AMIGDALITIS AGUDA

octubre 25, 2009

La amigdalitis se clasifica en aguda y crónica. Es producida principalmente por el estreptococo, el estafilococo y el diplococo. Las amígdalas están situadas en las paredes laterales y exteriores de la laringe. Tienen la superficie irregular en donde pueden ubicarse las bacterias. Cuando el organismo ha reba­jado su resistencia, es fácil que tenga lugar la amigdalitis agu­da. La repetición de la inflamación aguda conduce a la amig­dalitis crónica. Cuando el estreptococo prolífera dentro de las amígdalas, su toxina (estreptotoxina) puede provocar sínto­mas del organismo por reacción autoinmune. Manifestaciones clínicas de la amigdalitis aguda: Temor al frío, fiebre y temperatura que llega hasta los 38-40°C. Al comienzo el dolor de la laringe se limita a un lado y después es bilateral. El dolor se exacerba cuando el sujeto intenta tragar. Las tonsi­las enrojecen y se hinchan, y algunas veces se identifican ganglios linfáticos submandibulares hipertróficos. Cuando la tonsilitis aguda es grave, se forman abscesos en el área local. Esta afección fácilmente se repite y ataca a los niños de edad preescolar y se convierte en amigdalitis crónica o en hipertro­fia de las amígdalas. La tonsilitis aguda suele estar asociada con fiebre reumática, cardiopatía, nefritis aguda o crónica, artritis, etc.

TRATAMIENTO
1) Método: Se aplica acupuntura con agujas filiformes.
Prescripción:
Puntos principales: Shaoshang (P. 11), shangyang (IG 1) y hegu (IG 4).
Puntos secundarios: Lianquan (Ren. 23), jiache (E. 6) y yuji (P. 10).
Puntos de experiencia: 3 puntos del hélix de la oreja (el punto superior está en el cruce en sentido horizontal del surco del hélix con el trago; el inferior en el justo medio del lado anterior del lóbulo; y el intermedio en el surco del hélix entre los puntos superior e inferior).
Explicación: Prepondera el método de dispersar. Con aguja filiforme se punciona rápido en el shaoshang y shangyang para que sangren. En los demás puntos la aguja filiforme in­serta fuerte mediante rotación con el método de dispersar. Es 1 sesión diaria, las agujas permanecen insertas durante 30′, se introduce en el lado afecto si es una inflamación unilateral y se lo hace en ambos lados si ésta es bilateral.
Experiencias clínicas: La acupuntura aplicada a la amigdali­tis aguda estaba registrada ya en las obras de medicina en tiempos antiguos. En la época moderna, una enorme cantidad de observaciones del trabajo clínico ha comprobado que esta terapia es extraordinariamente eficaz. Sobre todo, la sangría acupuntural tiene efectos tan rápidos que no hay parangón con ningún otro método. Según estima la medicina tradicional china, el dolor de laringe, la fiebre y otros síntomas de esta enfermedad corresponden al síndrome de exceso de calor de los meridianos yangming y taiyin, y si se punciona con aguja el shangyang y shaoshang, dos de los puntos jing-pozo, con el método dispersante o se lo hace para la sangría, esto permite disipar directamente el exceso de calor. Por ende, cuando al enfermo le duele la laringe y no puede tragar, la acupuntura es susceptible de producir efecto al instante. Acerca de la selec­ción de puntos para esta afección también se puede utilizar el yuji, hegu, jiache, lianquan, tianzhu, etc., así como la vena retroauricular, para ejecutar la sangría acupuntural. La inmen­sa mayoría de los casos suelen ser curados apenas haberse dado 1 ó 2 sesiones de acupuntura. A modo de ejemplo, se sometió a observación a 50 casos tratados con esta terapia con el siguiente resultado: curación, 42 casos, o sea, un 84%; curación al cabo de 1 sesión, 32 casos; y mejoramiento, 8 casos, un 16%. Según otra informa­ción, el tratamiento ofrecido a 507 casos dio por resultado: curación, 486; mejoramiento, 15; efecto nulo, 6; y curación luego de 1 ó 2 sesiones, la gran mayoría. Otro acupunturista atendió a 342 casos y curó al 90% de ellos al haber impartido 1-3 sesiones. La curación de entre otros 114 casos fue tan alta como de 98,2%.
Por lo común, la acupuntura es capaz de calmar el dolor de inmediato, a la par que la temperatura y el número de leucoci­tos bajan al estado normal, pero también hay casos en que suben primero y descienden después. La acupuntura incluso sirve para curar el ataque agudo de la amigdalitis crónica, pero se demora en producir efecto. Res­pecto de la complicación de inflamación de los ganglios linfáti­cos es admisible aplicar la moxibustión de modo moderado en el área local, y el dolor cede en 1 ó 2 días. Para la complica­ción de inflamación periférica o absceso de la tonsila puede también tener cierto efecto (pero algunos casos necesitan de un tratamiento multiterapéutico). En comparación con la inyec­ción intramuscular de penicilina, la acupuntura la supera en efecto para terminar con el dolor y la fiebre y permite que la temperatura descienda a lo normal en 1,65 días por término medio. En la etapa de inflamación periférica o absceso, sin embargo, el antibiótico resulta más apropiado, y si es combi­nado con la acupuntura, puede acortar el tiempo de tratamien­to y elevar el efecto terapéutico.
incluso hubo otro médico que se valió de la acupuntura para tratar a 60 pacientes de esta enfermedad y descubrió median­te observación las siguientes situaciones: 1) El efecto es mejor
si se toma como auxiliares para la acupuntura los puntos hegu, jiache y shaoshang; 2) El efecto es independiente del sexo y la edad; 3) El efecto va en proporción directa a la dura­ción y estado de la enfermedad; 4) La curación promedia 2,66 días, y el tiempo necesario para ella no tiene mucho que ver con el concurso de medicamentos; y 5) Todos los pacientes mencionados se aliviaron del dolor de laringe tan pronto se hubo dado la acupuntura, este dolor desapareció del todo en un 70,6% de ellos y reapareció en un 29,4% en 1-8 horas, pero mucho más leve que antes.

2) Método: Se aplica moxibustión.
Prescripción: Jiaosun (SJ 20).
Explicación:
Se trabaja con el método de fuego de lámpara. Cuando el fuego de moxibustión se aplica al punto, es imprescindible tener cuidado para separar de modo natural los cabellos ubi­cados en él y dejarlo descubierto y permitir al fuego tocar directamente la piel del mismo punto. Ordinariamente basta 1 sola sesión, mientras en algunos pocos casos se da una se­gunda sesión al día siguiente.
Experiencias clínicas: Según una información, se dio trata­miento clínico con esta terapia a 316 pacientes obteniendo el siguiente resultado: curación, 285, o sea, un 90,18%; y efecto nulo, 31, esto es, un 9,8%. Por lo general, 1 hora después de la primera sesión de moxibustión, el paciente va librándose del sufrimiento, su temperatura se normaliza gradualmente, el dolor, la congestión y la hidropesía de su laringe disminuyen y, 12 horas más tarde, la materia purulenta secretada es reab­sorbida. Esta terapia se limita a tratar la amigdalitis aguda simple, pero con efecto notable. Al analizar los casos de efec­to nulo, el autor imputa el fracaso a dos causas: 1) método de manipulación incorrecto para el tratamiento e imprecisión en tomar el punto; y 2) complicaciones de los pacientes, tales como pulmonía, etc.
Caso 1: Paciente Yang, niña, 7 años. Presentaba decaimiento, astenia, labios cianóticos, respiración corta, y fiebre de 40,8°C. Examen físico: amígdalas hinchadas, grado II; secre­ción purulenta en el lado izquierdo; y ritmo cardiaco, 126 por minuto. Diagnóstico: Amigdalitis supurativa aguda. La tempe­ratura se normalizó en 1 hora luego de realizada 1 sesión de moxibustión. A la mañana siguiente la niña estaba ya curada. Casos 2: Paciente Wang, mujer. Llevaba ya 3 ó 4 días de fiebre continua. Le habían aplicado terapia antimicrobiana con penicilina y tetraciclina, mas sin efecto alguno. Así que se optó por la moxibustión. El médico la encontró decaída, con 38,6°C de temperatura y respiración superficial. Examen físico: ambas amígdalas hinchadas, grado III; cada lado lleno de secreción purulenta; y cardiorritmo, 88 por minuto.
Diagnóstico: Amig­dalitis supurativa aguda. Luego de tratada con 1 sesión de esta terapia, regresó al médico a las 8,30 de la mañana si­guiente. Con temperatura normal, la secreción purulenta ente­ramente absorbida y el dolor de laringe desaparecido. Estaba curada.

3) Método: Se aplica auriculopuntura.
Prescripción: Trago de la oreja, área correspondiente a la laringe, tramo inferior de la escafa, vena retroauricular y los 3 puntos del hélix.
Explicación:
1) Estímulo poderoso con aguja filiforme: Se usa el trago, el área correspondiente a la laringe, el punto sensible de dolor a la presión del tramo inferior de la escafa y los 3 puntos del hélix. En todas estas áreas y puntos se aplica el método de rotación de aguja con estímulo poderoso, se retiene las agujas por 30′ hasta varias horas, y es 1 sesión diaria.
2) Sangría mediante punzadas rápidas: Se usa la vena re-troauricular. Primero se manipula el pabellón auricular para que se congestione y luego con aguja fili­forme (u otra de cuer­po redondo y cabeza afilada) se propina 1 ó 2 punzadas en el sitio donde la vena está muy abierta para que sangre en 2-3 gotas. Es 1 sesión por día y cada vez se cambia de sitio de vena.
3) Inyección en los puntos auriculares: Se escoge los puntos llamados “amígdala” en ambos lóbulos de oreja y en cada punto se inyecta 0,2-0,3 ml de penicilina (conteni­do de 20.000-30.000 unidades de penicili­na). Es 1 sesión por día.
Experiencias clíni­cas: Para la tonsilitis aguda la auriculopun-tura tiene gran varle-dad de métodos, incluidos estímulo y sangría con agujas fili­formes, inyección de dosis pequeñas antimicrobianas en los puntos, etc, todos los cuales tienen buen resultado terapéu­tico. Según consta en 6 datos, fueron tratados 562 casos con estos resultados tras 1-3 sesiones: eficacia, más de 90%; curación, de 52,3-88%; y efecto aún mejor con la sangría por medio de punzadas rápidas en la vena retroauricular y con la inyección de pequeña dosis de penicilina en los puntos. En el proceso de tratamiento el efecto antiflogístico y analgésico es el más rápido y puede mejorar inmediatamente la odinofagia. Si la tonsilitis es aguda, puede curar en 1-2 sesiones, al paso que la temperatura desciende. Si hay supuración y la fiebre elevada, el paciente requiere de varias sesiones, y es aconse­jable que reciba otras terapias al mismo tiempo. 1. Acorde a una información de cierto grupo de auriculopuntu-ristas de cooperación, ellos atendieron a 304 pacientes de amigdalitis aguda.
Método de tratamiento: Se busca el punto sensible de dolor por presión en el trago de la oreja, mientras en algunos enfer­mos este punto también existe en el tramo inferior de la esca-
fa. Se practica el método de rotación de la aguja con estímulo poderoso, se deja la aguja implantada durante 30-60′, y se imparte 1 sesión al día.
Resultados del tratamiento ofrecido a los 304 casos: Curación (eliminación del enrojecimiento e hinchazón del área local, desaparición del dolor de laringe y normalización de la tempe­ratura), 156 casos (52,3%); mejoramiento, 115 (37,8%); efecto nulo, 30 (9,9%); y eficacia, 90,1%.
La auriculopuntura es sumamente satisfactoria para librar al paciente del sufri­miento y, como regla, es capaz de combatir la infla­mación en 2-3 sesiones.
2. 24 niños de amigdalitis aguda fueron tratados mediante la san­gría con punzadas rápidas en la vena retroauricular. Resultados tras 1 ó 2 sesiones: curación, 21 ca­sos; y efecto nulo,
3. Días de trata­miento: mínimo, 1; máximo, 3; y pro­medio, 2. En otra información fueron abordados 83 casos atendidos con la misma terapia, siendo la eficacia de 9 1,5%, y el tiempo
promedio necesario para la curación, 2,2 días. 3. Otros 50 casos de tonsilitis aguda fueron tratados con la inyección de penicilina puesta en los puntos auriculares. Se eligió el punto denominado “amígdala” de ambos lóbulos de oreja y en cada uno se inyectó 0,2-0,3 ml (contenido de 20.000-30.000 unidades de penicilina). Fue 1 sesión diaria. Curación, 44 de los 50 casos tras 1-3 inyecciones; y también curación los demás 6 relativamente graves, pero luego de 3-5 inyecciones.

