ESPASMO DEL DIA­FRAGMA

octubre 19, 2009

Es una enfermedad observada con frecuencia en la práctica clínica. Son contracciones es-pasmódicas involuntarias y repetidas del diafragma, seguidas de cierre súbito de la glotis. Se denomina también “hipo”.
Es un trastorno más común en hombres, sigue a la irritación de nervios aferentes o eferentes, o de centros medulares que controlan los músculos de la respiración, particularmente el diafragma. Los nervios aferentes pueden ser estimulados por la deglución de sustancias calientes o irritantes. Entre las causas abdominales figuran trastornos del esófago y estóma­go, enfermedades intestinales, pancreatitis, embarazo, irrita­ción de la vejiga, metástasis hepáticas o hepatitis. El hipo persistente puede originarse por causas psicógenas.

TRATAMIENTO
1) Método: Se aplica acupuntura con agujas filiformes.
Prescripción: Puntos principales: Tiantu (Ren. 22) y neiguan. Puntos secundarios: Shanzhong (Ren. 17), shangwan (Ren. 13), geshu (V. 17) y zusanli.
Explicación: Se adopta el método de dispersión o el de tonifi-cación y dispersión parejas, o bien el de tonificación y disper­sión simultáneas. Las agujas quedan insertas durante 15-30′. Se ofrece 1 sesión de acupuntura por día, y 6 sesiones com­pletan 1 curso de tratamiento.
Experiencias clínicas: Se dio tratamiento con acupuntura y moxibustión secundadas de presión digital en los puntos a 100 pacientes entre 56 varones y 44 mujeres. El menor tenía 10 años de edad, y el más viejo, 66 años. La enfermedad había durado 1 día como mínimo y 3 años como máximo. Eran 59 casos esenciales y 41 secundarios. Tipos según la diferenciación de los síntomas: 1) Deficiencia funcional por el frío: 33 casos, un 33%. Los síntomas más destacados consistían en el sonido de hipo, que era débil y lento, así como el enfriamien­to de las manos y los pies, hiporexia, depresión y el pulso frecuentemente débil y sin fuerza. Para el tratamien­to convenía sanear el bazo y favorecer la energía y adop­tar el método de calentar el yang y frenar los factores patógenos. Se aplicaba acu­puntura en el zusanli y san-yinjiao (tonificación) y se practicaba moxibustión en el zhongwan y zhangmen (H. 13). 2) Exceso de calor: 38 casos, un 38%. Tenían por síntomas predominantes el sonido de hipo fuerte y fre­cuente, mucosas orales se­cas y estreñimiento, plenitud gástrica, y el pulso potente y similar a una cuerda en la mayoría de casos. Convenía disipar el calor, regular la energía, apaciguar el hígado y reducir los factores patóge­nos. Se introducía en el hegu, zusanli, shaoshang y taichong (dispersión). Y 3) Deficiencia del yin: 29 casos, un 29%. (Eran 12 casos esenciales y 17 secundarios. Los casos esenciales se debían mayormente a tuber­culosis pulmonar, hepatitis, histeria u operaciones quirúrgicas.) Los síntomas principales eran el hipo frecuente, mucosas orales secas, y angustia, así como el pulso filiforme pero perceptible. Convenía que el tra­tamiento se centrara en cultivar el yin, armonizar el estómago, reducir los factores patógenos y detener el hipo. La acupuntu­ra era aplicada en los puntos neiguan, zusanli, geshu y weishu (V. 21) (tonificación y dispersión parejas).
Método de manejo: Al tenor de tratamiento basado en la diferenciación de los síntomas en conformidad con la medicina tradicional china, “la deficiencia se compensa con la tonifica­ción, y el exceso se neutraliza con la dispersión”. Razón por la cual se adoptó el método dispersante mediante la rotación de agujas en todos los casos de este grupo. O sea, rotación fuer­te de la aguja y punción poderosa significan dispersión, mien­tras rotación suave y punción débil representan tonificación. Cuando llegaba la energía luego de insertar con la aguja, se manipulaba ésta 1 vez cada 10′ de intervalo y, por lo general, se dejaba inserta la aguja durante 20-30′. Antes de la acupun­tura y moxibustión, se daba presión digital, en forma auxiliar, en el punto tiantu, para todos los pacientes. Bastaba que cada presión tomara unos 10-15 segundos, el mismo tiempo que duraba un intento de aspiración e inspiración. La presión digi­tal podía repetirse 3-5 ocasiones. Para el pa­ciente que tenía hipos leves, se presionaba con dedo en dicho punto 4-5 veces. Cuando se retira­ba la mano del terapista, el efecto estaba consoli­dado, y para entonces se prohibía aplicar más acupuntura.
Caso registrado: Pacien­te Xu, masculino, 51 años de edad. Su prime­ra consulta fue el 7 de octubre de 1960. El
espasmo del diafragma lo había atacado en repetidas ocasiones por cerca de 2 años. Este se presentaba cada vez que estaba cansado, nervioso o sufría una contrariedad, y lo ataca­ba cada año unas 5-7 veces. El reciente ata­que ya llevaba más de 20 días.
Examen: Corazón, pul­mones y abdomen normales, pulso similar a una cuerda, saburra amarillenta. Diagnósti­co: Espasmo del dia­fragma. Se procedió a puncionar en el shanzhong y neiguan. Se hizo girar rápido las agujas, se las dejó implantadas durante 60′ y se las rotó 1 vez cada 20′. El hipo cesó apenas aplicada la acupuntura. Pero el espasmo lo volvió a atacar 1 hora después de retiradas las agujas. Fue 1 sesión de acupuntura por día, con el zusanli como punto adicional. A la 4.a sesión los síntomas ya estaban básicamente controlados. El paciente quedó curado a la 5a sesión. El espasmo no le retornó durante 1 año de visitas médicas.

