sufría tensión nerviosa. La gastralgia, persistente e intensa, se irradiaba hacia la región espino-dorsal, acompañado de náuseas, eruc­tos, acedías, adinamia y otros síntomas, además de las depo­siciones secas, o acuosas. Ordinariamente, estos síntomas se presentaban unas 3 horas luego de las comidas, por lo cual el paciente tomaba antiácidos. Al momento, el enfermo desde hace 2 días tenía la similar sintomatología a pesar de haber tomado medicamentos chinos y occidentales y recibido inyec­ciones intramusculares de morfina. Por lo tanto, pidió trata­miento acupuntural. Examen: el paciente adoptaba una posi­ción antálgica al momento del examen, tenía sudoración pro­fusa, faz de dolor y palidez, además, tenía la saburra delgada y blanca y el pulso débil y de cuerda. Por medio de un examen radiológico con solución de bario se llegó al diagnóstico de úlcera del bulbo pilórico. De manera que se le inició la terapia acupuntural mencionada. Durante la aplicación de acupuntura, el paciente ya estaba dormido. Nueva consulta al día siguien­te: el dolor había desaparecido, y lo único que tenía eran la sensación de plenitud y la pobre capacidad contentiva del estómago. Consiguientemente, se dieron 4 sesiones de acu­puntura más, hasta que desaparecieron los síntomas. Luego se cambió al tratamiento de 1 sesión en días alternados, to­mándole los puntos acu-punturales a tenor de los síntomas, tanto puntos principales como puntos secundarios. Fue un total de 2 meses de tratamiento, luego de lo cual se realizó un nuevo estudio radiológi­co que no presentaba datos de úlcera duodenal.

2) Método: Se aplica la inyección en puntos acu-punturales.
Prescripción: Pishu, weishu, ganshu y zusanli.
Explicación: Se usan 20 ml de solución de clor­hidrato de procaína (0,25­1% de densidad). La den­sidad se determina por el estado clínico. Mientras más grave es la enferme­dad, mayor es la densidad, y viceversa. La solución puede ser más densa en las primeras inyecciones y serlo menos en la última etapa. Cada vez se eligen 2 de los puntos indicados, los cuales pueden ser usados alternativamente. En cada punto se inyectan 2-5 ml, 1 vez por día.
Experiencias clínicas: De acuerdo a informaciones, fueron tratados con esta terapia 186 casos, utilizando el pishu y el weishu de ambos lados e inyec­tando 5 ml en cada punto. Entre ellos, 47 eran de úlcera gás­trica, 110 de úlcera duodenal y 29 de úlcera gastroduodenal, mientras sus tiempos de enfermedad fluctuaban de 4-12 años. Al término de 1-4 cursos de tratamiento, 97 de los 186 pacien­tes fueron resueltos, un 52,2%; en 78 se obtuvo éxito parcial, un 41,9%; 11 mejoraron, un 5,9%; y la tasa de desaparición de la sombra de nicho fue del 90,9%. El dolor desapareció en 65 enfermos durante el primer curso de tratamiento, y en 77 du­rante el segundo curso; y sumados, fueron 164, un 88,1% del total de pacientes. Sin embargo, el dolor subsistía en 22 en­fermos, lo cual quizá se debiera a las complicaciones. También hay otros ejemplos en que se sirvió de la misma terapia pero con los puntos ganshu y zusanli, usados alternati­vamente. Inyectando 2 ml en cada punto, la eficacia igualmen­te resultó bastante satisfactoria.
Algunos datos han informado de esta terapia con el bloqueo de los puntos paravertebrales existentes a ambos lados del borde inferior de las vértebras dorsales para tratar a 38 pa­cientes. Inyección: 2 ml de procaína (0,25% de densidad) en cada punto. Resultados: curación, 15 pacientes; efecto nota­ble, 6; mejoramiento, 12; y efecto nulo, 5.
Precauciones: La expuesta terapia sirve en cierto modo para aliviar los síntomas y ayudar a la cicatrización de la úlcera. No obstante, algunos determinados casos requieren aún de un tratamiento multiterápico. Cuando lo requiera el caso se deberá intervenir quirúr­gicamente.
Ejemplo de caso registrado: Paciente Qiao, masculino, 28 años de edad. Desde hacía 3 meses presentaba un dolor en la región epi­gástrica, el cual se acom­pañaba de pirosis. Por lo general, era postprandial y frecuentemente era causa­do por la ingesta copiosa, algunas veces cuando el dolor se intensificaba tenía vómito, y evacuaciones unas veces acuosas y otras secas. Diagnóstico: Ulcera gástrica. Selección de pun­tos: El pishu, weishu y ganshu de ambos lados. En ellos se dieron inyecciones de clorhidrato de procaína. Al haber recibido el pacien­te 3 cursos de tratamiento, los síntomas desaparecie­ron totalmente y la sombra de nicho quedó cerrada. La observación de seguimiento realizada durante 6 meses constató que la úlcera no había recidivado.
Explicaciones adiciona­les:
1. Si bien la acupuntura y la inyección en puntos acu-punturales producen cierta eficacia para tratar esta afección, ellas deben llevarse a cabo, en el caso de los pacientes con perforación ulcerosa y hemo­rragia, previo requisito de un tratamiento multiterapéutico. Algunos casos requieren intervención quirúrgica. 2. Los pacientes ulcerosos deben tener mucho cuidado con su alimentación, ésta deberá ser fraccionada y con alimentos blandos y fáciles de digerir. Están prohibidos los alimentos crudos, fríos, o excesivamente ácidos, picantes y otros de difícil digestión.

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