4) Método: Se aplica digitopuntura.
Prescripción: Jiaosun (SJ 20).
Explicación: El terapista oprime el punto con el dedo pulgar, suave primero y luego fuerte, y en combinación con el método de puntear. O bien propina golpecitos en el jiaosun durante 5′ en cada ocasión y da 1 sesión por día.
Experiencias clínicas: 22 casos de tonsilitis aguda fueron tratados con el punteó propio de la digitopuntura. Regularmen­te, el efecto analgésico surgía notable al cabo de 1-5′ de pre­sión. Resultados de este grupo de pacientes: curación tras 1 sesión, 14; tras 2 sesiones, 6; y tras 3 sesiones, 2. La expuesta terapia tiene buen efecto para el caso que apenas ha co­menzado, tiene fiebre no elevada y dolor notorio, al tragar en falso. Pero si el paciente está con alta fiebre y su amígdala ha supurado, es necesario que intervengan en combinación otras terapias.

5) Método: Se aplica sangría acupuntural.
Prescripción: Shaoshang, shangyang y vena retroauricular.
Explicación: Se la ejecuta mediante punzadas rápidas en la vena retroauricular. Para comenzar se frota el pabellón auricu­lar y se lo deja congestionado con la venilla en forma de rama de árbol plenamente abierta. Previa antisepsia de la piel, se practican punzadas rápidas y se la presiona para que sangre en 3-5 gotas. Se hace 1 sesión por día y la próxima vez se punciona en otro sitio de la misma vena.
Experiencias clínicas: Con la sangría hecha en la vena ubi­cada detrás de la oreja se atendió a 65 casos de esta afec­ción. Resultados del primer grupo de 24 casos: curación, 21; y efecto nulo, 3. Número de sesiones: 1-3. Días de tratamiento: mínimo, 1; máximo, 3; y promedio, 1,9. Y resultados del se­gundo grupo de 41 casos: curación, 37; y efecto nulo, 4. Pro­medio de sesiones (días) de tratamiento: 2,1. Si bien la tasa de curación es ligeramente diferente en los dos grupos, esto no cuenta en sentido estadístico.
Otros 60 casos fueron tratados con la sangría ejecutada en la vena retroauricular en combinación con la acupuntura en el hegu y otros puntos y quedaron curados en 1-3 sesiones. Incluso se conoció una tercera información acerca de la san­gría mediante punzadas rápidas dadas en el shaoshang para tratar a 50 pacientes de esta enfermedad con el siguiente resultado: curación, 42; y mejoramiento, 8. Un cuarto reporte cubrió 30 casos con la acupuntura adicional aplicada al guanchong y otros puntos, la cual igualmente se coronó con efectos satisfactorios.
Precaución:
Si la tonsila ha supurado, el paciente puede limpiarse la cavi­dad bucal con colutorio.

6) Método: Se aplica inyección en los puntos.
Prescripción: Dazhui, quchi, hegu y renyingshang (Extra.).
Explicación: Se prepara 5 ml de clorhidrato de procaína al 0,5 por 100, se toma el renyingshang de ambos lados auxiliado del hegu (bilateral) y se inyecta alrededor de 1 ml en cada punto. Es 1 sesión diaria. Si la fiebre es fuerte, se agrega el dazhui.
Experiencias clínicas: Un total de 27 casos recibieron trata­miento con la inyección de clorhidrato de procaína puesta en el renyingshang combinado con el hegu. Resultados: curación luego de 1-3 sesiones, 23 casos; curación tras 4 sesiones, 2; y curación después de 5 sesiones, 2; incluido 1 curado al cabo de 8 días de persistencia. Cifra media de sesiones aplicadas:
2,8.
Ya que la mayoría de los enfermos sienten dolor bajo la larin­ge y odinofagia a los líquidos. Sin embargo, el dolor puede cesar en 1-2′ posteriores a la inyección aplicada en el ren-yingshang.
La amigdalitis aguda se repite con ataque en la mayor parte de los pacientes. Como por ejemplo, atacó en 2- más de 10 ocasiones en 18 de los 27 de este grupo. Luego de aplicado el
bloqueo en los puntos, solamente 2 de los casos fácilmente expuestos a esta afección sufrieron recidiva en 1-2 años de inspección médica. En virtud de ello se considera que el blo­que de los puntos parece servir como profilaxis de la amigdali­tis.
Explicaciones adicionales: 1. Para tratar la tonsilitis aguda otro método reside en inyectar la solución de vitamina B1 o en el dazhui y quchi. En cada uno se inyecta 0,5 ml y es 1 ó2 sesiones diarias. El efecto es igualmente bastante satisfacto­rio.
2. La sangría, la acupuntura y otras terapias para el tratamien­to de esta enfermedad tienen efectos terapéuticos ideales. La mayoría de los enfermos que tienen odinofagia a los líquidos y sólidos, pueden aliviarse del dolor tan pronto aplicada la san­gría acupuntural. Entre tanto, la inflamación local mejora nota­blemente, la temperatura desciende espontáneamente y el paciente se cura en 1-3 sesiones. No obstante, si no se cura, ya no hay necesidad de continuar con el tratamiento o puede cambiarse a otra terapia porque esta enfermedad tiene un corto proceso morboso y puede curarse por sí misma en 2 ó 3 días más.

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PARAPLEJIA TRAUMATICA

octubre 20, 2009

Se refiere a la pérdida de la función neurológica después de una lesión raquídea consecutiva a la invasión repentina de la columna vertebral por una violencia exterior. Se observa más la fractura compresiva o conminuta de las vértebras dorsales o lumbares, o bien la lesión de la medula ósea derivada de la dislocación.
Las dos extremida­des inferiores del paciente sufren parálisis fláccida, y pérdida de toda sensación y toda actividad refleja (con inclusión de las funciones autóno­mas) por debajo del nivel de lesión. Más tarde los reflejos tendinosos profun­dos y los autónomos retornan, vejiga neurógena. A juicio de la medi­cina tradicional china, la paraplejia traumática se en­marca dentro de síndrome wei (pará­lisis) y tiene que ver con la lesión del meridiano du.

TRATAMIENTO
1) Método: Se apli­ca acupuntura con agujas filiformes.
Prescripción: Puntos principales: Puntos del canal du o puntos jiaji locali­zados entre 1 ó 2 apófisis espinosa que se encuentran en la superficie de lesión y debajo de la misma, así como dushu (V. 16), guanyuanshu (V.
26), baliao, etc.
Puntos secundarios: Guanyuan (Ren. 4), zhongji (Ren. 3), tianshu (E. 25), zhibian (V. 54), yinmen (V. 37), weizhong (V. 40), kunlun (V. 60), biguan (E. 31), futu del fémur (E. 32), zu-sanli (E. 36), chongyang (E. 42), yanglingquan (Vb 34), juegu (Vb 39), etc.
Explicación:
1. Acupuntura en los puntos del canal du: La punta de aguja entra verticalmente en la piel situada entre las dos apófisis espinosas que se hallan arriba y abajo del punto del canal du y es levantada y empujada de manera lenta y pareja, para así percatarse el terapista de la resistencia con que tropieza la punta de aguja y conocer cómo es la sensación digital. Si el intersticio apofísico ha experimentado alteración debido a la fractura o dislocación, se puede tener como referencia el prin­cipio de escoger puntos del canal du arriba y abajo de la su­perficie para usar otros del canal du. Por lo general, la aguja penetra en 1,5-2,5 cun de profundidad, mas ésta debe ser regulada de acuerdo al grosor de grasa del paciente. Cuando la mano del terapista percibe una sensación de resistencia elástica (la punta de aguja ha alcanzado al ligamento amari­llo), en el área local puncionada puede aparecer la sensación acupuntural de calambre, pesantez y plenitud. Por entonces se puede proseguir insertando hacia abajo. Pero se debe tomar nota de una cosa: si el terapista siente de súbito una sensación de brecha de algún vacío debajo de su mano (la punta de aguja ha penetrado en la cavidad exterior de la du­ramadre), es posible que al paciente le aparezca una sensa­ción de quemadura y escozor en los dos miembros inferiores y en el perineo. En este instante, la aguja tiene que dejar de avanzar, pues de lo contrario habrá peligro de lesionar la mé­dula espinal.
2. Acupuntura en los puntos jiaji: La aguja ingresa también con el método antes explicado (vertical o un poco oblicua hacia la columna vertebral). Conforme a la distinta ubicación de estos puntos, la sensación acupuntural se distingue en dos formas: una se propaga hacia ambos lados, y la otra produce una sensación constrictiva en la cavidad corporal del área corres­pondiente. En la cabeza o cintura, por ejemplo, es posible que la sensación de acupuntura se irradia hacia los miembros superiores o los inferiores, respectivamente. En forma general, la aguja penetra en 1-1,5 cun de profundidad y esto también debe ser regulado dependiendo del panículo adiposo del pa­ciente. Basta que la aguja alcance el foramen intervertebral en su dirección de avance. Se sirve del método combinado del levantamiento-empuje y la rotación de la aguja.
Experiencias clínicas: Hubo un reportaje sobre el tratamiento con acupuntura aplicado a 100 pacientes parapléjicos, 78 varones y 22 mujeres, tenían de 19-57 años de edad. Todos eran casos de lesión traumática de vértebras dorsales o lum­bares, asociados con la complicación de la mencionada en­fermedad.
La mayoría de ellos tenían fractura a nivel de la 12.a vértebra dorsal a la 1a vértebra lumbar. En lo referente a los tipos de fractura, la mayoría era fractura compresiva, y otros de fractu­ra conminuta. Respecto de los tipos de paraplejia traumática, la absoluta mayoría era de carácter atónico. El proceso evolu­tivo había durado de 3 meses-2 años a partir del trauma en la mayor parte de los pacientes, promediando, sin embargo, 8 meses.
En otro sentido, los casos de este grupo se dividían en la lesión completa y la lesión incompleta de la médula espinal. Los requisitos de diagnóstico para la primera son: 1) El estudio de la médula espinal confirma que ésta ha sido totalmente seccionada en sentido transversal (o totalmente licuada y necrosada). Y 2) Pacientes no examinados mediante el estu­dio de la médula espinal que muestran, después de medio año, signos compatibles con sección de la médula espinal. La lesión se divide en 3 grados. Primer grado: pérdida total de la sensibilidad, el movimiento y la función del esfínter por de­bajo del nivel de lesión, 53 casos. Segundo grado: pérdida de la mayor parte de la sensibilidad y el movimiento por debajo del nivel de lesión y pérdida de la función del esfínter, 23 ca­sos. Y tercer grado: pérdida parcial de la sensibilidad y el movimiento por debajo del nivel de lesión, capacidad de cami­nar un corto trecho con ayuda de dos bastones y pérdida par­cial de la función del esfínter, 24 casos. (El primer grado co­rresponde a la lesión completa de la médula espinal, el se­gundo y el tercer grados a la lesión incompleta de la misma.) Tras haber recibido un tratamiento multiterápico basado prin­cipalmente en la acupuntura durante un promedio de 8 meses, 22 de los 100 pacientes antes referidos se curaron en lo fun­damental, 13 progresaron notablemente y 58 lo hicieron en forma regular. La eficacia fue de 93%. Resultados concretos para los 53 paralíticos de grado I: efecto notable, 5; progreso, 41; y efecto nulo, 7. Para los 23 de grado II: curación básica, 10; efecto notable, 4; y pro­greso, 9. Y para los 24 de grado III: curación básica, 12; efecto notable, 4; y resultado pobre, 8. Normas de resultado terapéu­tico: Curación básica significa capacidad de caminar sin ayuda y vejiga similar a la voluntaria (para orinar); efecto notable, capacidad de caminar con ayuda de bastón y formación de la vejiga refleja; y progreso, capacidad de usar bastones para caminar en forma compensatoria y recuperación parcial de la función del esfínter.