2) Método: Se aplica moxibustión.
Prescripción: Tiantu.
Explicación: Se trabaja acorde a lo requerido por la moxibus-tión de “fuego de lámpara”. El paciente se sienta de frente, con la cabeza hacia atrás y apoyada en el respaldar del asiento. Esterilizada la piel, se le aplica la moxibustión. Si el caso es leve, se da 1 sesión de moxibustión. Cuando el caso es grave, se ofrece 1 sesión más al haber pasado 1 semana para aplicar la terapia tocando la piel en la misma área. Y el caso se re­suelve luego de 2-3 sesiones.
Experiencias clínicas: Con la moxibustión de “fuego de lám­para” en el tiantu fueron atendidos 8 pacientes que sufrían ataques persistentes de esta enfermedad. La terapia obtuvo resultados exitosos.
Caso registrado: Paciente Wang, masculino, 39 años de edad. Tenían hipos continuos, que eran más frecuentes y rápidos por la mañana temprano y al anochecer. Su afección había durado 5 meses, con ataques intermitentes. Se le aplicó moxi-bustión, tocando el punto tiantu con junquillos encendidos ya antes mojados en aceite de ajonjolí. El hipo disminuyó un tanto, y luego alivió. 1 semana más tarde se repitió 1 sesión de esta terapia en el mismo punto, y el paciente fue curado.

3) Método: Se aplica auriculopuntura.
Prescripción: Diafragma, shenmen, cerebro, estómago, bazo e hígado.
Explicación: Se elige 1-2 puntos por vez. Cuando ha ingresa­do la aguja, se aplica el estímulo poderoso. Las agujas per­manecen insertas por 1-3 horas o más tiempo y, para los ca­sos persistentes, pueden estarlo durante 10-24 horas. Mien­tras están implantadas las agujas, se permite instruir al pa­ciente a que las presione unas veces. Experiencias clínicas: Se da a conocer 79 casos de esta afección tratados con la explicada terapia. Etiológicamente se incluían, entre ellos, 31 casos debidos a factores psicógenos, 18 a un mal régimen alimentario, 11 a operaciones abdomina­les, 5 a la complicación de meningitis y 14 a causas no deter­minadas. El proceso evolutivo más corto era de 1 día, y el más largo, 2 semanas.
Resultados del tratamiento: Curación, 52 casos, tras 1-3 se­siones de auriculopuntura, y otros 12 luego de 5 sesiones; disminución notable del ataque, 9 casos; y efecto parcial o efecto nulo, 6 casos. Eficacia total: 92,4%. El efecto terapéutico fue más alto en los casos motivados por factores psicógenos o por alimentación inadecuada, pero más bajo en los 5 casos derivados de meningitis. De estos últimos casos, solamente en 1 disminuyeron los síntomas luego de 5 sesiones, mientras que la terapia no tuvo efecto en los 4 res­tantes.

4) Método: Se aplica implantación hipodérmica de agujas.
Prescripción: Tiantu, shanzhong, qimen (H. 14) y geshu.
Explicación: En dichos puntos se introduce las agujas obli­cuamente y, cuando llega la energía, se las regresa al subcór-tex y se avanza en sentido horizontal. Con respecto al tiantu, la punta de aguja va descendiendo en sentido paralelo a la piel y adelanta en 0,3-0,9 cun al exterior del esternón. Para el shanzhong la punta de aguja se dirige hacia abajo y punciona en sentido horizontal en 0,3-0,6 cun. En cuanto al qimen la aguja inserta en algo de 0,3 cun en sentido también horizontal, de adentro a afuera. Y para el geshu se introduce alrededor de 0,3 cun horizontalmente, pero de afuera a adentro. Se sujeta las agujas con esparadrapo, y se las deja insertas durante 24 horas y, por lo general, el hipo cesa de inmediato apenas aplicada la acupuntura.
Experiencias clínicas: Aplicando esta terapia fueron atendi­dos 46 casos de hipo. La afección había durado 1-2 días. Causas: 16 debidos a factores psicógenos, 10 por causas alimentarias, 8 por operaciones abdominales y 12 por factores no determinados. Resultados del tratamiento ofrecido a este grupo de pacientes: alivio tras 1 sesión, 21 casos; alivio luego de 2 sesiones, 15 casos; alivio después de 3 sesiones, 6 ca­sos; disminución, 3 casos; y efecto nulo, 1 caso.