2) Método: Se aplica moxibustión.
Prescripción:   Pishu (V. 20), shenshu (V. 23), guanyuan (Ren. 4) y zhangmen (H. 13).
Explicación: Se observa el método de aplicación moderada de cigarros de moxa. Es 1 sesión diaria, la cual dura 20′ en cada punto.
Experiencias clínicas: Cierto médico se sirvió de esta terapia para tratar al paciente Gao, 61 años de edad, tenía inconti­nencia urinaria y fecal por más de 10 años después de sufrir un traumatismo a nivel de las vértebras lumbares. Hacía 14 años que sufrió una lesión en la cintura. Más tarde, la región lumbo-sacra le dolía intensamente, los miembros inferiores los tenía entumecidos, y alterada la sensibilidad, e incontinencia urinaria y fecal. Había sido llevado a un hospital fuera de su comarca y tratado con varios métodos, pero sin efecto visible. Así que fue internado en un hospital. Luego de tratado con la terapia de apoyo, ya podía contener relativamente la orina y defecación. Sin embargo, cada vez que aumentaba la presión intraabdominal, había salida involuntaria de heces y orina y aparecía una secreción similar al moco nasal en el ano. Por consiguiente, se lo trató con acupuntura. Síntomas y signos: Dolor lumbar, orina clara y contable con goteo continuo, materia fecal acuosa, estornudos continuos, rinorrea, anorexia, fatiga, aversión al frío, vértigo y molestias visuales, sordera y tinitus, lengua de color tenue y saburra blancuzca y lisa, pulso profundo y débil. Eran indicios de la deficiencia de yang del bazo y los riñones. Convenía calentar­le los riñones y sanearle el bazo.
Se procedió a tratar al paciente con la moxibustión que aca­bamos de explicar, además de aplicarle la acupuntura en el tobillo como sigue: xia1 (a 3 cun por arriba del maléolo interno y junto al borde interior del tendón del calcáneo) y xia2 (a 3 cun por arriba del maléolo interno y junto al borde interior de la tibia, punto que el terapista puede encontrar tentando con dedo desde el tendón del calcáneo hasta el borde del hueso). Acupuntura: retención de agujas durante 30′. Finalizadas 3 sesiones de acupuntura, los síntomas no tendían a mejorar. A la cuarta sesión de esta terapia, se redujo la se­creción antes y después de la defecación, pero los demás síntomas perma­necían inalterados. Se dejó de la acupuntura en el tobillo y se cambió a la moxibustión. Toda vez que se le aplicaba 1 se­sión de
moxibustión, la consisten­cia fecal mejoraba, la secreción disminuía a diario y, sobre todo, dis­minuía notablemente luego de cada defecación, la frecuencia urinaria se reducía, el apetito aumen­taba. Concluidas 30 se­siones de moxibustión, el paciente pudo normalizar la orina y la defecación y tenía mejorados en distin­to grado los demás sínto­mas. A objeto de consoli­dar el efecto terapéutico, le ofrecieron otras 5 se­siones y lo sometieron a la observación durante 4 semanas. Sin recidiva, salió del hospital.
Explicaciones adiciona­les:
1. Hasta el momento aún no se dispone de terapias satisfactorias para la paraplejia traumática. Las que se dan en los puntos surten ciertos efectos para una porción de los casos. El grado de recupe­ración depende del nivel de lesión, la edad, el estado general, la evolución, la terapia y otros factores.
2. Además de la acupuntura y la moxibustión, es permisible el concurso de la electropuntura, la utilización de agujas “flor de ciruelo”, la inyección en los puntos y otros métodos. El trata­miento multiterapéutico contribuye a elevar el resultado tera­péutico.
3. El paralítico se recobra lentamente y por ello tiene que per­sistir en el tratamiento. En algunos casos éste dura hasta 1-2 años. Si la acupuntura aplicada en los puntos de las extremi­dades inferiores no provoca reacción, y la afección no mejora luego de varios cursos de tratamiento, el resultado es conside­rado como nulo. Y
4. El masaje y los ejercicios funcionales en calidad de medios auxiliares tienen gran importancia.

PARALISIS PERIODICA

octubre 19, 2009

Esta enfermedad está ligada al trastorno del metabolismo del potasio y clínicamente se divide en tres: hipopotásica, hiperpo-tásica y ortopotásica. La primera es la más observada. Se produce con frecuencia en los jóvenes y adultos, más en el sexo masculino que en el femenino. Antes de surgida la pará­lisis, ya existen factores de inducción, tales como superfatiga, exceso de mesa, lesión externa, infección y tensión psíquica. La afección se forma rápido y suele atacar a la madrugada o a la medianoche. Los cuatro miembros se paralizan simétrica­mente y con carácter atónico. La parálisis comienza a exten­derse gradualmente desde los miembros inferiores hasta los miembros superiores, alcanzando incluso al cuello y el tronco del cuerpo. En el caso grave el diafragma y el miocardio pue­den ser afectados. Sin embargo, el paciente sigue consciente y mantiene normales los sentidos y la función del esfínter. La parálisis periódica de tipo hiperpotásico y de tipo ortopotásico son rara vez observadas y suceden generalmente en los niños menores de 10 años. Esta enfermedad es similar a la feibing (incapacidad de un miembro superior) dentro del campo de la medicina tradicional china.
Las pruebas de potasio de suero y de potasio de orina, así como el electrocardiograma, el estímulo eléctrico y otros exá­menes, ayudan a diagnosticar esta afección.

TRATAMIENTO
Método: Se aplica acupuntura con agujas filiformes.
Prescripción:
Puntos principales: Baihui, dazhui, quchi, hegu, zusanli, yan-glingquan y sanyinjiao.
Puntos secundarios: Jianyu (IG 15), shousanli (IG 10), binao (1.G. 14), huantiao (Vb 30), fengshi (Vb 31) y futu del fémur (E. 32).
Explicación: Prima el método de tonificación y dispersión parejas mediante la rotación de agujas para su entrada. Se las retiene durante 10′. Cada vez se elige 4 ó 5 puntos (ambos lados). Es 1 sesión diaria, y 1 curso de tratamiento termina en
6 sesiones.
Experiencias clínicas: Valiéndose de la acupuntura, se trató a 8 pacientes de parálisis periódica; 7 varones y 1 mujer, quienes tenían de 21-34 años de edad. Todos eran casos tipo hipopotásico. A 6 de ellos les sobrevino la parálisis en la ma­ñana después de haber estado muy fatigados, mientras los 2 restantes estaban relacionados con la irritación psíquica y sufrían ataque a media noche. Selección de puntos para la acupuntura: baihui, dazhui, huantiao, yanglingquan, chengs-han, sanyinjiao, jianyu, quchi, sidu y hegu. Método de manipu­lación: excitación mediante el estímulo poderoso y la retención de pocas agujas. Resultados del tratamiento: curación de todos los casos tras 2-5 sesiones de acupuntura, o sea, 3 casos luego de 2 sesiones, 4 después de 3 sesiones, y 1 tras 5 sesiones.
También hubo otros 5 pacientes curados gracias a la acupun­tura. 2 lo fueron tras 2 sesiones, 1 tras 5 sesiones, y 2 luego de 6 sesiones. Antes de la incidencia de la parálisis, 2 pacien­tes tenían antecedentes de malnutrición; 1 de alcoholismo; y los 2 restantes, causas no determinadas, pero sin tener ano­malías según el examen de la sangre y el electrocardiograma. Otro médico prestó servicio a 2 pacientes. Caso 1: varón, 33 años de edad. Tenía los cuatro miembros paralizados y blan­dos, no podía levantar los brazos, tenía las palmas laxas y era incapaz de pararse y moverse. En un principio, el fenómeno estaba circunscrito al miembro superior o inferior de un lado. Para el momento de que hablamos, el ataque se le repitió después que el paciente se había expuesto al frío. Sus cuatro extremidades estaban paralizadas. Su conciencia se encon­traba algo perturbada. Pero el sujeto se mostraba todavía normal en los demás aspectos.
Primera sesión: Acupuntura aplicada en los puntos jianyu, quchi, hegu, huantiao y yanglingquan (ambos lados). Segunda sesión al día siguiente: Pudo llegar caminando para recibir la consulta como paciente externo. Había recuperado la movili­dad en las cuatro extremidades. Esta vez, el acupunturista le punzó en los puntos jianzhongshu (ID 15), feishu, jianyu y yinshi (E.33) (ambos lados). El individuo fue curado al cabo de 2 sesiones de acupuntura.
Caso 2: Sexo masculino, 21 años de edad. Había estado en reposo durante 5 semanas por el reumatismo. Tras haber trabajado una jornada, no pudo accionar el miembro superior izquierdo, ni los miembros inferiores al día siguiente, pero sin sentir dolor. Examen: Persistencia de la sensibilidad cutánea e incapacidad de movilizar los miembros inferiores. Primera sesión: Acupuntura en los puntos jianyu, quchi, hegu, zusanli y yanglingquan (bilaterales). Segunda sesión al día siguiente: El enfermo ya podía mover ligeramente el miembro superior izquierdo y los dos miembros inferiores, pero aún no podía caminar ni ponerse en pie. Nuevamente le insertaron en el jianyu, quchi, hegu, zusanli y yanglingquan y le dieron moxi-bustión adicionalmente en el shenshu (bilaterales). Tercera sesión: Sin ayuda llegó a pie al consultorio. Se le repitió la acupuntura con idéntico método. Finalizadas las 3 sesiones de acupuntura, el paciente fue curado. En ambos casos arriba citados se aplicó el método de estímu­lo excitante sin retener las agujas.
Precauciones: Es preciso poner cuidado a la alimentación, precaverse del resfrío, mejorar la nutrición y comer más vege­tales y frutas.
Explicaciones adicionales: Para el tipo hipopotásico se pue­de administrar potasio por vía oral. Sin embargo, esto a veces no trae resultados muy satisfactorios en algunos casos, ade­más de requerir un largo tiempo. En contraste, tanto la acu­puntura como la moxibustión surten efectos más rápidos. Luego de la acupuntura, a menudo ocurre que el paciente se recupera visiblemente y se cura, en la mayoría de veces, tras 1-3 sesiones. Ya que esta enfermedad es fácil de recidivar, es necesario tomar en cuenta los diversos factores de inducción. Si el paciente persiste en darse por cuenta propia 1 sesión de moxibustión moderada cada semana en el zusanli durante 15­20′, esto contribuye a prevenir la recidiva.