5) Método: Se aplica digitopuntura.
Prescripción:
Tiantu o punto un tanto por debajo del zanzhu (o sea, abajo del reborde superciliar y arriba de la cuenca ocular).
Explicación:
1. Masaje para el tianzong: El paciente con el tórax descubier­to y sentado de frente. El terapista usa la mano izquierda para sostener uno de sus hombros y pone el pulgar de la mano derecha en el tianzong del paciente, del mismo lado. Empuja el punto rítmicamente y da movimientos de circunvalación a intervalos, esto es, empujar y sobar el punto en forma alterna­tiva. La mano debe obrar con fuerza, pero sin rebasar la tole­rancia del paciente. Cuanto más fuerte es la sensación de calambre, entumecimiento y plenitud, mejor es el efecto tera­péutico. Comúnmente, bastan 3-5′ de masaje en el tianzong de un lado. Para el caso persistente es necesario masajear este punto en ambos lados. Se da 1 sesión diaria y 1 curso de tratamiento consta de 3 sesiones.
2. Presión digital en el zanzhu: El terapista coloca los pulgares de las dos manos en este punto de ambos lados y luego hace fuerza con los dos pulgares y aumenta la presión progresiva­mente. En seguida el paciente percibe una sensación especial transmitiéndose a la cavidad torácica, y su hipo cesa instantá­neamente.
Experiencias clínicas: Se dio masaje en el tianzong para tratar a 64 casos de hipo, la gran mayoría de los cuales fueron curados tras 1 sesión en 3-5′. Esta terapia está indicada para el hipo ocasionado por la apresurada ingestión de alimentos o por la acción del viento-frío, pero no tiene buen efecto para el hipo derivado de la histeria. Sin embargo, tomando en cuenta los síntomas, conviene también para el hipo violento o durade­ro motivado por otras enfermedades orgánicas graves. Fueron asistidos 9 casos de hipo mediante la presión digital abajo del zanzhu, los cuales fueron curados generalmente luego de 1 sesión. Cuando esta sesión se malograba, se po­día repetir la terapia, pero era menester aumentar la intensi­dad de la presión y prolongar su tiempo. Para entonces la terapia aún surtía efecto.
Caso registrado: Paciente Wu, masculino, 32 años, empleado. Después de cenar, se inició su hipo. Unas 2 horas más tarde, acudió al médico. Primero le oprimieron con dedo en el nei-guan, zusanli, shangyang y otros puntos, sin lograr efecto. Luego se cambió a la presente terapia, de suerte que el hipo no demoró en remitir.
Otra información se dedicó a 30 casos de espasmo diafragmá-tico tratados con presión digital en el zanzhu, la cual dio buen efecto en todos ellos. El método consistía en presionar fuer­temente con los dos pulgares el zanzhu de ambos lados del paciente, tener los cuatro dedos restantes estrechamente pegados junto al shuaigu (Vb 8) y dar presión continua progre­sivamente fuerte durante 5-10′. Por lo general, el hipo alivió inmediato.
Explicaciones adicionales: El espasmo del diafragma es una enfermedad frecuentemente vista en el trabajo clínico. El es­pasmo posterior a una operación toracicoabdominal, en particular, no únicamente aumenta el dolor en el paciente, sino que asimismo afecta a la cicatrización de la herida. Tanto la acu­puntura como la moxibustión tienen notable efecto terapéutico para esta afección. Una vez aplicada la acupuntura, ésta es capaz de erradicar el hipo causado por las enfermedades comunes, o el hipo psíquico. No obstante, su efecto resulta dudoso para el hipo de índole central causado por las altera­ciones intracraneales. En lo que concierne al hipo debido a la etapa avanzada de una enfermedad crónica o al hipo de un paciente grave, es decir, “hipo por una enfermedad prolonga­da”, cuando se revelan indicios de un pronóstico maligno, se debe tener mucha prudencia respecto de si es adecuado apli­car la acupuntura.
En lo tocante al hipo persistente, una mayor duración de im­plantación de agujas promete efecto exitoso. Para ciertos casos de espasmo diafragmático es indispensa­ble determinar los factores etiológicos, llegar a un diagnóstico definitivo en la etapa inicial y centrar el tratamiento en la en­fermedad esencial.

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