NEURALGIA INTERCOSTAL

octubre 18, 2009

Se refiere al dolor en las zonas controladas por uno o varios nervios intercostales. Con frecuencia se desencadena por la tos, el estornudo y la respiración profunda. El dolor es violento y puede irradiarse, por entre las costillas, hasta el 
hombro y la región dorsal del mismo lado, el abdomen superior, etc. Por examen se descubre hipersensibi-lidad en la superficie de la piel, así como puntos dolorosos a la presión a los lados de la co­lumna vertebral, en la línea media de la axila y junto al esternón, zonas que están próximas a las costillas correspondientes. La medicina tradicional china, juzga que esta enfermedad corres­ponde al campo del “dolor de pecho y costi­llas” y está ligada a la acumulación de la energía hepática. La neuralgia intercostal se divide en esencial y
secundaria. De la primera todavía no se saben las causas hasta la fecha. La segunda se produce preponderantemente por alteraciones patológicas de los órganos y tejidos cercanos.

TRATAMIENTO
Método: Se aplica acupuntura con agujas filiformes.
Prescripción: Puntos principales: Zhigou, ligou (H. 5), yan-glingquan, neiguan y jiaji (puntos paravertebrales) de los tra­mos concernientes.
Explicación: Prevalece el método dispersante de estímulo poderoso. Se debe rotar las agujas en un ángulo amplio, se las retiene durante 30′ y se las hace girar 1 vez cada 10′. Es 1 sesión por día, y 6 sesiones forman 1 curso de tratamiento.
Experiencias clínicas: Fueron tratados 44 casos. Luego de aplicada la acupuntura, 33 se curaron, 8 mejoraron notable­mente y en 3 no hizo efecto la terapia. De 1 de estos casos no se podía determinar los factores etio-lógicos. No había sido resuelto a pesar de varias terapias aplicadas durante largo tiempo. En vista de ello, le punzaron en los puntos jiaji (del tramo correspondiente al dolor intercos­tal). Fueron usadas agujas filiformes de 2 cun de largo. Una vez internadas éstas, la punta avanzaba oblicuamente hacia la columna vertebral y se adentraba en 1,5 cun. El enfermo per­cibía una sensación acupuntural similar al electrochoque. Las agujas restaban insertas por 30′ y eran rotadas 2 veces duran­te la inserción. Después de retiradas las agujas, el paciente se curó al instante del dolor que le había perdurado por espacio mayor de 3 meses y quedó maravillado del efecto.
Precauciones: Cuando se inserta con aguja en los puntos shu de espalda y jiaji, es imperativo poner cuidado a la direc­ción en que va la aguja y la profundidad que alcanza, a fin de no lesionar los pulmones.
Explicaciones adicionales:
Tanto la acupuntura como la moxibustión pueden tener buen efecto terapéutico para la neu­ralgia intercostal y particular­mente para los casos debidos a factores no determinados. Res­pecto de los casos graves, estas terapias pueden ser combinadas con electropuntura, el uso de agujas “flor de ciruelo”, auriculo-puntura, implantación subcutá­nea de agujas, inyección en los puntos, etc., lo cual contribuye a elevar o consolidar el efecto terapéutico. Para la neuralgia intercostal secundaria se nece­sita, además, de un tratamiento que toma en cuenta la etiología.

PARALISIS DEL NERVIO RADIAL

octubre 18, 2009

“Parálisis del sábado por la noche” es provocada por compresión del nervio contra el húmero, por ejemplo cuando se pone el brazo sobre el dorso de una silla durante una intoxicación alcohólica o el sueño profundo. Los síntomas incluyen debilidad de extensores de muñeca y dedos (muñeca caída) y, en ocasiones, pérdida de sensibilidad en la membrana dorsal entre los metacarpianos primero y segundo. Además, el traumatismo, la intoxicación por plomo y otros factores igualmente pueden ocasionar esta lesión.
TRATAMIENTO
Métodos: Se aplica acupuntura con agujas filiformes. Prescripción: Puntos principales: Quchi, waiguan y hegu. Puntos secundarios: Shousanli, lieque, zhongzhu de la mano (SJ 3), bailao y fengchi.
Explicación: La aguja entra mediante rotación, se adopta el método de tonificación y dispersión parejas o el método productor de calor y de tonificación caliente, se deja insertas las agujas durante 10′, se imparte 1 sesión al día, y 10 sesiones componen 1 curso de tratamiento. Experiencias clínicas: Fueron tratados 3 pacientes que tenían el antebrazo, la mano y los dedos fríos, la piel cianótica y la función motriz ausente. Luego de tratados con acupuntura, todos fueron curados: 1 luego de 6 sesiones, 1 después de 18 sesiones y el otro al cabo de 40 sesiones. De estos 3 pacientes, en uno la causa era por dormir con su brazo apoyado sobre una silla. De los 2 casos restantes no se podía determinar los factores.
Precauciones: Calentar el miembro enfermo y practicar ejercicios para mejorar la función de la mano afectada. Caso registrado: Paciente Liu, masculino, 35 años de edad. Cinco días atrás, refirió que durmió con el brazo derecho colocado al costado de la cama. Al despertarse, el brazo estaba entumecido y sin fuerza. Por medio de una consulta externa se diagnosticó que era un caso de parálisis del nervio radial. Fue hospitalizado. Examen: muñeca de la mano derecha caída, surco del músculo humerorradial ausente al flexionarse el antebrazo.
Se le aplicó acupuntura en los puntos shousanli, quchi, sidu (SJ 9), waiguan y baxie (Extra.). Era 1-2 sesiones diarias. Cada vez se tomaba 2 ó 3 puntos para uso alternativo. Llegada la energía después de haber entrado la aguja, se levantaba, empujaba y rotaba ésta en un pequeño ángulo para aplicar el método tonificante de estímulo liviano o mediano. A 35 días de acupuntura durante la hospitalización, el surco del músculo humerorradial volvió a formarse en el paciente cuando éste flexionaba el antebrazo. Era visible, pero no elástico cuando se lo presionaba con el dedo. El paciente podía flexionar la muñeca de la mano derecha, enderezar los dedos, extender hacia afuera el pulgar de la misma mano y también volverlo arriba atrás, pero tenía el brazo derecho sin fuerza. Dejó el hospital tras haber recuperado la fuerza muscular
hasta grado 3.
Explicaciones adicionales: La acupuntura y moxibustión pueden tener buen efecto para el tratamiento de esta enfermedad. Cuando concurren en su auxilio el uso de agujas “flor de ciruelo” y la inyección en los puntos, se puede mejorar los resultados terapéuticos.

Se trata de contracciones bre­ves, repetitivas, sin finalidad, semivoluntarias o involuntarias de un músculo o un grupo mus­cular funcional, frecuentemente de la cara, hombro o brazo. Probablemente, las causas consistan en las lesiones deri­vadas de la irritación que han sufrido algunas áreas por donde transitan los nervios faciales. Las manifestaciones clínicas son el espasmo paroxismal de los músculos faciales, el cual se inicia en el orbicular de los párpados. La enfermedad se desarrolla en forma lenta, pero afecta gradualmente a todos los músculos en la parte inferior de la cara. La tensión psíquica, la angustia, la fatiga y el in­somnio pueden agravar el espasmo. Cuando el paciente está dormido, puede que los síntomas desaparezcan. Habitualmen-te, el examen del sistema nervioso no revela signos positivos. El estado clínico avanza lentamente, pero su agravamiento hace difícil el tratamiento.

TRATAMIENTO
1) Método: Se aplica acupuntura con agujas filiformes.
Prescripción: Puntos principales: Xiaguan, jiache, sibai, di-cang, taiyang y hegu.
Puntos secundarios: Fengchi, yifeng y taichong.
Explicación: Prepondera el método de tonificación y disper­sión parejas, la sensación acupuntural no debe ser fuerte, se retiene las agujas durante 30′, se da 1 sesión al día o en días alternativos, y 1 curso de tratamiento termina en 10 sesiones. Experiencias clínicas: Se ha informado sobre 102 casos de esta afección tratados mediante acupuntura destinada al flujo de la energía en base de la selección de puntos conforme a la diferenciación de los síntomas. Los pacientes fueron divididos en 5 tipos:
1) Persistencia del viento-frío: Generalmente son secuelas de parálisis facial. Para el tratamiento conviene disolver el viento y el frío y despejar y dinamizar los canales y colaterales. A este propósito se aplica el método productor de calor en el wangu y el método favorable al flujo de energía en el waiguan y zusanli (por este método se refiere a una especie de acu­puntura que estriba en cierta manipulación de agujas para excitar la energía de los meridianos y canalizarla desde el punto de estímulo por los mismos meridianos hasta el lugar de la enfermedad). En el caso de frío patógeno relativamente grave se añade la aplicación de agujas quemantes mediante punciones rápidas en el sibai, quanliao y otros puntos. 2) Deficiencia de la energía y la sangre: se manifiesta predomi­nantemente por el parpadeo y la contracción de los músculos faciales, los cuales pueden estar asociados con respiración corta, cansancio, sudor espontáneo, insomnio, vértigo, etc. Cuando el sujeto está fatigado y ha dormido mal, la contrac­ción se agrava, de color claro la saburra, engordado el cuerpo de la lengua con huellas de dientes en el borde, y débil el pulso. Es apropiado tonificar la energía, nutrir la sangre y extinguir el viento. Se toma como principales los puntos baihui, zhongwan, qihai, zusanli, sanyinjiao y hegu para aplicar el método conducente al flujo de la energía. 3) Deficiencia fun­cional del hígado y los riñones: contracción muscular en la cara, acompañado de vértigo, tinitus, nerviosismo, y mens­truación irregular. La contracción está relacionada con las alteraciones anímicas. La lengua enrojece y tiene poca saliva y el pulso se presenta filiforme y similar a una cuerda, pero perceptible. Es adecuado nutrir los riñones, apaciguar el híga­do, aliviar el espasmo y apagar el viento. Se usa como princi­pales los puntos baihui, fengchi, taixi, taichong, renzhong y neiguan a objeto de aplicar el método encaminado a hacer fluir la energía. Este método también se aplica en el hegu o el lieque. 4) Deficiencia del yin e hiperfunción del yang: contrac­ción o espasmo facial, acompañado a menudo de vértigo, cefalea, nerviosismo, deposiciones secas, sequedad y amar­gura en la boca, síntomas que empeoran cuando el individuo está enojado o no ha podido conciliar con el sueño. La lengua se pone roja, y amarilla la saburra, la lengua se agrieta por medio, y el pulso se capta como cuerda pero es perceptible. Para el tratamiento conviene nutrir el yin y bajar el yang, así como apaciguar el hígado y disipar el viento. Se elige como principales los puntos baihui, fengfu, neiguan, taichong y hegu con la finalidad de practicar el método que contribuye al flujo de la energía. Este método igualmente se adopta para el nei-guan o el waiguan. 5) Otros tipos: entre ellos se incluyen la deficiencia funcional del bazo con humedad grave, el yang no vigoroso de los riñones, el exceso interno del fuego de flema, etc. El tratamiento clínico tiene que realizarse de preferencia acorde a la diferenciación de los síntomas. Para la deficiencia funcional del bazo con humedad grave conviene sanear el bazo, favorecer la energía y extinguir el viento. Se escoge los puntos baihui, zhongwan, zhangmen, yinlingquan, zusanli, sanyinjiao y neiguan a fin de aplicar el método destinado al flujo de la energía. Para el yang no vigoroso de los riñones se usa como principales los puntos del meridiano du y se practica al mismo tiempo en el houxi el método apropiado para el flujo de la energía. En cuanto al exceso interno del fuego de flema es conveniente bajar la flema, disipar el calor y dispersar el viento. Se opta por los puntos renzhong, shanzhong, zhong-wan, yanglingquan, fenglong, neiguan y hegu para la aplica­ción del método que contribuye al flujo de la energía. Resultados del tratamiento en este grupo de pacientes: Salvo 3 casos no incluidos en la estadística del efecto terapéutico, la eficacia llegó al 82,8% en los 99 casos restantes, en cambio, la eficacia de los métodos ordinarios (medicación china y occi­dental, fisioterapia, bloqueo, acupuntura y moxibustión comu­nes, etc.) aplicados a otros 43 casos fue de solamente 23,2%. De ello se desprende que hay una evidente diferencia de efec­to terapéutico entre la aplicación de agujas filiformes para hacer fluir la energía y otras terapias. Durante el proceso de tratamiento destinado a favorecer el flujo de la energía, se hicieron repetidos intentos de excitación en 96 pacientes. Los resultados demuestran que, cuanto mayor los intentos de excitación, tanto más lejos se transmitía la sensación, la cual inclusive podía llegar a la cara. A través del tratamiento de excitación se descubre que, mientras más lejos alcanzaba la sensación, mejor resultaba el efecto terapéutico, y que, si la transmisión no era notoria, el efecto era pobre. Relación entre el efecto terapéutico y la duración de la afec­ción y el estado morboso: Según el análisis clínico hecho de este grupo de casos, cuando la enfermedad había durado menos tiempo y el espasmo tenía una extensión menor, mejor resultaba la terapia; y si el espasmo había durado más tiempo y tenía una mayor extensión, el efecto era menor. A modo de ejemplo, la eficacia y la curación fueron de 9 1,2% y 32,4%, respectivamente, en los casos de espasmo de grado leve y los casos cuyo estado clínico había durado menos de 6 meses; mientras en aquellos casos que habían durado más de 6 me­ses estas tasas llegaron solamente al 80,2% y 6,5%. Efecto terapéutico a largo plazo: la inspección médica realizada a 32 pacientes por espacio de 1 mes-2 años y medio hace constar que únicamente 2 casos habían recidivado, siendo un 6,3%. Por esto se sabe que el método destinado a activar el flujo de la energía surte un efecto terapéutico a largo plazo también bastante seguro para el tratamiento del espasmo de los mús­culos faciales.
El espasmo de los múscu­los faciales es una enfer­medad persistente, y sus ataques se repiten con facilidad, por lo cual es difícil de tratar. El método destinado a activar el flujo de la energía, al ser aplica­do para el tratamiento, no sólo ha obtenido un efecto terapéutico a corto plazo bastante satisfactorio (efi­cacia de 82,3%), sino tam­bién un efecto a largo plazo relativamente estable (efi­cacia de 76,3%). Mientras tanto, los otros métodos usados para el tratamiento en comparación con él ha tenido un efecto a corto plazo de solamente 23,2% y un efecto a largo plazo de 18,8%. En ello se nota la ventaja del método utilizado para activar el flujo de la energía. Así se comprende que es correcta la conclu­sión de que este método hace que la energía llegue a donde está la enfermedad y que una vez llegada ésta se produce el efecto. El método de activar la energía también significa transportar la energía. Para su manejo se usa la excitación. Su aplicación requiere un ambiente tranquilo y una temperatura apropiada (20°C-25°C). Tanto el terapista como el paciente tienen que estar con calma y mentalmente concentrados. Luego, el terapista hace girar o vibrar las agujas suavemente, permitiendo al paciente experimentar un estímulo suave y sostenido, para asegurar que esta sensación se transmita de manera idónea. Hay que reajustar en todo momento la profun­didad y dirección del avance de las agujas. Si la energía del meridiano alcanza a una articulación y no puede pasar por ella, es preciso continuar manipulando la aguja y esperar un momento, o presionar con los dedos siguiendo el recorrido del meridiano para ayudar a la energía a cruzar la articulación y a llegar al lugar de la enfermedad.
Esta afección se debe preponderantemente a la pedida de energía y sangre y a la no nutrición de los tendones por la sangre. De entre los 102 casos incluidos, 45 correspondían a la pérdida de energía y sangre, representando un 44,1%.
La transmisión de la sensación cobra una enorme diferencia de distancia en las distintas etapas de excitación. Cuanto más son los intentos de excitación y más lejos llega la sensación, mejor es el efecto terapéutico. Si la sensación alcanza arriba de los hombros mediante la excitación provocada por la manipulación de agujas, el efecto terapéutico puede llegar al 91,4% y, en contras­te, si se produce únicamente una sensación de entumeci­miento y plenitud en el área, la eficacia es de sólo 80%. Razón por la cual una con­cienzuda y repetida manipu­lación de agujas para la pro­ducción de excitación ocupa un importante sitial en el tratamiento.
Caso registrado: Paciente Wang, femenino, 40 años de edad. Tuvo la primera consul­ta médica ellO de marzo de 1979. Refirió que desde hacía 4 meses presentaba espas­mo en los músculos faciales del lado derecho. La parálisis facial empezó 10 meses atrás, afectando la boca y los ojos. Había sido atendida en un hospital local con acupun­tura y moxibustión, así como con la inyección de vitaminas B1 y B12 en los puntos acu-punturales y, como resultado, había mejorado en algo de la desviación de la boca y los ojos. Pero hacía 4 ó 5 meses que el párpado inferior, los músculos faciales y la comisura labial del lado derecho empe­zaron a contraerse involuntariamente, cada vez con mayor frecuencia. La contracción era especialmente notoria cuando comía, hablaba y sentía nerviosismo o cuando eran días som­bríos o lluviosos. Sentía los músculos faciales del lado dere­cho inhibidos, pero no dolor. Dormía mal y soñaba mucho, sufría palpitación, orinaba y defecaba normalmente. Examen físico: subsistencia de las arrugas frontales, oclusión parcial de los párpados, fruncir parcialmente las cejas y elevar algo la nariz, comisura labial desviada hacia la derecha, imposibilidad de buccinar, músculos faciales del lado derecho atrofiados, subsistencia del surco nasolabial, pulso hundido, filiforme y débil, saburra delgada y blanquecina y lengua roja.
Diagnóstico: Caso debido al estancamiento del viento-frío y a la contractura de los tendones y músculos. Para el tratamiento se procedió a disipar el frío patógeno mediante calentamiento y a distensionar los tendones para aliviar el espasmo. Selec­ción de puntos: wangu del mismo lado, waiguan de ambos lados y zusanli también de los dos lados con el método de tonificación. Cada 10 días se le hizo una sangría mediante punciones rápidas con agujas quemantes en el sibai y quan-liao. Finalizadas 4 sesiones de terapia, el espasmo se redujo visiblemente en frecuencia. Cada día el tic sucedía apenas unas 10 veces y duraba 1-2′ por vez, pero era más fuerte que antes. Tras 30 sesiones, el tic se había aliviado en lo funda­mental. Se suspendió la acupuntura luego de 35 sesiones para someter a la paciente a la observación. Las visitas médi­cas efectuadas 8 meses después constataron que el tic no había recidivado.

2) Método: Se aplica implantación hipodérmica de agujas.
Prescripción: Ermen (SJ 21), xiaguan, jiache, quanliao, tong-ziliao, sibai, yifeng, dicang y ashi.
Explicación: Cada vez se toma 2-3 puntos del lado enfermo. Se usa agujas intradérmicas, agujas filiformes delgadas o agujas en forma de T. Primero se inserta en sentido vertical y, cuando llega la energía, se regresa la aguja, se inserta en sentido horizontal, se la deja debajo de la piel y se la adhiere con esparadrapo. Las agujas permanecen insertas por 1-3 días antes de ser retiradas y luego se cambia los puntos para una nueva implantación de agujas. 1 curso de tratamiento ocupa 5-10 sesiones y se intercalan 7-10 días de un curso al subsiguiente.
Experiencias clínicas: Con esta terapia fueron tratados 11 pacientes de espasmo de los músculos faciales, 4 varones y 7 mujeres. El proceso evolutivo variaba de 3-12 años de dura­ción. 2 lo padecían en el lado izquierdo y 9 en el lado derecho. Todos habían sido tratados con variadas terapias, pero sin efectos satisfactorios, así que se confiaron a la implantación de agujas.
Método de tratamiento: Cuando se oprime con los dedos en la región afectada, esto puede aliviar el espasmo local, el cual suele estar en los puntos quanliao, sibai, tongziliao, ermen, etc., pero a veces no se halla en los puntos ordinarios sino en el ashi. Entonces se escoge este punto como principal y, en su auxilio, se puede agregar otros 2-3 pares de puntos del lado enfermo. Con agujas intradérmicas o agujas filiformes delga­das y pequeñas se punza perpendicularmente en el subcórtex. Llegada la energía, se las hace retroceder un tanto, se pun-ciona 0,3 cun en sentido horizontal y se fija con esparadrapo los mangos de aguja. Las agujas quedan insertas durante 2-3 días y se cambia los puntos para otra implantación. Resultados del tratamiento ofrecido en 8-30 sesiones: Des­aparición de los síntomas, 2 de los 11 pacientes; efecto nota­ble, 2; disminución, 2; y efecto nulo, 5. Acorde a las inspeccio­nes médicas realizadas durante 1-2 años, la afección había recidivado, en 6 casos en que se obtuvo efecto terapéutico, en 1 de los que habían mejorado y en otro en que habían dismi­nuido los espasmos.
Hay otro historial clínico que pertenece a 1 caso persistente de espasmo de los músculos faciales laterales el cual fue curado con la inserción de agujas en el jiache. Se utilizaba una aguja filiforme de 2,5 cun de largo para insertar en el jiache hacia el dichang en sentido transversal hasta haber avanzado la aguja en 2 cun. Llegada la energía, se aplicaba el método de estí­mulo poderoso y se dejaba inserta la aguja durante 30′. Para
entonces la convulsión facial ya estaba controlada. Luego, se punzaba adicionalmente en el hegu con el método de tonifica-ción y dispersión parejas y se dejaba inserta la aguja por 30′. Al día siguiente, el espasmo tuvo un nuevo acceso. Se conti­nuó con la implantación de agujas usando el mismo método durante varios días hasta la curación del paciente.

3) Método: Se aplica agujas intradérmicas.
Prescripción: Puntos del lado enfermo o puntos de arranque de movimiento del tic.
Explicación: Se utiliza agujas filiformes Núms. 30-32, de 0,5­1,5 cun de largo, se las interna en la piel de los puntos del lado enfermo y se procura conseguir que se suspendan allí sin caer.
Experiencias clínicas: Se ha informado sobre 30 casos de espasmo de los músculos faciales tratados mediante acupun­tura poco profunda en la piel. Eran 11 hombres y 19 mujeres. El más joven tenía 15 años de edad, y el más viejo, 65 años. Entre ellos se incluían 25 casos esenciales y 5 de secuela por parálisis facial. El proceso evolutivo más corto era de 2 sema­nas, y el más largo, más de 20 años.
Método de tratamiento: Se elige los puntos del lado facial afectado, se puede dar una punción en cada punto o varias punciones en torno a cada uno de los puntos, o bien puede dejarse insertas las agujas en forma compacta en el punto de arranque de movimiento. E incluso es permisible propinar dispersamente una punción a cada 1 cm. en el área enferma. Se ingresa las agujas en la piel y se hace que emerja un mon­tículo de la piel donde está la punta de la aguja. Las agujas quedan insertas por 20-30′, es 1 sesión de acupuntura al día, y 10 sesiones forman 1 curso de tratamiento. Resultados del tratamiento en los 30 casos: Curación, 18; efecto notable, 5; y mejoramiento, 7. Mínimo de sesiones: 5; y máximo: 30. El efecto terapéutico fue mejor en los casos que recibieran 3 cursos de tratamiento. Mientras más leves eran los síntomas y más corto la evolución, mejor resultaba el efec­to.

4) Método: Se aplica inyección en puntos acupunturales.
Prescripción: Xiaguan, taiyang, yifeng, jiache, fengchi, hegu, zhigou (SJ 6), juegu (Vb 39) y fenglong.
Explicación: Se prepara una solución de 3 ml de vitamina B1, con 300 microgramos de contenido y 2 ml de clorhidrato de procaína al 2%. Cada vez se escoge 2-3 puntos del lado en­fermo, 1 punto de un miembro superior y 1 punto de un miem­bro inferior (tomados en forma cruzada) y se los utiliza alterna­tivamente. Si el paciente siente el efecto por la inyección apli­cada en cierto punto, éste puede ser usado 2-3 ocasiones sucesivas. Como método se inyecta 1 ml de dicha solución en cada punto. Es 1 sesión diaria, 10 sesiones integran 1 curso de tratamiento, y luego se interrumpe la terapia por lO días antes de reanudarla.
Experiencias clínicas:
1. Valiéndose de la referida terapia, se dio tratamiento a 29 casos. Tenían la enfermedad ya por 1-23 años. Resultados tras haberse ofrecido 1-5 cursos de tratamiento: curación, 5 casos; efecto notable, 6; mejoramiento, 9; y efecto nulo, 9. En 1 de los casos curados los síntomas desaparecieron luego de 1 curso de tratamiento, pero reaparecieron medio año más tarde. El paciente fue tratado nuevamente, pero el efecto resultó pobre.
2. Se ha informado de otra clase de inyección. Se prepara una solución con 0,1 g de fenobarbital de sodio más 1 ml de clorhidrato de pro-caína al 1%. Se la inyecta en el área de espasmo y en los puntos periféricos, es 1 sesión cada día o cada dos días, y 1 curso de tratamiento se cumple en 10 sesiones. Con esta terapia fueron tratados 100 casos. 16 de ellos curaron y los 84 restantes mejoraron. Sin embargo, 10 recidivaron pasados 6 meses.

5) Método: Se aplica laserpuntura.
Prescripción:   Sibai, chengqi, dicang, jiache, hegu, etc.
Explicación:
Con el láser helio-neón de 1,2-1,8 milivatios se enfoca e irra­dia a los puntos del área facial de espasmo y, adicionalmente, al hegu del mismo lado. En cada sesión son irradiados 2-5 puntos, en cada uno de los cuales la irradiación dura 3′. Se da 1 sesión al día, siendo 1 curso de tratamiento compuesto de 10 sesiones.
Experiencias clínicas: Al utilizar un aparato de láser helio-neón de pequeña potencia, se dio tratamiento a 21 casos de espasmo de los músculos faciales. Eran pacientes de 10 hom­bres y 11 mujeres tratados por consulta externa. Tenían de 20-57 años de edad. La enfermedad había durado menos de 1 año en 6 casos, 1-2 años en 5 casos, 3-5 años en 6, 6-lO años en 3, y 20 años en 1. 11 casos tenían espasmo en el lado izquierdo, y 10 en el lado derecho. 5 de ellos tenían antecedentes de esta afección en el mismo lado. El examen del sistema nervioso no revelaba signos positivos. Según la medición, la intensidad y el valor de tiempo de los troncos nerviosos faciales se encontraban dentro de lo normal. Todos los enfermos fueron tratados principalmente con la irradiación del láser, en tanto que a algunos se les administró al mismo tiempo medicamentos por vía oral en consideración de sus síntomas. Concluido el tratamiento, el espasmo dismi­nuyó en intensidad y frecuencia en la mayoría de los pacien­tes, sin que se descubriera ninguna reacción maligna. Resul­tados: desaparición completa de los síntomas en 2 de los 21 casos; disminución notable de la intensidad y frecuencia, o ataques esporádicos, 6 casos; disminución de la gravedad del ataque y reducción ligera de la frecuencia, 8 casos; y sin cam­bios, 5 casos.
Cumplida la observación, el autor de la información señala que el efecto terapéutico fue mejor en los casos de corta evolu­ción. La terapia fue eficaz en 10 de los 11 casos de menos de 2 años de duración (curación, 2 casos; efecto notable, 4; y mejoramiento, 4) y fue nula en sólo 1 caso. Fue eficaz en 6 de los 10 casos de más de 3 años de duración (efecto notable, 2 casos; y mejoramiento, 4) y fue nula en los 4 casos restantes. A excepción de 2 pacientes atendidos durante 4 cursos de tratamiento (efecto notable), los demás de este grupo recibie­ron un solo curso de terapia. El autor opina que, si el paciente no puede superar el nerviosismo, el disgusto y otros factores, el resultado se verá afectado.
Explicaciones adicionales: La medicina tradicional china considera que esta afección se debe mayormente a la pérdida de energía y sangre, la acción del viento del hígado en el organismo, o la invasión de los canales y colaterales por el viento-frío, y que la acupuntura, moxibustión y otras terapias aplicadas en los puntos acupunturales a menudo pueden producir efectos relativamente buenos. No obstante, estos efectos son muy variados según cómo sea el grado de es­pasmo, la constitución física del paciente, así como las dife­rentes terapias que se aplican en los puntos. Es de opinión general que, si el caso es leve, y el paciente físicamente fuer­te, la sensación de acupuntura se transmite bien y el efecto resulta bueno, pero que estas terapias difícilmente pueden producir efecto en los casos graves y persistentes. Por otra parte, el tratamiento en los puntos debe tener en cuenta el estado del organismo. Cuando se intenta fomentar el yin, tonificar el hígado, sanear el bazo y nutrir el estómago para fortalecer los factores antipatógenos y eliminar los facto­res causantes, se prefiere tomar los puntos de los meridianos yangming, shaoyin y jueyin de las manos y los pies, por lo cual sucede con frecuencia que, a medida que el organismo mejora en su conjunto, el espasmo de los músculos faciales también mejora.

NEURALGIA DEL TRIGEMINO

octubre 16, 2009

Se refiere al dolor pa-roxismal violento y de corta duración que se repite dentro del área de las ramas del nervio trigémino. Se divide en esencial y secundario. De la primera no se conocen las causas, mientras la segunda se produce generalmente por otras enfermedades. La medici­na tradicional china opina que esta afección se debe a la inva­sión del viento y el calor externos, al estancamiento de la energía y la sangre, la obstrucción de los canales y colaterales o a la deficiencia del yin y la hiperfunción del yang, y al ascen­so del viento-fuego. Se presenta más en las personas de me­diana edad, y más en el sexo masculino que en el femenino. El dolor viene con paroxismo, siendo tan intenso como corte con un cuchillo, o como desgarrón o quemadura. Aparece de súbito y desaparece también súbitamente. Cada vez dura de unas decenas de segundos-varios’, y el ataque no tiene inter­valo fijo. En la mayoría de casos, el dolor está circunscrito a un solo lado y afecta frecuentemente a una de las ramas del trigémino, y más comúnmente a la segunda y la tercera ra­mas. El dolor es inducido frecuentemente al intentar hablar, masticar, cepillarse los dientes o tocar un área facial. Tales puntos de inducción por irritación se llaman “puntos de gatillo” o “puntos de tacto” y sirven de importante referencia para el diagnóstico de esta enfermedad. El estado morboso es dura­dero y persistente.

TRATAMIENTO
1) Método: Se aplica acupuntura con agujas filiformes.
Prescripción: Puntos principales: Touwei (E. 8), taiyang, yuyao (Ex­tra.), xiaguan (E. 7), sibai (E. 2), yangbai (Vb 14), yifeng (SJ 17), jiache (E. 6), hegu, lieque y waiguan. Puntos secundarios: Fengchi, yinxiang (IG 20), jiachengjiang (Ex­tra.), xingjian (H. 2), taichong (H. 3), yan-glingquan (Vb 34) y qiuxu (Vb 40).
Explicación: Para esta terapia prevalece el método de tonificación y dispersión parejas, o se aplica el método dispersante de estímu­lo poderoso. Se retiene las agujas durante 30­60′, y la inserción pue­de prolongarse más tiempo si el paciente se queja de un dolor in­tenso. Es 1 sesión al día o en días alternati­vos, y 1 curso de tra­tamiento ocupa 10 sesiones.
Experiencias clínicas:
1. Observación del efecto producido por la acupuntura en 550 casos: Como esta afección tiene escasa posibilidad de cura­ción espontánea, solamente unos pocos casos pudieron ali­viarse de modo espontáneo. Sirviéndose del estímulo directo aplicado en las ramas afectadas del trigémino, la terapia obtu­vo notables resultados a corto plazo. Todos estos enfermos tenían neuralgia del trigémino esencial (se refiere al desconocimiento de factores causantes y a la ausencia de signos positivos luego del examen). Eran 312
hombres y 288 mujeres y tenían de 20-72 años de edad y, en su mayoría (299), de 41-60 años. La evolución más corta había durado 3 días, y la más larga, 41 años, y menos de 1 ario en 102 casos, menos de 5 años en 220 casos, menos de 10 años en 108 casos y más de 10 años en 120 casos. Locali­zación del dolor: lado derecho, 343 casos; lado izquierdo, 201 casos; bilateral, 6 casos; la rama 1 del trigémino, 21 casos; la rama II, 122 casos; la rama III, 76 casos; las ramas 1 y II, 59 casos; las ramas II y III, 219 casos; y las ramas 1, II y III, 53 casos.
Métodos de tratamiento para este grupo de pa­cientes: Para el dolor en la rama 1 del trigémino se usa una aguja filiforme N.° 28, de 1-1,5 cun de largo, se la hunde obli­cuamente en el yuyao hacia abajo adelante hasta 0,3-0,5 cun de profundidad y, cuando el paciente percibe una sensación acupuntural como de descarga eléc­trica transmitiéndose a los ojos y la frente, se levanta y empuja la aguja unas 20-50 veces. Para el dolor en la rama II o en la rama III del trigémino se toma por punto princi­pal el xiaguan y por pun­tos de reserva el sibai y jiachengjiang. Método de acupuntura para el xiaguan: se escoge una aguja filiforme N.° 26, de 2 cun de largo, ésta inser­ta en dicho punto pero del lado enfermo, con la punta entrando hacia el ángulo maxilar del lado opuesto, y cuando la sensación acupuntural como de descarga eléc­trica alcanza la mandíbu­la del lado enfermo, se levanta y empuja la aguja 20-50 veces, con el fin de fortalecer la sensación de acupuntu­ra, y por lo general, la aguja penetra en 1,2-1,3 cun. Método de acupuntura para el sibai: se puede cambiar a este punto cuando la punción dada en el xiaguan no ha producido la sensación acupuntural requerida. Se elige una aguja filiforme N.° 26, de 1-1,5 cun de largo, y se la mete en el sibai del lado enfermo y se la adelanta hacia arriba en un ángulo de unos 45 grados hasta algo así como de 0,8 cun de avance. Cuando la sensación como de descarga eléctrica llega al labio superior y los dientes superiores, se levanta y empuja la aguja 20-50 veces. Método de acupuntura para el jiachengjiang: se puede añadir este punto cuando el tratamiento dado en el xiaguan para el dolor en la rama III no ha tenido resultado notable. Se opta por una aguja filiforme N.° 28, de un cun de largo, y se la ingresa en el jiachengjiang y se la adelanta hacia abajo en un ángulo de unos 45 grados, haciéndola penetrar en algo de 0,5 cun. Cuando la sensación de entumecimiento y plenitud arriba al labio inferior, se levanta y empuja la aguja algo más de 10 veces, teniendo por objeto aumentar la sensación de acupun­tura. Es 1 sesión día por medio, 10 sesiones forman 1 curso de tratamiento, y luego se interrumpe la terapia por 5-7 días. En los casos especiales, esto se determinará por el estado clínico.
Resultados del tratamiento: La eficacia llegó al 99,1% en este grupo de 550 pacientes, y la tasa de alivio del dolor fue de 49,6%. La mayoría de ellos se beneficiaron con la terapia en 1 curso de tratamiento. Entre los 273 casos en los cuales el dolor fue eliminado, la minoría recibieron 1 sesión de acupun­tura, y los otros, como máximo, 90 sesiones, siendo el prome­dio de 32 sesiones.
El que el dolor desaparezca rápido o lentamente, está estre­chamente ligado a la evolución de la enfermedad. Si ésta ha durado poco tiempo, el dolor desaparece con rapidez y, de lo contrario, desaparece paulatinamente. Mientras tanto, también existe una importante relación entre el efecto terapéutico y la sensación de acupuntura. Sólo con el hecho de que se pro­duzca una sensación acupuntural ideal (dicho de otra manera, sensación de entumecimiento similar al efecto de una descar­ga eléctrica que aparece siguiendo el recorrido de los nervios), será posible obtener un buen efecto terapéutico. De otro mo­do, el resultado será pobre.
Conclusiones del autor de esta información: 1) Aún no se conoce las causas que llevan a la neuralgia esencial del tri­gémino, para la cual hay muchas terapias, pero todavía son pocas las que rinden efectos exitosos. El puncionar en los puntos acupunturales para estimular directamente a las ramas afectadas del trigémino constituye una de las mejores terapias no quirúrgicas. Es fácil de realizar y tiene efectos relativamen­te buenos. 2) El Sr. Wang Kentang, de la dinastía china Ming (1368-1644 n.e.), clasificaba esta afección como “dolor facial” en su obra Criterios de diagnóstico y tratamiento (Zheng Zhi Zhunsheng), en la cual afirmaba que los factores etiológicos consisten en “la invasión de los canales y colaterales por el viento patógeno y en el subsiguiente estancamiento y no mo­vimiento de la sangre” y que afectan, sobre todo, al canal yangming del estómago. El xiaguan es el punto donde conflu­ye el canal del estómago yangming del pie con el canal de la vesícula biliar yangming del pie. Ambos canales serpentean y suben hasta uno de los lados de la cabeza y la cara. Si el viento-calor invade desde el exterior o el calor acumulado del canal del hígado irrumpe hacia arriba, pueden resultar en la obliteración de la energía y la sangre de los canales y colate­rales cuya incomunicación, en su turno, provoca dolor, o sea, dolor semifacial en el paciente. El xiaguan se halla en el canal del estómago yangming del pie y, cuando es puncionado con aguja, esto ayuda a fluir la energía y la sangre de los canales y colaterales del lado enfermo de la cara, para realizar el “pro­pósito de no dolor mediante la comunicación”. Según experi­mentos de anatomía, las ramas del trigémino transitan a tra­vés de lo profundo del xiaguan. Es probable que la estimula­ción directa dada a través del punto acupuntural en las ramas afectadas del trigémino avive cierto mecanismo sedante de dolor y produzca así efecto analgésico. Caso registrado: Paciente Wang, masculino, 39 años de edad, profesor. Recibió el primer servicio médico el 15 de enero de 1974. Refirió que había empezado su neuralgia del trigémino durante la Fiesta de Primavera (febrero) de 1968. No podía aguantar el dolor cuando hablaba o comía y sufría cada vez que masticaba algún alimento. A partir de 1973, el dolor se intensificó. Tuvo que hospitalizarse en 2 ocasiones. Recibió toda clase de terapias, pero sin resultado. Por ello se sentía mortificado y se creía como un caso sin curación. Examen físico: depresión, expresiones de sufrimiento, rostro de color amarillo, saburra de la lengua amarilla, pulso hundido y per­ceptible en los seis meridianos (taiyang, yangming, shaoyang, taiyin, shaoyin y jueyin), orina amarilla, materia fecal seca, mucosas orales secas, y dolor en las ramas II y III del lado derecho. Le tomaron los puntos a lo largo de los meridianos. Usando agujas N.° 26, le insertaron en el zusanli de ambos lados, el jiache del lado derecho y el kedian (punto doloroso por presión al lado del chengjiang). Llegada la energía, se recurrió al método dispersante, se insertó profundo y las agu­jas estuvieron insertas largo tiempo hasta 1 hora y fueron manipuladas 1 vez con intervalo de 5′ con el método de dis­persión. La sensación acupuntural producida mediante la punción dada en el zusanli ascendió hasta la cara, y la misma sensación obtenida por medio de las punciones aplicados en el jiache y kedian se propagó al lado derecho del rostro. El paciente volvió al médico el 16 de enero. Refirió que el dolor había disminuido y era soportable cuando masticaba. El dolor cesó definitivamente tras 10 sesiones de acupuntura.

2) Método: Se aplicó electropuntura.
Prescripción: Puntos principales: Tomados de acuerdo a la distribución de los nervios. De la rama 1 del trigémino: yuyao; de la rama II: sibai y xiaguan; y de la rama III: jiachengjiang. Puntos secundarios: Hegu, zusanli, yangbai, zanzhu, etc. Punto de experiencia: Xiahe (Extra.).
Explicación: Para esta terapia se conecta el polo negativo con el punto principal, y el polo positivo con el punto auxiliar. Se usa ondas continuas o compactas-ralas, la frecuencia es de alrededor de 6.000 por minuto, la magnitud de corriente debe aumentar despacio hasta el límite de tolerancia del pa­ciente. Cada sesión dura 20-30′, se da 1 ó 2 sesiones diarias, y 1 curso de tratamiento consta de 10 sesiones. El paciente reposa 3-6 días de un curso a otro. Cuando los síntomas han disminuido, puede pasarse a 1 sesión cada 2 días. Ya elimi­nados los síntomas, se ofrece 1 curso de tratamiento más con la finalidad de consolidar el efecto en prevención de la recidi­va.
Experiencias clínicas: Para la electropuntura adopta mayor­mente la selección de puntos locales en consonancia con la distribución de los nervios. Según lo informado, se dio un total de 121 sesiones de tratamiento clínico a un grupo de pacientes mediante estímulo electropuntural, obteniendo en conse­cuencia efectos analgésicos instantáneos. Clínicamente se puede elegir puntos diferentes según las distintas ramas del trigémino que duelen. Por ejemplo, si duele la rama 1 (área de distribución de la rama en el ojo), se toma el yuyao, dicho en otros términos, se estimula al nervio su-praorbital a través del foramen supraorbital. Cuando duele la rama II (área de distribución de la rama en el maxilar), se escoge el sibai, o sea, se estimula al nervio infraorbital a tra­vés del foramen infraorbital. Pero si el dolor de la rama II ocu­pa un área extensa, entonces se opta por el xiaguan, vale decir, se estimula al nervio del maxilar en el foramen esfeno-palatino. Si duele la rama III (área de distribución de la rama de la mandíbula), se usa el jiachengjiang, esto es, se estimula al nervio frontal a través del foramen frontal. Cuando el dolor se siente en una vasta área, entonces se estimula al nervio mandibular insertando en el xiaguan un tanto hacia arriba atrás. Si dos ramas duelen a un tiempo, se da tratamiento primero a la rama que más duele.
Para este grupo de pacientes fueron usadas dos clases de agujas filiformes: Agujas de autofabricación revestidas de pintura aislante (con la punta desnuda en 0,2-0,5 cm.) y agu­jas comunes. Se señala que la aguja aislante permite dismi­nuir la magnitud de corriente eléctrica necesaria para el estí­mulo y evitar al mismo tiempo el temor que probablemente se produzca en el paciente por la innecesaria convulsión de los músculos a causa de la expansión del campo eléctrico en el curso de tratamiento. Si se usa agujas filiformes comunes, sin embargo, esto tiene igual efecto analgésico. En los casos referidos, se hizo uso de un aparato de electropuntura transis-torizado con ondas en forma de cresta dotadas de igual valor tanto positivo como negativo del pulso de rendimiento, con miras a eludir la electrólisis de las agujas filiformes. La fre­cuencia fue de 600 veces por segundo. Se indica que la inten­sidad de estímulo debe ser aceptable para el paciente y, por lo general, oscila de 10-20 voltios, pero sin rebasar los 20 voltios como máximo.
El informante hace notar que, mientras transcurre el tratamien­to, la intensidad de corriente debe aumentar con lentitud hasta el límite de tolerancia del paciente y luego se mantiene duran­te 10-20′. Al tiempo que la corriente se mantiene, es preciso aumentar ligeramente la magnitud 1 ó 2 veces según la reac­ción del enfermo que se ha adaptado en algo a la terapia. Esto tiene por norma conservar la sensación de peso, plenitud, adormecimiento y engrosamiento en la piel del área de dolor. Se prohíbe aumentar la magnitud de corriente repentinamente lo cual pues suele inducir dolor.
De las 121 sesiones de tratamiento clínico dadas a este grupo de pacientes, 11 fueron anotadas sin detalles y otras 18 fueron aplicadas para consolidar el efecto luego de la curación gra­cias al tratamiento. En cuanto a las 92 sesiones restantes, durante 85 de ellas el dolor cesó de inmediato o no volvió a molestar a pesar de la opresión dada en el “punto de gatillo”, esto fue en un 92,4% de los pacientes; y durante las otras 7 sesiones el alivio del dolor fue parcial (disminución, o cesación en una de las dos ramas que dolían al mismo tiempo) en un 7,6% de los pacientes.
A este grupo de pacientes no se lo sometió a la observación del efecto terapéutico a largo plazo. Pero en el curso del tra­tamiento, sin embargo, se notó que, cuando el área de entu­mecimiento producida por el estímulo electropuntural coincidía con el área de dolor, el efecto analgésico era bueno y que, cuando el área de entumecimiento se encontraba cerca del área de dolor, el efecto analgésico era simplemente parcial o nulo. Razón por la cual el autor deduce que, únicamente cuando ambas áreas están superpuestas, la terapia podrá surtir efecto analgésico satisfactorio. Se punzó en el xiahe, auxiliado del xiaguan, para tratar a 15 casos que tenían el dolor en la rama mandibular del trigémino. Habiendo recurrido al método acupuntural de estímulo pode­roso, se conectó los puntos con una corriente eléctrica de choque durante 15-20′. Se dejó insertas las agujas por 20-30′ y se las rotó 1 vez cada 10′. 12 de los 15 pacientes se curaron (desaparición total de los síntomas y no recidiva durante 1 año de inspección médica) y los otros 3 recibieron efecto notable (desaparición en lo fundamental de los síntomas y recidiva en 6 meses). Los resultados fueron satisfactorios. Por su práctica clínica el autor entiende que, cuando un caso curado recidiva, un nuevo tratamiento con electropuntura seguirá siendo válido.
Precauciones: Por lo general, es inconveniente que la aguja se penetre demasiado. El estímulo directo en el neuróporo permite elevar el efecto analgésico. Dicho con mayor claridad, se suele usar el yuyao, que es el foramen supraorbital, para la rama 1; el sibai, poro localizado en el foramen infraorbital, para la rama II; y el jiachengjiang, poro justamente al frente del foramen mentoniano, para la rama III.

3) Método: Se aplica la implantación intradérmica de agujas.
Prescripción: Ashi, sibai, jiachengjiang, yuyao, taiyang y jiache.
Explicación: Cada vez se toma el punto de tacto y otros 2-3 del lado enfermo. En la piel de ellos se interna agujas intra-dérmicas o agujas de opresión y se las sujeta con esparadra­po. Tras 1 semana de implantación se las retira, se suspende la terapia 1 ó 2 días y se reanuda la inserción de agujas.
Experiencias clínicas: Fueron tratados 17 pacientes de neu­ralgia trigeminal mediante la implantación intradérmica de agujas principalmente en el punto de tacto y, en adición, en los puntos del lado facial enfermo. El proceso evolutivo había durado de 1-4 años. Terminado el tratamiento, los síntomas desaparecieron en 4 de los 17 casos, mejoraron en 8 y no cedieron al tratamiento en 5. Medio año después, la afección recidivó en 1 de los 4 casos en los cuales los síntomas habían sido eliminados. Entre estos 17 pacientes se dio 3 sesiones como mínimo y 14 como máximo. Todos eran casos persisten­tes en los que no había surtido efecto de la medicina china y occidental, con la terapia de bloqueo, ni tampoco la acupuntu­ra y moxibustión.

4) Método: Se aplica inyección en puntos acupunturales.
Prescripción:   Taiyang, yangbai, yuyao, xiaguan, sibai, yingxiang, jiache, dicang, jiachengjiang y ashi (que es el “pun­to de gatillo” para la neuralgia del trigémino).
Se escoge puntos faciales del meridiano del estómago de acuerdo a los síntomas. Por ejemplo, si duele la rama 1, se elige el touwei; si duele la rama II, se toma el xiaguan, sibai y uliao; y si duele la rama III, se opta por el jiache, dicang y chengjiang. Y adicionalmente, se usa puntos lejanos en el recorrido del meridiano, tales como el neiting, zusanli, hegu, quchi, etc.
Explicación: Según datos de información llegados de diver­sos lugares de China, los medicamentos usados son diferen­tes. Entre ellos se incluye la mezcla de alcohol al 95% más clorhidrato de procaína al 2% en igual cantidad. Respecto de esta solución se toma 1-2 puntos de la cara y en cada uno de ellos se inyecta 1-2 ml. Generalmente, el dolor se alivia tras 1 sesión y, si el paciente no se cura, se deja pasar 1 mes antes de ponerle una nueva inyección. Al aplicar esta terapia, se usa el yuyao (foramen supraorbital) para la rama 1; sibai (foramen infraorbital) para la rama II; y jiachengjiang (foramen mento-niano) para la rama III. A propósito de la acupuntura se exige que la aguja ingrese en el neuróporo. Adicionalmente, es ad­misible insertar en el ashi (“punto de gatillo”). Otros médicos usan también la solución inyectable de vitamina B1 en dosis de 500-1.000 microgramos más clorhidrato de procaína al 2 por 100 en igual dosis, para inyectar 0,5-1 ml de ella en cada uno de 2-3 puntos tomados de la región facial. El resto de la solución se lo inyecta en 1 punto de un miembro superior y en otro de un miembro inferior, respectivamente. Los punto usuales son el neiting y hegu o zusanli y quchi, de un mismo lado o de los lados opuestos, o bien pueden ser usados en forma cruzada. Es 1 sesión al día, o cada 2 ó 3 días, con 1 curso de tratamiento integrado de 10 sesiones. Incluso hay quienes utilizan agua destilada para la inyección intradérmica en el ashi, a fin de conseguir que de la piel donde se inyecta sobresalga. Se hace 1 inyección cada día o cada dos días.
Experiencias clínicas: Se impartió tratamiento a 15 pacientes de esta enfermedad mediante la inyección, en el área doloro-sa, de una mezcla de alcohol al 95% más clorhidrato de pro-caína al 2% en igual cantidad. El proceso evolutivo había durado en ellos 3 meses y días como mínimo y 2 años y me­dio como máximo. 9 tenían el dolor en II-IIl ramas del lado derecho, 5 en II – III ramas del lado izquierdo, 1 solo en las III ramas del lado izquierdo.
Resultados del tratamiento: El dolor desapareció tras 1 sesión de inyección en 1 caso, el cual no tuvo recidiva durante 2 años de visitas médicas; 5 casos obtuvieron efecto notable luego de 4 ó 5 sesiones; otros 4 disminuyeron del dolor; y otros 5 tam­bién se aliviaron del dolor después de 1-2 sesiones, pero so­lamente en 1-2 días posteriores a la inyección, y después reapareció el dolor como antes.
Por consiguiente, estos últimos 5 casos fueron catalogados de efecto nulo.
En la mayoría de los casos, el área local se inflama luego de esta terapia, mas la tumefacción desaparece en 1-2 días. Acorde a la observación clínica de este tratamiento, el efecto de la primera inyección se mantiene mucho tiempo y permite al paciente que la ha recibido descansar de los ataques de dolor intenso durante varios meses. Pero si sucede un nuevo ataque, la inyección por segunda vez tendrá un efecto menor, o sea, el efecto analgésico se mantendrá menos tiempo. Más adelante, la terapia será cada vez menos eficaz y, para entonces, será preciso recurrir a otros métodos de tratamiento. Por otra parte, se ha informado de 14 casos atendidos con la inyección intradérmica de agua inyectable. El dolor disminuyó luego de 1 sesión de inyección en 6 de ellos, no volvió a pre­sentarse luego de 2 sesiones en 4 pacientes, no retornó al cabo de 3 sesiones en 3 pacientes. Solamente hubo 1 pacien­te sin mejoría alguna. Las inspecciones médicas realizadas por espacio de 6 meses comprobaron que 3 casos habían recidivado, pero el dolor había desaparecido nuevamente tras la aplicación de 1 sesión de esta terapia.
Explicaciones adicionales: Esta es una enfermedad difícil de tratar. Por el momento aún son pocas las terapias de eficacia absoluta y carentes de efectos secundarios. Durante largos años, en China se ha estado tratando la neuralgia del trigémi­no esencial y secundaria con la aplicación de agujas filiformes, la electropuntura, la implantación de agujas, la inyección en puntos acupunturales, la auriculopuntura, la digitopuntura y otras terapias en tales puntos y se ha llevado a cabo una gran cantidad de observaciones clínicas. La práctica ha dado testi­monio de que dichas terapias tienen, ciertamente, efectos analgésicos del dolor relativamente buenos. Merced a ellas, no pocos pacientes han sido curados, sin sufrir de efectos secundarios. Indudablemente, dichas terapias son las ideales conocidas hasta la fecha para la neuralgia del trigémino. No obstante, el efecto analgésico ha durado poco en una minoría de los enfermos o es relativamente pobre a largo plazo. Por esta razón, los puntos seleccionados en distintas partes del país no son enteramente idénticos, ni tampoco lo son los efec­tos obtenidos de las diferentes terapias aplicadas en los pun­tos acupunturales porque ha habido casos en que unas tera­pias fracasan y otras tienen éxito. Por ende, cuando la acu­puntura no produce efecto, se permite cambiar los puntos, pasar a otros métodos de tratamiento también en los puntos o adoptarlos en combinación, lo cual a menudo surte efecto. A veces, la implantación duradera de agujas o la digitopuntura pueden proporcionar determinados efectos para consolidar el efecto terapéutico y prevenir la recidiva. Además, cabe dar tratamiento adicional a los casos secundarios tomando en consideración de los factores etiológicos. En lo concerniente a la inyección de mezcla de alcohol y pro-caína en los puntos acupunturales, el método es el siguiente: se vierte unos ml de alcohol puro al 95 por 100 en un tubo, se hierve sobre un anafe a alcohol y se deja enfriar. Luego, se succiona 0,5 ml de este líquido y 0,5 ml de procaína al 2% en una jeringa que contiene 1 ml de tuberculina. En cada punto se inyecta 1 ml de esta solución de mezcla. Por lo común, se usa 1-2 puntos por vez y se hace 1 inyección cada 2-4 sema­nas.